Convertir STL a 3MF

Aquí puedes convertir STL a 3MF gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Reconstruido 3MF funciona de otra manera que STL. No es la degradación gradual de un códec con pérdida: lo que 3MF puede expresar se reproduce fielmente, y lo que no tiene equivalente allí no sobrevive en absoluto.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo Solo la geometría. Los materiales, los colores, las texturas y la animación no viajan, y un modelo colocado varias veces vuelve con cada copia fijada en su propia posición.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Subir de STL a 3MF es de las pocas conversiones que no cuestan nada

Casi todas las páginas de este sitio hablan de un intercambio: ganas una cosa y pagas otra. Ésta es rara porque el pago es casi inexistente. Un STL no guarda unidades, ni color, ni materiales, ni nombres, ni piezas separadas, ni comparte vértices. Todo lo que el mundo de la impresión añadió después vive fuera del archivo y tiene que reconstruirlo quien lo abra.

El 3MF metió parte de eso dentro: declara la unidad, admite varios objetos, tiene sitio para color y materiales, y es un paquete comprimido con su manifiesto en vez de un chorro de bytes. Convertir te da el empaquetado y la unidad de inmediato. Lo que no te da es color ni piezas que nunca estuvieron escritas, y ningún conversor puede dártelas.

Un STL es una bolsa de triángulos sueltos, y soldarlos es la ganancia real

El STL guarda cada triángulo como tres vértices independientes, sin ningún índice. Un cubo —doce triángulos— llega como treinta y seis registros de vértice donde bastarían ocho posiciones distintas. No es una manía de un exportador concreto: es el formato.

La conversión los suelda. Las coordenadas se redondean a seis decimales para formar una clave, y todas las esquinas de triángulo que caen en la misma posición se colapsan en un vértice compartido. Seis decimales quedan muy por debajo de cualquier tolerancia imprimible y muy por encima del desacuerdo en el último bit que dos triángulos vecinos tienen de forma rutinaria en coma flotante. Lo que sale es una superficie indexada de verdad, y por eso una comprobación de estanqueidad sobre el 3MF da una respuesta útil donde la misma comprobación sobre el STL informa de que cada arista es un borde.

Tu STL sale como un único objeto, y no es una simplificación

La sección de recursos del 3MF contendrá un objeto y la de construcción un elemento. Un STL no tiene ninguna forma de decir que sus triángulos forman tres cuerpos distintos, así que no hay nada por donde dividir, e inventarse una división analizando conectividad sería una decisión de modelado y no una conversión.

Si tu STL sí contiene varios cascarones inconexos, cualquier laminador tiene una orden de separar en piezas que los encuentra por conectividad después de importar. Hacerlo ahí es la misma operación con una vista previa delante. Si lo que quieres es que las piezas queden escritas en el archivo, el origen tiene que ser un formato que ya las tuviera.

Los milímetros: la suposición que el STL ya estaba haciendo

El 3MF se escribe declarando milímetro en su elemento raíz y las coordenadas se copian sin tocarlas. En rigor, el conversor está afirmando una unidad que el origen nunca declaró. En la práctica es el caso menos peligroso de toda la matriz de 3D, porque el mundo de la impresión lleva décadas tratando los números de un STL como milímetros y todos los laminadores los importan así.

La ganancia es que la suposición deja de serlo. Un 3MF que dice milímetro importa al mismo tamaño en cualquier laminador sin que ninguno aplique su convención de la casa. El caso que hay que vigilar es un STL exportado desde CAD en pulgadas: ya iba a importarse a una vigesimoquinta parte de su tamaño, y ahora lo hará con una declaración de unidad respaldándolo.

El color que esconden algunos STL se queda por el camino

Cada registro de triángulo de un STL binario termina con dos bytes que la especificación deja sin usar. En ese hueco crecieron dos convenciones distintas para meter un color por triángulo, ninguna de las dos parte del formato y ninguna compatible con la otra.

El lector de aquí toma los doce bytes de la normal de cara y los treinta y seis de coordenadas de cada registro de cincuenta, y no llega a tocar los dos últimos. De modo que un STL con color se convierte en un 3MF sin color, en silencio. El 3MF tiene un modelo de color en condiciones y podría guardar el resultado; adivinar cuál de dos convenciones incompatibles produjo un patrón de bits no es una suposición que un conversor deba hacer en tu nombre.

Cómo se distingue aquí un STL binario de uno de texto

Por aritmética, no por la primera palabra del archivo. La prueba evidente —mirar si empieza por «solid»— está mal, porque los ochenta bytes de cabecera de un STL binario pueden contener cualquier cosa y hay escritores que ponen precisamente esa palabra ahí. Los archivos que fallan así parecen analizarse bien y no producen nada.

Un STL binario ocupa exactamente ochenta y cuatro bytes más cincuenta por cada triángulo declarado en su cabecera: ochenta de cabecera, cuatro para el número de triángulos, y cincuenta por triángulo. Ningún otro archivo cae en esa cifra por casualidad. Si la longitud cuadra, se lee como binario; si no, se recorre el texto buscando líneas de vértice. Las dos rutas terminan en el mismo modelo soldado.

Contar bytes: cincuenta por triángulo frente a un paquete comprimido

El lado del STL es exacto y comprobable con una calculadora: un modelo de 100.000 triángulos ocupa 5.000.084 bytes, siempre, tenga la forma que tenga. Esa previsibilidad es lo único en lo que el formato es realmente bueno, y también explica por qué los STL son tan grandes para la geometría que llevan: tres cuartas partes de esos bytes son coordenadas repetidas.

El 3MF guarda cada vértice soldado una vez como un elemento XML y cada triángulo como tres referencias enteras, y después comprime todo dentro del paquete. Al escribirse el XML ya no queda la redundancia de vértices, y el marcado verboso se comprime muy bien. El resultado depende del modelo, así que esta página no te va a dar un porcentaje: nadie ha medido aquí un par de archivos reales y no vamos a inventarlo.

Qué hay exactamente dentro del paquete que recibe tu laminador

Tres entradas dentro de un archivo comprimido: el mapa de tipos de contenido, la relación que apunta al modelo, y el modelo con la geometría en el espacio de nombres del núcleo de 3MF. Esa estructura es lo que lo convierte en un paquete OPC, la misma convención que usan los formatos ofimáticos modernos.

Es un archivo de modelo y no un archivo de proyecto. No lleva ajustes de impresión, ni asignaciones de filamento, ni disposición de bandeja, ni miniatura, porque todo eso son extensiones de cada laminador y no parte de la geometría. Tu laminador aplicará el perfil que tengas seleccionado y podrá guardar después su propio 3MF, mucho más rico que éste.

Los nombres tampoco se escriben, y aquí no había ninguno que perder

El escritor de 3MF de esta página no pone atributo de nombre en los objetos. En otras rutas de este sitio eso sería una pérdida, porque hay formatos de origen que sí traen un nombre por malla.

Desde un STL no lo es, sencillamente porque el origen no tenía nombres que llevar. Si el pedido son tres piezas distintas, la respuesta es la misma que en cualquier taller: tres archivos, convertidos por separado y nombrados desde fuera. Nombrar archivos es gratis y separar cascarones a posteriori no lo es.

Lo que esta conversión no repara, que es casi todo

Los agujeros siguen siendo agujeros, los triángulos invertidos siguen invertidos, las autointersecciones siguen ahí, las paredes internas siguen ahí y las astillas de área cero también. Aquí no se inspecciona la topología más allá de fundir vértices coincidentes, y una malla que falló la comprobación del laminador siendo STL la va a fallar siendo 3MF con el mismo mensaje.

Lo que sí cambia es la clase de error que provocaban los vértices no compartidos, que la tenían todos los STL por construcción. Después de soldar, una superficie geométricamente cerrada también está topológicamente cerrada, así que las herramientas de reparación y las comprobaciones de estanqueidad trabajan sobre la malla que querías y no sobre decenas de miles de triángulos sueltos. Solo eso ya acorta bastante una sesión de reparación.

Antes de mandarlo a un servicio de impresión o a un fab lab

Dos comprobaciones, un minuto en total. Que la caja envolvente mida lo que esperas, porque una unidad equivocada aguas arriba sale mucho más barata de encontrar ahora que después de pedir presupuesto. Y que la pieza siga laminándose, cargando el 3MF en tu propio laminador antes de subirlo a ninguna parte.

Merece la pena porque el taller que reciba el archivo va a aplicar su propia reparación si algo no cuadra, y la reparación de un taller se hace sin saber qué detalles de tu pieza son funcionales. Un agujero que para ti era una tolerancia de ajuste puede volver de allí relleno y perfectamente liso.

El modelo se lee y se empaqueta en tu propia pestaña

El STL se abre, se suelda y se escribe como 3MF dentro del navegador: ningún módulo de esta página transmite el archivo a ninguna parte, y el panel de red lo confirma durante una conversión. Para una pieza de un cliente o algo cubierto por un acuerdo de confidencialidad, esa es la diferencia entre una herramienta y una filtración.

El techo gratuito es de 100 MB por archivo, que para un STL son unos dos millones de triángulos, y de 100 archivos por tanda; si sueltas más, los que sobran se descartan sin avisar. No hay cuenta, ni cola, ni cupo diario, porque una conversión que ocurre en tu máquina no nos cuesta nada.

Cómo convertir STL a 3MF

  1. Suelta tu archivo STL en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige 3MF como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo 3MF terminado.

STL frente a 3MF: qué cambia

STL frente a 3MF
STL3MF
Nombre completoStereolithography3D Manufacturing Format
Extensión de archivo.stl.3mf
Tipo de mediomodel/stlmodel/3mf
Publicado por primera vez19872015
Publicado por3D Systems3MF Consortium
Especificación3MF Core Specification
LicenciaEstándar abiertoEstándar abierto
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorNingún navegadorNingún navegador
Considerado en su lugarOBJ, PLYOBJ

Abrir el resultado

PrusaSlicer y Cura leen tanto STL como 3MF, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Para qué sirve cada formato

3MF viene de 3MF Consortium y es de 2015, recogido en 3MF Core Specification. PrusaSlicer, Cura y Microsoft 3D Builder lo leen.

STL se publicó en 1987 y 3MF en 2015. El más antiguo suele ser el archivo más seguro para entregar; el más reciente hace lo mismo con menos bytes.

De STL a 3MF: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo STL?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo.

¿Convertir STL a 3MF es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez.

¿Se pierde calidad al convertir STL a 3MF?

STL y 3MF describen el contenido de maneras radicalmente distintas. La conversión es por tanto una reconstrucción y no una copia: fiel, pero no idéntica byte a byte. Solo la geometría. Los materiales, los colores, las texturas y la animación no viajan, y un modelo colocado varias veces vuelve con cada copia fijada en su propia posición.

¿Tengo que instalar algo para abrir un archivo 3MF?

Para la conversión no: ocurre en el navegador que ya tienes abierto. Para abrir el resultado necesitas después el programa con el que tu dispositivo muestra normalmente 3D Manufacturing Format.

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