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1 l = 1,05668820943 qt
Escribe un valor y la conversión de litro a cuarto de galón estadounidense se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 1,05668820943: eso es lo que corresponde en qt a 1 l. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.
50 l is 52,83 qt
— el depósito de un coche.
1,5 l is 1,585 qt
— una botella grande de agua.
0,9464 l is 1 qt
— un cuarto de caldo.
3,785 l is 4 qt
— cuatro cuartos, el mismo galón contado de otra manera.
| l | qt |
|---|---|
| 1 | 1,05668820943 |
| 2 | 2,11337641887 |
| 3 | 3,1700646283 |
| 5 | 5,28344104716 |
| 10 | 10,5668820943 |
| 20 | 21,1337641887 |
| 50 | 52,8344104716 |
| 100 | 105,668820943 |
Convertir l a qt
Un litro son mil centímetros cúbicos. En rigor no es una unidad del SI —esa sería el metro cúbico— pero sí está admitida para usarse con él, y es la medida del combustible, las bebidas y las recetas.
Un cuarto es la cuarta parte de un galón, de ahí el nombre. Como la pinta y el galón, arrastra consigo la diferencia entre la medida estadounidense y la imperial.
El factor es 1,056688, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 1,06 se desvía un 0,31 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 1000 l.
Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.
Esta página usa la medida estadounidense, que son 0,94635 l. La imperial, la que se sigue usando en el Reino Unido e Irlanda, son 1,13652 l: un 20,1 % más.
La distancia es justo la incómoda — demasiado grande para pasarla por alto en una receta y demasiado pequeña para notarla mirando el resultado. Casi siempre lo que llega es la medida estadounidense, y por eso es la que está aquí; si tu cifra viene de una fuente británica, la buena es la segunda.
Un cuarto estadounidense son 946,35 ml y un litro son 1.000: la diferencia es del 5,7 % en favor del litro. Es poca para notarla en una botella y suficiente para que un depósito de veinte unidades salga con algo más de un litro de desajuste, que es justo el orden de magnitud en el que empiezan los problemas.
Por eso conviene decidir desde el principio si el número que se está manejando tolera esa diferencia. Para saber si una jarra cabe en un armario, cuarto y litro son intercambiables. Para calcular cuánto anticongelante comprar, no lo son, y el redondeo tiene que ir siempre en la dirección que deja producto de sobra y no de menos.
En Estados Unidos la pintura se envasa en cuartos y en galones; en España y en la mayor parte de Latinoamérica, en litros y en envases de cuatro y quince. Cuando el color, el producto o la ficha técnica vienen de allí, el rendimiento también viene expresado por cuarto, y hay que traducirlo antes de saber cuántos botes hacen falta.
Ese cálculo tiene una trampa que no es de unidades. El rendimiento que declara un fabricante corresponde a una superficie preparada y a una sola mano, y casi ningún trabajo real cumple las dos condiciones. La conversión de cuartos a litros es exacta; la estimación de superficie que la acompaña no lo es, y es esa la que decide si sobra medio bote o falta uno entero.
Las capacidades de aceite, refrigerante y líquido de frenos de un vehículo de mercado estadounidense se publican en cuartos, y el envase que se compra en Europa está en litros. Un motor que pide 5,5 cuartos necesita 5,2 litros, y la garrafa de cinco litros se queda corta por poco: exactamente el tipo de margen que se descubre con el cárter ya vacío.
La forma segura de hacerlo es convertir la capacidad a litros, redondear hacia arriba al envase siguiente y comprobar el nivel con la varilla en lugar de fiarse del total. El dato del manual es la capacidad en seco, y un cambio normal deja algo de aceite viejo dentro del circuito, así que el volumen que de verdad entra es casi siempre un poco menor que el publicado.
Una ficha británica antigua o un manual de maquinaria del Reino Unido pueden estar usando el cuarto imperial, que son 1,1365 litros: un 20 % más que el estadounidense. Los dos se escriben «quart» y ninguno de los dos textos suele aclararlo, porque para su autor no había ambigüedad.
La pista más fiable es el resto del documento. Si las temperaturas van en Fahrenheit y las distancias en pies, el cuarto es estadounidense; si hay pintas de 568 ml, galones de 4,55 litros o el documento es anterior a los años setenta y británico, es imperial. Con una capacidad grande esa elección cambia el resultado en varios litros, y no hay conversión que arregle haber elegido mal.
Estados Unidos conserva una segunda familia de medidas para áridos, y en ella el cuarto son 1,1012 litros en lugar de 946 ml. Se usa sobre todo para fruta, sustrato y grano: una cesta de arándanos «de un cuarto» está medida con ese cuarto, no con el de la leche.
La diferencia, de más del 16 %, es demasiado grande para ignorarla cuando se compran sacos de tierra o se traduce una tabla agrícola. La señal para sospechar es el contenido: si lo que se mide se puede amontonar, es probable que el cuarto sea seco, y ninguna receta doméstica usa nunca esa variante.
Muchos productos de origen estadounidense llegan a Europa con la capacidad ya convertida, y llegan redondeada: una nevera portátil «de 45 litros» era originalmente de 48 cuartos, es decir 45,4. Volver a convertirla a cuartos devuelve 47,6, y el número redondo del catálogo original ha desaparecido por el camino.
Cuando el resultado se queda muy cerca de un número redondo del otro sistema, lo más probable es que ese número redondo sea el dato verdadero y el que se tiene delante sea la copia. Merece la pena buscarlo antes de apoyar ningún cálculo en el valor convertido, porque cada conversión intermedia añade su propio redondeo y ninguna lo devuelve.
Una olla «de 6 cuartos» no contiene 5,678 litros de comida: contiene lo que quepa por debajo del borde, que es bastante menos, y el fabricante ha elegido la cifra redonda que le convenía. Dar tres decimales a la conversión de un número que ya era aproximado es fingir una exactitud que no existe en ningún punto de la cadena.
La convención razonable es una cifra decimal para capacidades domésticas y ninguna por encima de veinte litros. Cinco cuartos y medio son 5,2 litros, y ese 5,2 es tan útil como 5,2049 y bastante más fácil de comparar con lo que hay en la estantería. La precisión adicional solo tiene sentido cuando la capacidad es una medida real y no una etiqueta comercial.
1 l son 1,05668820943 qt. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de litro a cuarto de galón estadounidense está fijada por definición.
No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.
Un qt son 0,946353 l. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.
Lo que esta página afirma sobre unidades de volumen se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.
El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.