Cookies de estadística y publicidad
Usamos cookies de estadística y de publicidad, y ambas van a Google. Si rechazas, para ti no cambia nada visible.Ir a la página de privacidad
1 l = 4,22675283773 cup
Escribe un valor y la conversión de litro a taza estadounidense se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 4,22675283773: eso es lo que corresponde en cup a 1 l. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.
50 l is 211,3 cup
— el depósito de un coche.
1,5 l is 6,34 cup
— una botella grande de agua.
0,4732 l is 2 cup
— la harina de un bizcocho pequeño.
0,9464 l is 4 cup
— la harina de una hogaza grande.
| l | cup |
|---|---|
| 1 | 4,22675283773 |
| 2 | 8,45350567546 |
| 3 | 12,6802585132 |
| 5 | 21,1337641887 |
| 10 | 42,2675283773 |
| 20 | 84,5350567546 |
| 50 | 211,337641887 |
| 100 | 422,675283773 |
Convertir l a cup
Un litro son mil centímetros cúbicos. En rigor no es una unidad del SI —esa sería el metro cúbico— pero sí está admitida para usarse con él, y es la medida del combustible, las bebidas y las recetas.
Una taza estadounidense son 236,6 ml, aunque las etiquetas nutricionales de allí calculan con una taza legal de exactamente 240 ml, y la taza australiana tiene 250. Al multiplicar una receta por diez, la diferencia se nota.
El factor es 4,226753, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 4,2 se desvía un 0,63 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 1000 l.
Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.
La taza que usa una receta mide 0,23659 l, y esa es la de esta página. Una etiqueta nutricional estadounidense usa la taza legal, 0,24 l — un 1,4 % más —, y una receta australiana o neozelandesa usa la taza métrica, 0,25 l, otro 5,7 % por encima.
En una sola taza la diferencia no se ve, y por eso aguanta tanto: multiplica una receta por diez y la taza métrica ha añadido más de media taza de lo que estés midiendo. Y conviene recordar que una taza mide volumen y no peso — una taza de harina y una de azúcar no pesan lo mismo, y ese error es mucho mayor que los tres juntos.
Un litro de caldo son 4,227 tazas estadounidenses, así que cuatro tazas llenas dejan 54 ml en la olla —poco más de tres cucharadas—. Medio litro son 2,113 tazas, 250 ml son 1,057, y 750 ml son 3,170. Ninguna cantidad métrica redonda coincide con un número entero de tazas americanas, porque los 236,588 ml de la taza y los mil de un litro no comparten ningún factor útil.
La consecuencia práctica es que una receta en litros medida con tazas siempre termina en una fracción, y ahí es donde se pierde la precisión: contar las tazas enteras y medir el resto en cucharadas es más fiable que intentar llenar una taza hasta una línea que no existe en el borde.
La taza estadounidense —236,5882365 ml— no es la única que existe: la taza métrica, la que se usa en Australia o Nueva Zelanda, son exactamente 250 ml, así que un litro son cuatro tazas métricas justas y medio litro son dos. La taza japonesa son 200 ml, y de ahí salen cinco a un litro. «Cuatro tazas» y «cinco tazas» pueden ser las dos respuestas correctas a cuánto es un litro, y lo que decide cuál aplica es de dónde salió el juego de tazas de la cocina.
Reconocer qué taza tiene el juego que hay en casa es el primer paso, y suele bastar con mirar el fondo de la taza más pequeña: si marca ¼ cup junto a 60 ml, es americana; si marca 62,5 ml, es métrica.
Un juego de tazas anidadas es metal estampado o plástico moldeado con un borde, y se lee a ojo contra ese borde: no está calibrado al mililitro ni se vende como si lo estuviera, así que la diferencia entre 236,59 ml y 240 ml —la taza estadounidense frente a la taza legal— es menor que la diferencia entre llenar a ras y llenar con confianza.
Esa es la manera honesta de ver esta conversión: la cifra de arriba es exacta hasta la última cifra decimal, y el instrumento del otro lado tiene un margen de error de varios puntos porcentuales. Donde una receta necesite más precisión que eso, la respuesta no es una cifra de taza más exacta, sino una jarra graduada en mililitros o una báscula de cocina.
Duplicar o partir por la mitad es donde el conteo de tazas se complica de verdad. La mitad de 4,227 tazas son 2,114, una cifra que ningún juego de medidas expresa; la mitad de un litro son 500 ml, que cualquier jarra marca sin problema. Si la receta se va a escalar, conviene hacer el cálculo en litros y convertir una sola vez al final, en vez de convertir primero y luego intentar dividir una fracción de taza.
Lo mismo pasa al multiplicar una receta para varios comensales: cinco litros son 21,13 tazas, y contar veintiuna medidas de caldo una por una es lento y acumula un pequeño error de llenado en cada una. A partir de un par de litros, una jarra grande o una báscula sustituye con ventaja al conteo de tazas.
1 l son 4,22675283773 cup. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de litro a taza estadounidense está fijada por definición.
No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.
Un cup son 0,236588 l. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.
Lo que esta página afirma sobre unidades de volumen se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.
El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.