Convertir °F a °C

°F
-17,7777777778°C

°C = (°F − 32) × 5/9

Escribe un valor y la conversión de grado Fahrenheit a grado Celsius se actualiza mientras tecleas. Aquí no hay un factor simple sino un desplazamiento de la escala, y por eso la fórmula de más abajo lleva un sumando. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. Lo que escribes no llega a formar parte de ninguna petición.
  • Una escala, no un factor Fahrenheit y Celsius arrancan en ceros distintos, así que la conversión desplaza además de estirar.
  • Responde mientras escribes Sin botón y sin esperas. La respuesta calculada está en la página antes de que se ejecute ningún script.

grado Fahrenheit a grado Celsius: ejemplos reales

  • 350 °F is 176,7 °C

    — calor medio, tal como lo escribe una receta estadounidense.

  • 98,6 °F is 37 °C

    — la cifra clásica de la temperatura corporal.

  • 392 °F is 200 °C

    — un horno fuerte.

  • -0,4 °F is -18 °C

    — un congelador doméstico.

grado Fahrenheit a grado Celsius de un vistazo

Cada número de esta tabla se calcula a partir de la misma definición que la respuesta de arriba, así que la tabla no puede desviarse de ella.
°F°C
0-17,7777777778
320
5010
6820
8630
10037,7777777778
212100

grado Fahrenheit y grado Celsius

Fahrenheit sitúa la congelación en 32 y la ebullición en 212. Un grado Fahrenheit mide así cinco novenos de un grado Celsius, y esa diferencia de tamaño es la razón por la que la conversión no solo desplaza, sino que además multiplica.

Celsius pone el cero en el punto de congelación del agua y el cien en el de ebullición, al nivel del mar. Anders Celsius había planteado la escala al revés: para él el cero era la ebullición.

Aquí no hay factor, y esa es la cuestión

El grado Fahrenheit y el grado Celsius no empiezan a contar en el mismo sitio, así que ningún número por sí solo convierte entre las dos. Multiplicar es justo el error que esta página existe para evitar: acierta a una única temperatura y falla en todas las demás, y el fallo crece cuanto más te alejas de ese punto.

Los dos extremos de la escala de esta página lo enseñan. 0 °F son -17,78 °C y 100 °F son 37,78 °C: cien pasos de un lado, 55,56 del otro, y los dos ceros en sitios distintos. Por eso la fórmula de arriba tiene dos partes, algo por lo que multiplicar y algo que sumar; si quitas la suma, el resultado deja de equivocarse despacio y empieza a equivocarse mucho.

Las dos escalas se cruzan en -40°

-40 °C y -40 °F son la misma temperatura: la única lectura que no necesita conversión ninguna. Es la prueba más rápida de que las escalas están desplazadas y no escaladas, porque si solo las separara un factor únicamente coincidirían en cero.

También sirve de referencia en sentido contrario. Cualquier temperatura que conviertas tiene que caer al otro lado de -40° respecto de donde estaba, y si no lo hace, la suma se ha ido en la dirección equivocada.

Lo que el número del tiempo en EE. UU. significa de verdad

El Fahrenheit reparte el rango en el que se mueve el tiempo atmosférico en casi el doble de números que el Celsius, así que sus cifras parecen infladas. 0 °F son −18 °C, un día de invierno duro en el norte del país. 32 °F es la congelación. 50 °F son 10 °C y piden abrigo. 68 °F son 20 °C, una habitación cómoda. 86 °F son 30 °C y hace calor. 100 °F son 37,8 °C, por eso un titular de ola de calor en Estados Unidos habla de «tres dígitos».

Tres referencias resumen casi todo: 0, 50 y 100 corresponden a −18 °C, 10 °C y 38 °C. Por debajo de 50 hace falta chaqueta, por encima de 90 resulta incómodo, y ese tramo cubre casi cualquier día del que alguien hable en voz alta. El Celsius comprime el mismo rango en más o menos 0 a 35, por eso un solo grado dice más en esa escala.

Divide entre dos y resta quince

La versión de cabeza es dividir la cifra en Fahrenheit entre dos y restar quince. 70 °F da 20, frente a un valor real de 21,1; 60 °F da 15, frente a 15,6; 40 °F da 5, frente a 4,4. La regla es exacta en 50 °F y se desvía unas 0,056 °C por cada grado que se aleja de ahí, así que se mantiene dentro de uno o dos grados entre los 30 °F y los 80 °F, más o menos, y deja de servir fuera de ese rango.

La ruta exacta es restar 32 primero y multiplicar por 5/9 después. Hacerlo al revés —dividir entre 1,8 y restar después— convierte 68 °F en 5,8 °C en lugar de 20, y es el error de cálculo más habitual en esta conversión. El 32 es el desfase entre los dos ceros y hay que quitarlo antes de reescalar, nunca después.

El horno americano y la corrección del ventilador

350 °F son 176,7 °C, y ningún horno vendido en un país de habla hispana marca esa cifra. La costumbre es redondear a la decena: 350 °F se convierte en 180 °C, 375 °F en 190 °C, 400 °F en 200 °C, 425 °F en 220 °C. Redondear hasta cuatro grados y medio no importa, porque un horno doméstico oscila más que eso en cada ciclo del termostato.

La corrección que sí importa es la del aire forzado: un horno de convección o con ventilador se ajusta convencionalmente unos 20 °C por debajo del mismo resultado sin ventilador, así que una receta estadounidense que pide 350 °F significa 180 °C sin ventilador o 160 °C con él. Las recetas estadounidenses casi nunca dicen cuál asumen, porque allí la convección es un ajuste opcional en lugar del modo por defecto.

De dónde sale el 37 que se esconde en el 98,6

98,6 °F son exactamente 37 °C, y esa cifra tan aparentemente precisa es una traducción, no una medición nueva. La temperatura corporal normal es una franja de aproximadamente un grado Celsius que varía a lo largo del día y según el punto de medición, así que el decimal en 98,6 es aritmética, no biología.

El umbral clínico de fiebre suele darse en 38 °C, que en Fahrenheit son 100,4 °F, otra cifra con el mismo origen. Si un sitio estadounidense de salud cita 100,4, la regla que hay detrás es 38. Saber de dónde sale el decimal ayuda a saber cuánto fiarse de él: cada décima de grado Fahrenheit son 0,06 °C, más fino de lo que ningún termómetro doméstico puede realmente distinguir.

Diez grados de subida no son diez grados de temperatura

Un pronóstico que dice que mañana hará diez grados más está describiendo una diferencia, y una diferencia se convierte de otra forma que una lectura: diez grados Fahrenheit de subida son 5,6 grados Celsius de subida, se multiplica por 5/9 y ya está. Pasar el 10 por la fórmula completa da −12,2, que es una temperatura y no un cambio, y sale mal por el 32 entero.

Esa distinción aparece en más sitios de los que parece: una tolerancia de ±5 °F en una ficha técnica son ±2,8 °C; un aire acondicionado que promete mantener el cuarto dentro de 2 °F lo mantiene dentro de 1,1 °C. Siempre que la frase lleve palabras como «más calor», «más frío», «sube», «baja» o el símbolo ±, se usa solo el 5/9, sin el 32.

Cuántos decimales merece una lectura en Fahrenheit

Un grado Fahrenheit son 0,5556 °C, así que una lectura entera en Fahrenheit ya arrastra un cuarto de grado Celsius de incertidumbre a cada lado. Convertir 73 °F y anotar 22,7778 °C reclama seis cifras de precisión que el dato original nunca tuvo. Un decimal es generoso; para una cifra del pronóstico del tiempo, ninguno es lo correcto.

La propia conversión es exacta —32 y 9/5 son definiciones, no mediciones, del mismo modo que el 273,15 entre Celsius y kelvin—. Lo aproximado es la lectura de partida, y ninguna cifra decimal adicional lo arregla. Cuando el número en Fahrenheit viene de un dato redondo en Celsius, como 98,6, convertir de vuelta debería devolver ese número redondo; si no lo hace, algo se redondeó dos veces.

Convertir °F a °C: preguntas frecuentes

¿Cuánto es 1 °F en °C?

En temperatura no hay un valor fijo de conversión, porque las escalas arrancan en puntos distintos. La fórmula está más abajo, y la calculadora de arriba te ahorra sustituir a mano.

¿Se envía a algún sitio lo que escribo?

No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.

¿Por qué no basta con multiplicar por un factor?

Porque Celsius y Fahrenheit no empiezan en el mismo punto. En longitud o en peso, cero es cero y basta un factor. En temperatura el cero está en otro sitio, y por eso la fórmula necesita además un desplazamiento.

Al revés: de grado Celsius a grado Fahrenheit

Un °C son 33,8 °F. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.

De dónde salen estas cifras

Lo que esta página afirma sobre unidades de temperatura se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.

Cómo funciona esta página

El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.