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1 g = 0,000157473044418 st
Escribe un valor y la conversión de gramo a stone se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 0,000157473044418: eso es lo que corresponde en st a 1 g. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.
500 g is 0,07874 st
— un paquete de pasta.
250 g is 0,03937 st
— una tableta de mantequilla.
69850 g is 11 st
— una persona adulta, tal como lo dice el Reino Unido.
101600 g is 16 st
— un boxeador de peso pesado, en la parte alta de la categoría.
| g | st |
|---|---|
| 100 | 0,0157473044418 |
| 200 | 0,0314946088836 |
| 300 | 0,0472419133253 |
| 500 | 0,0787365222089 |
| 1000 | 0,157473044418 |
| 2000 | 0,314946088836 |
| 5000 | 0,787365222089 |
| 10000 | 1,57473044418 |
Convertir g a st
El gramo es la medida de las recetas y del franqueo, y la unidad en la que se dan las etiquetas nutricionales en casi todas partes.
Un stone son catorce libras. El peso corporal se expresa así en el Reino Unido e Irlanda y prácticamente en ningún otro sitio, de modo que cualquier peso británico hay que traducirlo antes de entenderlo.
El factor es 0,000157, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 0,000157 se desvía un 0,3 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 1000 g.
Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.
Un stone son exactamente 14 libras, y la libra está fijada en términos métricos desde el acuerdo internacional de la yarda y la libra de 1959. En las unidades de esta página eso son 453,59237 g por libra y 6350,29318 g por stone: cifras convenidas, no medidas, y por eso sus decimales terminan en lugar de seguir.
El stone nunca recibió una definición métrica propia; hereda la de la libra, 14 veces seguidas. Eso dice también dónde te lo encuentras: el Reino Unido e Irlanda dan el peso corporal así y casi nadie más, de modo que una cifra en stone suele haber cruzado una frontera para llegar hasta aquí.
Un stone son catorce libras, es decir 6.350,29318 gramos, y sirve para una sola cosa: decir el peso de una persona en el Reino Unido e Irlanda. Fuera de esos dos países no aparece en balanzas, ni en recetas, ni en fichas técnicas, ni en el mercado. Quien convierte gramos a stone desde el español no está pesándose: está leyendo una historia clínica británica, una app configurada allí o un artículo que da la cifra sin traducirla.
Eso cambia para qué sirve la conversión. No hace falta saber cuánto es un stone para vivir; hace falta para entender una frase concreta que alguien ya ha escrito. Y lo que hay que saber de esa frase no es el decimal que devuelve la división, sino que el resultado se dice siempre con dos números y no con uno.
Por encima del kilo nadie dice un peso corporal en gramos, así que una cifra de cinco dígitos ha salido siempre de un aparato. Las básculas conectadas, las plataformas de actividad y los sistemas clínicos guardan la masa como un número entero de gramos por la misma razón por la que la contabilidad guarda céntimos enteros: un entero no pierde decimales al exportarse.
Y hay un motivo más que en español se ve mejor que en inglés: el punto y la coma cambian de papel según el país que lea el archivo. Un valor guardado como 78,4 kilos puede llegar a otra máquina como 784 o como 78400 sin que nada avise; guardado como 78400 gramos no puede llegar de otra forma. La pantalla del aparato, mientras tanto, está puesta en kilos o en stone, que es por lo que el número del fichero casi nunca coincide con el que se leyó encima de la báscula.
La división es entre 6.350,29318 y devuelve un decimal que allí nadie diría en voz alta. 78.000 g son 12,2829 stone; 100.000 g son 15,7473. Ninguno de los dos es un peso que se pronuncie, porque la forma hablada tiene dos partes y la segunda cuenta hasta catorce en vez de hasta diez.
El segundo paso es siempre el mismo: se guarda el stone entero, se multiplica el resto por 14 y se redondea a la libra. 0,2829 × 14 son 3,96, así que 78.000 g son doce stone y cuatro libras. 0,7473 × 14 son 10,46, así que 100.000 g son quince stone y diez. Redondear a la libra y no más allá es toda la precisión que ha tenido nunca un peso dicho de viva voz.
Un gramo son 0,00016 stone, de modo que una cifra como 78.412 g ofrece cinco cifras significativas de algo que se mueve más que eso entre el desayuno y la comida. Un litro de agua bebido es un kilo en la báscula, y un kilo son 2,2 libras: cerca de la sexta parte de un stone, más que toda la precisión que la cifra en gramos está anunciando.
La consecuencia práctica es que el resultado se informa en libras y ahí se para. Media libra son 227 g, que es aproximadamente lo que una báscula doméstica distingue de verdad una vez descontada la variación del día. Dar el stone con dos decimales es afirmar que se conoce el peso con un margen de unos cuarenta gramos, y nada en la cadena que va del aparato al fichero sostiene esa afirmación.
El cambio de peso en el Reino Unido y en Irlanda se cuenta de medio stone en medio stone, no en kilos ni en porcentajes. Medio stone son siete libras, o 3.175 g; un stone entero son 6.350 g. Una aplicación que guarda gramos y anuncia una diferencia de 3.200 g ha pasado, en las unidades de quien lee, el escalón de medio stone con algo de margen.
Merece la pena tenerlo en cuenta cuando el objetivo se fija en una app métrica y luego se habla de él en stone. Cinco kilos son 5.000 g y 0,787 stone, que no es ningún escalón en la unidad en la que se va a comentar: queda a medio camino entre medio stone y uno entero. Fijar la meta en la unidad en la que se va a decir, y convertirla después a lo que la app guarde, evita todo el problema.
Los datos de peso exportados llegan sin unidad más veces de las debidas, y lo más rápido es mirar el orden de magnitud. Un adulto en gramos es un entero de cinco cifras entre unos 40.000 y unos 200.000; en kilos es un número de dos o tres cifras con decimal; en libras, uno de tres cifras. Una columna con valores alrededor de 78 y otra alrededor de 78.000 son las mismas medidas, y solo una de las dos se divide con sentido entre 6.350.
Lo que esto evita es que un factor de mil sobreviva hasta el resultado. Dividir kilos entre 6.350,29 da 0,0123 stone, que salta a la vista; dividir gramos entre 6,35 da 12.283 stone, que es igual de falso y cuesta lo mismo de teclear. La aritmética no va a protestar en ninguno de los dos casos, así que la comprobación tiene que hacerse antes.
A mano, la versión en dos pasos es la que se puede verificar: se corre la coma tres lugares para llegar a kilos y se divide entre 6,35029318. 78.000 g son 78 kg y 12,28 stone, y el número de en medio es uno que cualquiera reconoce, porque es el peso tal y como se dice aquí.
Hacerlo de una sola división funciona y esconde sus propios fallos. Al dividir 78.000 entre 6.350 con prisa, un factor de diez se escapa sin que el resultado parezca roto: 1,23 stone y 122,8 stone son disparates los dos, pero 122,8 es la clase de disparate que una hoja de cálculo guarda sin decir nada. El kilo intermedio es un punto de control, y esa es la única razón para preferir el camino largo.
En el Reino Unido el mismo hospital anota al recién nacido en gramos y al adulto en kilos, mientras la familia dice libras y onzas para el bebé y stone y libras para el adulto. Aquí ese desdoblamiento no existe: el bebé se dice en kilos y gramos —«tres kilos cuatrocientos»— y el adulto en kilos, con la misma unidad de arriba abajo. Es una de las razones por las que una ficha británica cuesta de leer aunque los números sean correctos.
Para esta conversión significa que primero hay que saber de quién es el peso. Una cifra de 3.400 g es un recién nacido y le corresponden libras y onzas —7 lb 8 oz—, no stone, donde saldría 0,535 y no le diría nada a nadie. El stone empieza a ser la unidad adecuada más o menos a partir del momento en que la persona se sube sola a la báscula.
1 g son 0,000157473044418 st. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de gramo a stone está fijada por definición.
No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.
Un st son 6350,29 g. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.
Lo que esta página afirma sobre unidades de peso se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.
El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.