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Pega un texto o suelta un documento y tienes las cifras al instante. Lo segundo es lo que casi ningún contador ofrece: contar las palabras de un DOCX o de un PDF sin abrirlo antes en otro programa para copiarlo.
A tu navegador le falta la segmentación Unicode que este contador prefiere, así que los emoji y los idiomas que se escriben sin espacios salen aproximados.
Dónde se ejecuta
Un documento se lee en el navegador. No se sube nada.
Sin cola y sin cuenta
Empieza en cuanto sueltas el archivo, y nunca pregunta quién eres.
Sin marca de agua
Sale el archivo que has hecho, sin añadidos.
Una secuencia de caracteres separada por espacios o signos de puntuación. «Veintiuno» es una palabra y «veintiún mil» son dos, que es como lo cuentan los procesadores de texto y como lo cuenta quien te ha puesto el límite.
Los caracteres se dan con y sin espacios, porque los límites de una y otra clase existen los dos y no significan lo mismo.
Al soltar un documento se extrae su texto y se cuenta ese texto. En un DOCX o un ODT sale limpio; en un PDF depende de que el PDF contenga texto de verdad y no sea el escaneo de una hoja.
Nada de esto se sube: la extracción y el recuento ocurren en tu navegador.
No. Ni lo que pegas ni el documento que sueltas salen del navegador.
En texto corriente, sí. Las diferencias aparecen en casos límite como guiones y números con separadores, donde no todos los programas coinciden entre sí.
No, porque ese PDF no tiene texto sino la imagen de un texto. Haría falta reconocimiento óptico de caracteres.