Cookies de estadística y publicidad
Usamos cookies de estadística y de publicidad, y ambas van a Google. Si rechazas, para ti no cambia nada visible.Ir a la página de privacidad
Los formatos de datos se convierten unos en otros mejor que casi cualquier otra cosa, porque todos describen lo mismo: filas y campos, u objetos y claves. Lo que cambia entre ellos es qué información sobre los datos son capaces de guardar, y ahí es donde una conversión descuidada rompe cosas en silencio.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
10 formatos en esta categoría y 71 conversiones que funcionan; en 70 de ellas el archivo no sale de tu dispositivo.
El formato de datos de la web. Estructuras anidadas, legibles desde cualquier lenguaje de programación.
Un objeto JSON por línea. Lo que emiten las tuberías de registros y las exportaciones de datos.
Una tabla en texto plano. La lee cualquier hoja de cálculo, cualquier base de datos y cualquier herramienta de análisis. Ojo: aquí Excel separa con punto y coma.
Como CSV pero separado por tabuladores, con lo que el problema de la coma dentro de un campo ni siquiera llega a plantearse.
Almacenamiento por columnas para grandes volúmenes. Mucho más pequeño y más rápido de consultar que un CSV.
El antepasado verboso de JSON. Sigue siendo la columna vertebral del intercambio de datos entre empresas y administraciones.
Formato de configuración que estructura por indentación. Cómodo de leer e implacable con los espacios.
Un formato de configuración que se mantiene legible sin heredar las trampas de indentación de YAML.
Secciones y pares clave-valor. El formato de configuración más antiguo que todavía se usa a diario.
Una tabla convertida en sentencias INSERT, lista para cargarse en una base de datos.
Solo lectura: podemos abrir este formato, pero no escribirlo.
Para quien comprueba que una descarga ha llegado entera y sin manipular, comparándola con la suma publicada en la página del proyecto.
Un CSV no guarda tipos: un código postal que empieza por cero, un identificador largo o una fecha son todos texto hasta que alguien decide otra cosa. Al pasar a JSON o a Parquet hay que decidirlo, y decidirlo mal convierte «01234» en 1234.
En el otro sentido, un JSON anidado no cabe en una tabla plana sin aplanarlo, y aplanarlo es una decisión con varias respuestas correctas. Por eso las páginas de esta categoría explican qué hacen en lugar de limitarse a hacerlo.
En España y en buena parte de Latinoamérica, Excel escribe y espera el punto y coma como separador de un CSV, porque la coma ya está ocupada por los decimales. Un CSV hecho en un sistema en inglés se abre aquí en una sola columna.
La conversión detecta el separador en lugar de suponerlo, y te deja fijarlo a mano cuando el archivo es ambiguo. Es el fallo más frecuente al mover una tabla entre países.
No. Todas las conversiones de datos ocurren en tu navegador, lo que importa cuando la tabla es un listado de clientes o una exportación interna.
Porque el archivo separa con comas y tu Excel espera puntos y comas, o al revés. Al convertir puedes fijar el separador de forma explícita, y así el resultado se abre bien de un solo intento.
Bastante menos, con frecuencia una fracción, porque guarda por columnas y comprime cada una con lo que le va bien. También conserva los tipos, que es lo que un CSV no puede hacer.