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1 cm = 0,0328083989501 ft
Escribe un valor y la conversión de centímetro a pie se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 0,0328083989501: eso es lo que corresponde en ft a 1 cm. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.
178 cm is 5,84 ft
— una estatura bastante corriente.
30 cm is 0,9843 ft
— una regla escolar.
182,9 cm is 6 ft
— una puerta alta.
304,8 cm is 10 ft
— una canasta de baloncesto, que mide diez pies exactos.
| cm | ft |
|---|---|
| 1 | 0,0328083989501 |
| 2 | 0,0656167979003 |
| 3 | 0,0984251968504 |
| 5 | 0,164041994751 |
| 10 | 0,328083989501 |
| 20 | 0,656167979003 |
| 50 | 1,64041994751 |
| 100 | 3,28083989501 |
Convertir cm a ft
El centímetro es la medida cotidiana: la estatura, la talla de ropa, el papel, los muebles. Es además la única unidad métrica sin equivalente anglosajón directo, y por eso se convierte tanto a través de ella.
Un pie son doce pulgadas. En Estados Unidos se dan así la estatura y las medidas de una habitación, y la aviación mide la altitud en pies en todo el mundo, incluso en países completamente métricos.
El factor es 0,032808, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 0,033 se desvía un 0,58 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 1000 cm.
Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.
El acuerdo internacional de la yarda y la libra de 1959 fijó el pie en términos métricos, y en las unidades de esta página eso sale a 30,48 cm. La definición es exacta por convenio, no por medida: no se midió y no se puede afinar midiéndola mejor. Y el decimal de arriba está entero, sin nada redondeado al final.
Antes de aquel acuerdo la versión estadounidense y la británica diferían ligeramente, y algunas cifras catastrales antiguas siguen arrastrando la definición vieja. Fuera de la topografía la diferencia queda muy por debajo de la precisión con la que trabaja nadie.
Nadie en español dice que mide 178 centímetros. Se dice uno setenta y ocho, en metros y con coma, y ese es el primer sitio donde se pierde un dígito: 1,78 m son 178 cm, y 1,8 m son 180 y no 108. Escribir la estatura en centímetros enteros antes de convertirla evita la mitad de los resultados absurdos que salen de esta página.
El destino tiene la forma contraria. Un pie son doce pulgadas, así que la estatura anglosajona no es un número con coma sino una pareja de números enteros en dos unidades distintas, y no hay ningún punto intermedio entre ellas. Pasar de un decimal en metros a una pareja en base doce son dos operaciones seguidas, y la de arriba es solo la primera.
Dividir 178 entre 30,48 da 5,84 pies. La cifra es correcta y nadie la ha pronunciado jamás para describir a una persona: lo que se dice es cinco pies y diez pulgadas. Para llegar hasta ahí hay que tratar la parte entera y el resto como dos cosas separadas.
Te quedas con el 5 y multiplicas el 0,84 por doce: 10,1, o sea diez pulgadas. Este paso no se puede saltar porque el resto es una fracción de doce y no de diez, así que los decimales no se leen directamente. 0,5 son seis pulgadas, 0,25 son tres, 0,75 son nueve, y nada más en todo el intervalo coincide con lo que uno adivinaría.
Es el error que invita el decimal y conviene nombrarlo antes que ningún otro. 5,5 pies son cinco pies y medio, es decir cinco pies seis pulgadas y 167,64 cm. Cinco pies cinco son 5,4167 pies y 165,1 cm. Leer uno por el otro te deja a una pulgada de distancia, y una pulgada es suficiente para equivocarse en un impreso.
La trampa recorre todo el intervalo porque son dos notaciones distintas peleándose por la misma forma. 6,8 pies son seis pies y 9,6 pulgadas, que se declaran como seis pies diez y en ningún caso como seis pies ocho; seis pies ocho son 6,667. Donde un sistema solo acepte un número, escribe el decimal y di que son pies; donde acepte dos, escribe los pies enteros y las pulgadas enteras, y no mezcles nunca las dos convenciones en la misma casilla.
La mayoría de los formularios estadounidenses que preguntan la estatura ofrecen dos campos, uno rotulado ft y otro in, o un par de desplegables. Ninguno acepta 5,84, y el que lo acepte sin protestar guardará una estatura de cinco pies y ochenta y cuatro pulgadas o rechazará el registro más adelante. Haz la conversión a los dos números enteros antes de empezar a teclear, en vez de intentar que un campo cargue con los dos.
Algunos sistemas piden en cambio el total en pulgadas, y esa es la forma más segura de llevar en reserva: 178 cm son 70,1 pulgadas, así que cinco pies diez son 70. Los impresos médicos y los de aviación piden a veces esa cifra directamente. Y si un campo da una sola casilla sin decir la unidad, la palabra que tenga al lado es la única guía fiable: un número suelto en un campo de estatura se lee como pulgadas en Estados Unidos y como centímetros casi en todos los demás sitios.
Los puntos de referencia útiles son los pies enteros y los medios pies, porque son las cifras que te van a decir los demás. Cinco pies son 152,4 cm; cinco pies seis, 167,64; cinco pies diez, 177,8; seis pies, 182,88; seis pies cuatro, 193,04. Cada pulgada suma 2,54 cm, así que los escalones entre ellos son iguales y se sube o se baja desde el que quede más cerca.
Dos de esas cifras conviene tenerlas exactas. Seis pies son 182,88 cm y no 183, de modo que quien mide 183 está un pelo por encima de la marca y no justo en ella, que es precisamente la clase de distinción para la que se escribe un requisito de estatura. Y cinco pies diez son 177,8: eso significa que 1,78 m, la estatura más corriente que se dice en español, está dos milímetros por encima de la marca y no cómodamente en medio del escalón.
Estados Unidos da toda estatura personal en pies y pulgadas, y el Reino Unido hace lo mismo al hablar, igual que conserva el stone para el peso corporal. Canadá es el caso intermedio interesante: los registros oficiales y las gráficas médicas van en centímetros, y una persona a la que le preguntan cuánto mide contesta en pies. Irlanda se comporta igual. En casi todo el resto del mundo la respuesta es un número entero de centímetros y no hay segunda unidad de por medio.
Por eso la conversión se pide mucho más en un sentido que en el otro. Un país métrico produce estaturas que hay que reescribir para un lector, un impreso o un requisito estadounidense, mientras que la pregunta inversa suele ser alguien descifrando una cifra ajena. Las publicaciones estadísticas van en la dirección contraria por un motivo propio: las estaturas medias de un país se dan siempre en centímetros, porque un solo número se puede promediar y una pareja no.
La conversión es exacta y el dato de partida casi nunca lo es. Una estatura medida con zapatos, sobre moqueta o con la barbilla levantada se va uno a tres centímetros, que es hasta una pulgada: más que toda la precisión que dice tener la respuesta en pies y pulgadas. Mide descalzo contra una pared dura y sobre suelo duro, con la cabeza recta en vez de echada hacia atrás, y marca la pared con algo rígido apoyado plano sobre la coronilla.
Hay además una variación real a lo largo del día. La columna se comprime bajo su propia carga, así que una persona mide algo más por la mañana que por la noche, en torno a un centímetro. Eso es cerca de media pulgada, suficiente para cruzar un escalón entero cuando la estatura está en el filo. Si la cifra tiene que coincidir con otra ya registrada en algún sitio, haz coincidir también la hora del día.
Lo que hace cómodo el lado métrico no es el factor, es que una estatura en centímetros es un número solo. Se ordena, se promedia, se resta de otra y se pinta en una gráfica sin pensar. Pies y pulgadas son una pareja en dos bases, y cada una de esas operaciones exige convertir primero: la diferencia entre cinco once y seis dos no son tres de nada hasta que las dos estaturas están en pulgadas.
Conviene tenerlo presente cuando estás comparando y no declarando. Para saber si una persona es más alta que otra, o cuánto le falta a una estatura para llegar a un mínimo, pasa los dos lados a centímetros o a pulgadas totales, haz ahí la cuenta y convierte solo el resultado final. Hacerlo directamente en pies y pulgadas obliga a llevarse doce en vez de diez, que es justo el tipo de aritmética que sale mal de cabeza.
1 cm son 0,0328083989501 ft. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de centímetro a pie está fijada por definición.
No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.
Un ft son 30,48 cm. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.
Lo que esta página afirma sobre unidades de longitud se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.
El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.