Política de privacidad

Última modificación: 2026-08-02

En casi todas las conversiones, tu archivo no se envía a ninguna parte. Las imágenes, el audio, el vídeo, los archivos de datos, los subtítulos, las tipografías y los modelos 3D se convierten en tu navegador, con código que tu navegador ha descargado. El archivo no se nos transmite, no se guarda en nuestro lado y no lo vemos. No hace falta que nos creas: abre las herramientas de desarrollo del navegador, mira la pestaña de red y convierte algo. Verás la página en sí y las peticiones de estadística y publicidad que se describen más abajo, y ni una sola que lleve tu archivo.

Las conversiones de documentos y de archivos comprimidos son la excepción; ahí el archivo sí se sube. Cuáles son se indica en el botón antes de que lo pulses, y con detalle más abajo.

Extraer texto de una imagen también ocurre en tu navegador. El reconocimiento de caracteres y su modelo de idioma ocupan varios megabytes y se descargan desde este sitio, no desde una red de distribución de contenidos, que es la construcción habitual y que comunicaría a un tercero tu dirección IP y la página que has abierto. Una vez descargado, el modelo permanece en la memoria de tu navegador para que un segundo documento no tenga que volver a pedirlo. Esa copia está en tu dispositivo, no se transmite a ningún sitio y desaparece cuando borras los datos de navegación.

Quién es el responsable

El responsable del tratamiento aquí descrito, en el sentido del art. 4.7 del RGPD, es:

Valentin Grube
Marrensmoor 2
24999 Wees
Deutschland

Puedes escribirnos a info@quinvert.com o pasar por Contacto. Los datos completos del prestador están en el Aviso legal.

No hay delegado de protección de datos, y tampoco es obligatorio. El art. 37 del RGPD y el § 38 de la BDSG alemana lo exigen cuando al menos veinte personas se ocupan de forma permanente de tratamientos automatizados, cuando la actividad principal consiste en una observación regular a gran escala, o cuando se tratan categorías especiales a gran escala. Aquí trabaja una sola persona y la actividad principal es convertir archivos en el dispositivo de quien visita. Decirlo es más útil que callarlo, porque de otro modo la ausencia de un delegado no se distingue de haberse olvidado de nombrar uno.

La autoridad de control competente es el Unabhängiges Landeszentrum für Datenschutz Schleswig-Holstein, Holstenstraße 98, 24103 Kiel (Alemania). Puedes dirigirte allí y también a la autoridad de tu lugar de residencia o de trabajo: el art. 77 del RGPD te deja elegir y no exige que acudas a la nuestra.

Qué recogemos

No hay cuenta de usuario, así que tampoco hay nada que nos hayas facilitado. Se recogen datos de medición y —en la medida en que lo autorices— datos publicitarios; la publicidad tiene su propio apartado más abajo. Para la medición usamos Google Analytics, si consientes, para contar visitas a las páginas y ver qué conversiones se buscan. Se registran la página abierta, dónde estás —hasta el nivel de ciudad— y bastante sobre el dispositivo: tipo, modelo y marca, sistema operativo y navegador. Google deduce la ubicación de tu dirección IP, que acorta en vez de guardarla; nada de esto te sitúa en una calle ni en un edificio, y tampoco podríamos obtenerlo aunque quisiéramos. Nos quedamos en el nivel más preciso de los dos que ofrece Google porque, con cuatro idiomas, saber qué regiones usan el sitio es una pregunta que tenemos que responder. La base jurídica es tu consentimiento conforme al art. 6.1.a del RGPD y, para almacenar información en tu dispositivo, conforme al § 25.1 de la TDDDG alemana, prestado en el aviso y revocable en cualquier momento; el apartado de cookies dice exactamente qué se guarda antes de tu respuesta y qué no.

También se registra qué has hecho con la herramienta, y este párrafo dice exactamente qué significa eso: «estadística» es una palabra bajo la que cabe casi todo. Cuando conviertes, reduces o limpias un archivo, y solo si has aceptado la medición, registramos: qué formato entró y cuál salió, de qué operación se trataba, si se ejecutó en el navegador o en nuestro servidor, una franja de tamaño como «10–50 MB», aproximadamente cuánto tardó, y si funcionó. Si falla, registramos una categoría —protegido, dañado, no soportado— y no el mensaje de error.

Lo que nunca se registra está igual de detallado. Ni el archivo. Ni su nombre. Ni su tamaño exacto, solo la franja. Ni el texto del error, porque nuestros propios mensajes citan tu nombre de archivo, y un nombre como «despido_Garcia.pdf» dice más que toda esta lista junta. El archivo en sí, en una conversión en el navegador, no sale nunca de tu dispositivo: eso no cambia, y es la razón por la que existe esta página.

Por qué lo recogemos: para averiguar qué conversiones se usan de verdad y no solo se buscan, y cuáles fallan en silencio. Un conversor cuyos responsables no se enteran de que un formato lleva tres meses roto es un conversor peor. Si prefieres no contribuir, rechaza la medición: no cambia absolutamente nada en ninguna conversión.

Cookies y la elección que tuviste

Antes de que aceptes no se guarda nada en tu dispositivo. Cada categoría de consentimiento —estadística, almacenamiento publicitario, publicidad personalizada y datos de usuario para publicidad— está en «denegado» antes incluso de que se cargue una sola etiqueta de Google, y no después. En la primera visita, mientras el aviso sigue a la vista, no existe por tanto ni una cookie de estadística ni una de publicidad. Puedes comprobarlo: abre las herramientas de desarrollo y mira las cookies de este sitio; ahí no hay ninguna _ga.

Al aceptar se establecen dos cookies, _ga y _ga_GNJ92YFFZJ, con las que Google puede distinguir una visita recurrente de una nueva. Caducan como máximo a los dos años. Al rechazar no se establece ninguna, y las que hubiera dejado un consentimiento anterior las borramos.

Puedes cambiar tu decisión en cualquier momento desde : el enlace está en el pie de todas las páginas. Revocar cuesta exactamente un clic, igual que conceder.

Qué aviso has visto depende de dónde estés. En el Espacio Económico Europeo, el Reino Unido y Suiza pregunta la plataforma de consentimiento certificada de Google, porque allí la publicidad solo puede servirse a través de una de ellas. En el resto del mundo pregunta la nuestra, la descrita arriba. Solo aparece una de las dos, y el enlace del pie lleva siempre a la que fue: dos avisos significarían dos respuestas que podrían contradecirse sin que se supiera cuál vale.

Donde pregunta la plataforma de Google, tu respuesta a «almacenar o acceder a información en un dispositivo» vale también como respuesta para la estadística. Ese es el mecanismo previsto y la razón por la que un solo diálogo regula ambas cosas; si eso no te convence, rechazar impide la estadística con la misma fiabilidad que en nuestro propio aviso.

Mientras el consentimiento esté denegado, la etiqueta de Google sigue enviando una petición que comunica una visita a la página, sin cookies y sin identificadores publicitarios. Google lo llama Consent Mode, y así la visita se cuenta sin quedar vinculada a ti. Esa petición lleva tu dirección IP, como cualquier petición a cualquier servidor. Si no quieres que se envíe siquiera, la protección antirrastreo de tu navegador la bloquea, y bloquearla no afecta a ninguna conversión de este sitio.

Si consientes la publicidad, se añaden más cookies de Google y de sus socios publicitarios; en ellas se guarda el identificador publicitario. Al rechazar tampoco se establece ninguna de esas. Por lo demás, este sitio no guarda nada: no hay cuenta ni ajuste que recordar, y el registro de tu decisión sobre el consentimiento vive en el almacenamiento local de tu navegador y no en una cookie.

Y antes incluso de eso: en una primera visita la etiqueta de Google ni siquiera se descarga. Se pide en el momento en que aceptas, y nunca si rechazas.

Merece la pena decirlo porque lo habitual es lo contrario. El consent mode de Google tiene un nivel «avanzado» en el que la etiqueta carga para todo el mundo y envía señales reducidas y sin cookies mientras el consentimiento está denegado. No se pone ninguna cookie, así que el § 25 de la TDDDG alemana queda satisfecho, pero la señal sigue llevando tu dirección IP, la descripción que tu navegador hace de sí mismo y la dirección de la página que estás leyendo a un destinatario en Estados Unidos. Para eso no hay base jurídica en este sitio si no has dado tu consentimiento. El interés legítimo no lo sostiene: quien se beneficia de una señal no consentida es el proveedor de analítica, ni tú ni nosotros. Por eso usamos el nivel «básico» y perdemos las cifras modeladas que el otro habría dado. Es una función de informes, y no vale una transferencia que no podríamos justificar.

Las dos cosas se pueden comprobar. Abre las herramientas de desarrollo antes de responder al aviso: en la pestaña de red no hay ninguna petición a googletagmanager.com, y en la lista de cookies no hay ningún _ga.

Publicidad

Quinvert es gratis, no hay cuenta ni plan de pago, y el dinero tiene que salir de algún sitio: de los anuncios que hay junto al conversor. Los sirven Google AdSense y los socios publicitarios con los que Google trabaja.

Lo que ocurre entonces depende por completo de tu respuesta en el diálogo de consentimiento. Con consentimiento, esos socios pueden guardar un identificador en tu dispositivo y vincularlo con lo que has hecho en este sitio y en otros para formar un perfil, de modo que los anuncios encajen con tus supuestos intereses. Además miden si un anuncio se ha visto y si se ha pulsado. Sin consentimiento sigues viendo anuncios, porque de lo contrario el sitio no se sostiene, pero se eligen sin nada de eso: no se guarda ningún identificador publicitario, no se forma ni se usa ningún perfil, y el anuncio se ajusta a la página en la que aparece en vez de a ti. El sector lo llama anuncio no personalizado.

Tus archivos no se los damos a ningún anunciante, y no podríamos: los anuncios se ejecutan en la página, y la mayoría de las conversiones no salen siquiera de tu navegador. No cobramos por conversión, y a ningún anunciante se le comunica qué has convertido.

La función que permite a los proveedores leer las características de tu dispositivo para reconocerte —lo que se llama fingerprinting— no la usamos. Nos la ofrecen y está desactivada, porque un sitio cuyo argumento es que tus archivos se quedan en tu dispositivo no debería palpar ese dispositivo para identificarte.

La medición descrita arriba también puede alimentar la publicidad. Analytics está configurado de modo que lo que registra pueda usarse para formar audiencias publicitarias —por ejemplo, quienes miraron una conversión concreta— y compartirse con una cuenta de Google Ads si llegamos a vincular alguna. Hoy no hay ninguna vinculada, así que no se exporta nada y el ajuste no hace nada por ahora. Lo dejamos activado porque activarlo más tarde no alcanzaría hacia atrás para cubrir las visitas que se perdió, y porque preferimos describir aquí una posibilidad de antemano a adquirirla en silencio después. Depende de la misma respuesta que todo lo demás en esta página: si rechazas la personalización publicitaria, tu visita no se usa para esto.

Conversiones que necesitan un servidor

Algunos formatos no se pueden convertir en el navegador —documentos, hojas de cálculo, presentaciones, archivos comprimidos y tipografías entre ellos— y esos se ejecutan en nuestro propio servidor. El archivo se transmite por una conexión cifrada, se convierte, y el directorio de trabajo se borra en cuanto se recoge el resultado, haya salido bien la conversión o no. No guardamos copia, no miramos el archivo, y la máquina que hace el trabajo no tiene ninguna salida a internet: no podría enviar tu archivo a ningún sitio ni aunque se le pidiera.

En cada conversión, el botón indica de cuál de los dos tipos se trata antes de que lo pulses.

La base jurídica es el art. 6.1.b del RGPD: un tratamiento necesario para entregar justo aquello que has pedido. Subes un archivo para recuperarlo en otro formato; sin la subida no hay nada que cumplir. No pedimos consentimiento para esto, porque un consentimiento que no puedes negar sin perder la función no es libre, y disfrazar una necesidad de elección sería la posición más débil, no la más fuerte.

Quién toca el archivo. El servidor corre sobre la infraestructura de Cloudflare, que actúa como encargada del tratamiento conforme al art. 28 del RGPD, con un contrato de encargo al que van anexadas las cláusulas contractuales tipo de la Comisión Europea. No lo recibe nadie más. No se guarda en ninguna base de datos, no se escribe en ningún almacenamiento y no se usa para entrenar nada.

Cuánto tiempo existe. Lo que dura la conversión. El directorio de trabajo vive en un sistema de archivos en memoria y se elimina en un finally, es decir, en la rama que se ejecuta tanto si la conversión salió bien como si falló o reventó. Nada sobrevive a la petición. No hay copia de seguridad, porque cuando una copia podría ejecutarse ya no queda nada.

Una advertencia que preferimos dar a callarnos. Esta vía existe para documentos, hojas de cálculo, presentaciones, archivos comprimidos y tipografías, y la gente convierte documentos reales: contratos, nóminas, informes médicos. No los miramos y los borramos de inmediato, pero un archivo que ha salido de tu dispositivo ha salido de tu dispositivo, y ese es un riesgo distinto del de uno que nunca se movió. Si manejas material que no eres libre de revelar —historias clínicas, correspondencia amparada por secreto profesional, cualquier cosa sujeta a un deber de confidencialidad—, el consejo honesto es usar un programa en tu propio ordenador. Las conversiones que corren en el navegador no llevan esa salvedad, y el botón te dice cuál de las dos es antes de que lo pulses.

El conversor de divisas

Es la única página que descarga algo mientras la usas, así que aquí va exactamente qué se mueve. La página descarga una tabla de tipos desde nuestro propio servidor. No envía nada: ni el importe que escribes, ni las divisas elegidas, ni ninguna parte de tu cálculo. Se calcula en tu navegador una vez llegada la tabla, igual que en las calculadoras de unidades.

Los tipos vienen del Banco Central Europeo, pero tu navegador no contacta nunca con él: recogemos su archivo diario en nuestro lado y servimos una copia, de modo que el BCE no puede saber que has estado aquí. La petición que hace tu navegador lleva lo que lleva cualquier petición: una dirección, una versión de navegador, una hora. Sobre tu cálculo no lleva nada.

Cesión a terceros

No vendemos tus datos. Dos empresas los tratan por encargo nuestro: Cloudflare, que aloja el sitio, opera el servidor de conversión y reenvía el correo dirigido a nosotros, y Google, que proporciona tanto la estadística como la publicidad descrita arriba. Google está en Estados Unidos, así que esos datos salen de la UE. Google LLC está certificada bajo el Marco de Privacidad de Datos UE-EE. UU., al que la Comisión Europea ha reconocido un nivel de protección adecuado; la transferencia se ampara en esa decisión de adecuación, y por detrás siguen vigentes las cláusulas contractuales tipo de la Comisión. Los socios publicitarios de Google reciben exclusivamente datos publicitarios, y solo en la medida en que hayas consentido: la lista completa está en el diálogo de consentimiento.

Qué se recoge en concreto, en forma de tabla

Varias de las leyes citadas más abajo exigen que esto se enumere por categorías y no se describa en prosa. Por eso está aquí una vez, y los apartados regionales remiten a ello.

Todas las categorías de datos que recoge este sitio, con su motivo y su plazo de conservación. No se recoge nada que no esté en esta lista.
CategoríaQué esPara quéConservación
IdentificadoresUn identificador de estadística aleatorio en una cookie y tu dirección IPContar visitas, si has consentido14 meses en Google; las cookies hasta 2 años
Actividad en internetPáginas abiertas, página de procedencia, navegador y tipo, modelo y marca del dispositivoVer qué conversiones se buscan14 meses en Google
Ubicación aproximadaPaís, región y ciudad, deducidos de la dirección IP. Nunca una calle ni un edificioParte del mismo conjunto de datos de estadística14 meses en Google
Datos publicitariosQué anuncios se te han mostrado, si has interactuado con ellos y —solo con tu consentimiento— un identificador publicitarioServir y facturar los anunciosSegún los plazos de Google y de sus socios publicitarios
Uso de la herramientaFormato de entrada y de salida, tipo de operación, navegador o servidor, franja de tamaño, duración aproximada, éxito o categoría de falloDetectar qué se usa y qué falla14 meses en Google
Tus archivosNo se recogen. En las conversiones en el navegador no salen de tu dispositivo; en las de servidor, el directorio de trabajo se borra tras la recogidaNo se conservan

Alojamiento y el registro que lleva un servidor web

El sitio está alojado por Cloudflare, Inc. Servir una página significa que sus servidores reciben lo que trae cualquier petición web: la dirección IP de origen, la hora, la página solicitada, la página de procedencia si la hubo, y la descripción que el navegador hace de sí mismo. Eso no lo hemos activado nosotros: es en qué consiste entregar una página por internet.

La base jurídica es el art. 6.1.f del RGPD, nuestro interés legítimo en explotar el sitio y en defenderlo frente a ataques, un interés que el considerando 49 menciona expresamente para la seguridad de las redes y de la información. No construimos perfiles con esos registros, no los cruzamos con nada y no los usamos para estadística; la medición descrita más arriba es algo aparte y solo ocurre con tu consentimiento. Cloudflare actúa como encargada, y sus registros de seguridad caducan según su propio plazo corto, no según el nuestro.

El límite diario y lo único que se deriva de tu dirección

Las conversiones en servidor están limitadas por visitante y día, porque la máquina que las ejecuta se factura por minutos y un extremo sin medir es una invitación. Aplicar un límite por visitante exige poder distinguir visitantes, y aquí no hay cuentas: el único asidero disponible es la dirección IP de conexión.

No se guarda. La dirección pasa por SHA-256 y se recorta, y lo que se conserva es ese fragmento junto con un contador y un número de día. El almacén no contiene direcciones, y el fragmento no sirve para nada salvo para reconocer al mismo visitante el mismo día. El registro caduca solo, aproximadamente un día después del día al que se refiere.

Aquí somos deliberadamente prudentes: una dirección con hash es seudónima, no anónima, y sigue siendo un dato personal a efectos del RGPD. La base jurídica es el art. 6.1.f, nuestro interés legítimo en impedir abusos y en mantener el servicio disponible para todos los demás. Puedes oponerte conforme al art. 21; la sección sobre tus derechos explica cómo.

Cuando nos escribes

Hay una dirección y no un formulario de contacto, y es a propósito: un formulario en un sitio cuyo argumento es que nada sale de tu dispositivo necesitaría un servidor donde dejar los mensajes. La consecuencia es que escribirnos es correo electrónico corriente, y eso significa que recibimos tu dirección, tu nombre si firmas con él, y lo que hayas puesto en el mensaje.

La base depende de por qué has escrito. Para un aviso de fallo, una duda o una petición de formato es el art. 6.1.f: nuestro interés legítimo en responder a quien se toma la molestia. Para algo relativo a una conversión en curso, el art. 6.1.b. Y para una solicitud conforme a los arts. 15 a 21, el art. 6.1.c: responderla no es una decisión nuestra sino un deber, y no podemos cumplirlo sin tratar lo que nos has enviado.

Cuánto se queda. Hasta que el asunto esté resuelto y, después, un tiempo razonable por si vuelves sobre ello. Dos salvedades que preferimos decir a que las descubras: el correo pasa por nuestro proveedor de email, que lo trata por encargo nuestro; y la correspondencia que cuenta como carta comercial cae bajo la obligación mercantil alemana de conservación, seis años según el § 257 del HGB. Eso es un deber y no una preferencia, y en esos mensajes prevalece sobre una solicitud de supresión: el art. 17.3.b lo dice expresamente.

Por dónde pasa. La dirección de este sitio no es un buzón. El correo que se le envía llega al servicio de reenvío de Cloudflare, que lo entrega en el buzón que realmente leemos. Cloudflare actúa ahí como encargada del tratamiento, al amparo del mismo contrato que cubre el alojamiento, y no conserva copia: es un relevo y no un lugar donde los mensajes reposan. Desde ahí, nuestro proveedor de correo lo guarda del modo habitual, y los plazos indicados arriba se aplican a esa copia.

Dos cosas que conviene saber antes de escribir. El reenvío pasa por Estados Unidos, al amparo de la misma decisión de adecuación descrita en el apartado sobre cesión a terceros. Y el correo electrónico sigue siendo correo electrónico: entre tu proveedor y el nuestro va cifrado en tránsito, pero no de extremo a extremo. Para algo realmente delicado, eso es una razón para decir menos en el primer mensaje y más una vez hayamos respondido.

Lo que no hacemos con ello: ni boletín, ni publicidad, ni añadirte a nada. No hay nada a lo que añadirte.

Bases jurídicas, en un solo sitio

El art. 13 del RGPD quiere la base de cada finalidad, y repartirlas por la página es una manera de cumplir en la forma dificultando la comprobación. Por eso, todas juntas:

Entregar la página que has pedido — art. 6.1.f, nuestro interés legítimo en explotar un sitio web. Eso cubre también el registro de acceso del servidor.

Convertir un archivo en nuestro servidor — art. 6.1.b, cumplimiento de lo que has solicitado. Solo para los formatos que un navegador no puede con ellos, y solo cuando pulsas ese botón.

El límite diario de conversiones en servidor — art. 6.1.f, nuestro interés legítimo en prevenir abusos, con un hash recortado en lugar de tu dirección.

Recordar tu respuesta sobre el consentimiento — § 25.2.2 de la TDDDG alemana. Guardar la respuesta es estrictamente necesario para respetarla, así que no necesita un consentimiento propio. La alternativa sería preguntarte en cada página, y eso es insistir, no preguntar.

Estadística, y publicidad si algún día se activa — tu consentimiento, conforme al art. 6.1.a del RGPD para el tratamiento y al § 25.1 de la TDDDG para todo lo que se deposite en tu dispositivo. Revocable en cualquier momento, desde el pie de cualquier página.

Cuánto tiempo se conserva cada cosa

Archivos que conviertes en el servidor — lo que dura la conversión. Borrados tanto si sale bien como si falla.

Archivos que conviertes en el navegador — no se envían a ninguna parte, así que no hay plazo que indicar.

El registro del límite diario — el día al que se refiere, más un margen corto. Caduca solo.

Los registros de acceso y seguridad de Cloudflare — según su plazo como encargada, es decir, días y no meses.

Estadística, si diste tu consentimiento — en Google, catorce meses, contados desde tu última visita y no desde la recogida. Si vuelves dentro de ese plazo, el contador empieza de nuevo; si pasas catorce meses sin volver, se borran. Catorce es el plazo más corto que permiten sus ajustes.

Tu respuesta sobre el consentimiento — en el almacenamiento local de tu navegador, hasta que la cambies o vacíes el navegador. No está en nuestros servidores, porque no tenemos dónde ponerla.

Tus derechos en Europa y en el Reino Unido

Según el RGPD y el UK-GDPR tienes derecho a obtener información sobre los datos personales que tengamos sobre ti, a que se rectifiquen o se supriman, a que se limite el tratamiento o a oponerte a él, y a recibir los datos en un formato portable. Donde nos apoyamos en tu consentimiento —es el caso de la estadística— puedes revocarlo en cualquier momento, y revocarlo no es ni más difícil ni más lento que concederlo. Además tienes derecho a reclamar ante la autoridad de control de tu lugar de residencia.

El derecho de oposición, en concreto. Cuando nos apoyamos en el interés legítimo en vez de en tu consentimiento —el registro del servidor y el límite diario, y en ningún sitio más—, el art. 21 del RGPD te permite oponerte por motivos derivados de tu situación particular. Entonces tenemos que parar, salvo que podamos acreditar motivos imperiosos que prevalezcan sobre los tuyos. Basta un correo; no nos debes un formulario ni una justificación con una forma determinada.

Reclamar. El art. 77 del RGPD te da derecho a reclamar ante una autoridad de control: la de tu residencia, la de tu trabajo o la del lugar donde creas que ocurrió la infracción. La nuestra está en la primera sección. Nada en esta página exige que acudas antes a nosotros, y nada aquí renuncia a ese derecho.

Responder no te cuesta nada y tarda un mes. El art. 12 del RGPD nos da un mes, prorrogable otros dos si el asunto es realmente complejo, y hace la respuesta gratuita salvo que una solicitud sea manifiestamente infundada o excesiva. Puede que tengamos que preguntarte qué visitante eras, y en un sitio sin cuentas eso a menudo es imposible: es la consecuencia de recoger casi nada, no una excusa para esquivar la solicitud.

California

La publicidad personalizada se considera «sharing» para publicidad conductual entre contextos según la CPRA, aunque por tus datos no circule dinero. Por eso la posibilidad de oponerte está aquí desde el principio y no se añadió después: .

Respetamos la señal Global Privacy Control. Si tu navegador la envía, cuenta como oposición ya en la primera visita y no se te vuelve a preguntar: no verás el aviso de consentimiento, y la estadística permanece apagada salvo que la actives expresamente con el enlace anterior.

Tienes derecho a saber qué recogemos (la tabla de arriba es exactamente eso, publicada en vez de a petición), a que se suprima y se rectifique, y a oponerte a la cesión. No te tratamos de otra manera por ello: no hay un plan de pago que apague la recogida, porque la recogida está apagada para todo el que lo diga. Para una solicitud, escribe a info@quinvert.com.

Brasil

Según la LGPD, la base jurídica de la estadística es tu consentimiento (art. 7, I) y la de servir y operar el servicio es el interés legítimo (art. 7, IX). Te asisten los mismos derechos de acceso, rectificación, supresión y portabilidad; las solicitudes van a la misma dirección.

Sudáfrica

Según la POPIA, el tratamiento se basa en tu consentimiento, que puedes revocar en cualquier momento. Tienes derecho a información sobre los datos que tengamos sobre ti, a su rectificación y a su supresión, y puedes reclamar ante el Information Regulator.

Menores

Este servicio no se dirige a menores de 13 años, y no recogemos conscientemente datos suyos. Como no hay cuenta, de todos modos no recogemos de nadie nada que identifique a una persona.

Cambios

Esta política puede cambiar. Los cambios relevantes se anotan en esta página con su fecha, en lugar de incorporarse en silencio.