Cookies de estadística y publicidad
Usamos cookies de estadística y de publicidad, y ambas van a Google. Si rechazas, para ti no cambia nada visible.Ir a la página de privacidad
Los subtítulos son texto con marcas de tiempo, así que convertirlos es rápido y raramente pierde algo. Lo único que hay que hacer bien son los tiempos, y ahí es donde fallan muchas herramientas: redondean a la centésima y desplazan la última línea de un archivo largo.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
5 formatos en esta categoría y 20 conversiones que funcionan; en 20 de ellas el archivo no sale de tu dispositivo.
El formato de subtítulos con más soporte. Bloques numerados, marcas de tiempo y texto sin adornos.
El formato de subtítulos que espera el vídeo HTML5. Un SRT con cabecera y con opciones de estilo.
Subtítulos con posición, tipografía y efectos. El estándar para subtitular anime.
Subtítulos medidos en fotogramas. Se desincronizan en cuanto cambia la velocidad de reproducción.
El formato de subtítulos propio de YouTube, el que sale de su herramienta de exportación.
SRT es el que entiende todo: bloques numerados, tiempos y texto. VTT es lo que pide el vídeo HTML5 y es prácticamente un SRT con cabecera. ASS añade posición, tipografía y efectos, y es el estándar del subtitulado de anime.
SUB en su variante MicroDVD es el caso raro: cuenta fotogramas en lugar de tiempo. Convertirlo exige saber a qué velocidad va el vídeo, y por eso esa página te pregunta por los fotogramas por segundo.
Pasar de ASS a SRT descarta la posición, el color y los efectos, porque SRT no tiene dónde guardarlos. El texto y los tiempos llegan intactos.
En el otro sentido no se inventa nada: un SRT convertido a ASS obtiene el estilo por defecto, no un diseño. Cada página dice cuál de los dos casos aplica.
No. Los tiempos se trasladan con la precisión del formato de destino, sin redondear por el camino. El único caso que exige un dato adicional es MicroDVD, que cuenta fotogramas.
Se conservan. El archivo de salida se escribe en UTF-8, que es lo que evita el problema clásico de los subtítulos con caracteres rotos.
Esta herramienta convierte, no reajusta la sincronización. Si el subtítulo va adelantado o atrasado respecto al vídeo, ese desfase venía ya en el archivo original.