Convertir pulg. a m

pulg.
0,0254m

1 in = 0,0254 m

Escribe un valor y la conversión de pulgada a metro se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 0,0254: eso es lo que corresponde en m a 1 pulg. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. Lo que escribes no llega a formar parte de ninguna petición.
  • Exacto por definición 1 in son exactamente 0,0254 m: fijado, no redondeado.
  • Responde mientras escribes Sin botón y sin esperas. La respuesta calculada está en la página antes de que se ejecute ningún script.

pulgada a metro: ejemplos reales

  • 70 pulg. is 1,778 m

    — una estatura de 1,78 m.

  • 15,6 pulg. is 0,3962 m

    — la pantalla de un portátil corriente, medida en diagonal.

  • 3937 pulg. is 100 m

    — la distancia de los cien lisos.

  • 348400 pulg. is 8849 m

    — la altura del Everest.

pulgada a metro de un vistazo

Cada número de esta tabla se calcula a partir de la misma definición que la respuesta de arriba, así que la tabla no puede desviarse de ella.
pulg.m
10,0254
20,0508
30,0762
50,127
100,254
200,508
501,27
1002,54

pulgada y metro

Una pulgada son exactamente 25,4 mm desde 1959. Antes, Estados Unidos y el Reino Unido usaban pulgadas ligeramente distintas que solo diferían en el séptimo decimal, lo bastante para dar problemas en piezas de precisión.

Desde 1983 el metro se define como la distancia que recorre la luz en 1/299.792.458 de segundo. Ya no es un objeto: la barra de platino guardada cerca de París quedó jubilada.

Lo que cuesta redondear el factor

El factor es 0,0254, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 0,025 se desvía un 1,6 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 100 in.

Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.

El factor es una definición, no una medida

El acuerdo internacional de la yarda y la libra de 1959 fijó la pulgada en términos métricos, y en las unidades de esta página eso sale a 0,0254 m. La definición es exacta por convenio, no por medida: no se midió y no se puede afinar midiéndola mejor. Y el decimal de arriba está entero, sin nada redondeado al final.

Antes de aquel acuerdo la versión estadounidense y la británica diferían ligeramente, y algunas cifras catastrales antiguas siguen arrastrando la definición vieja. Fuera de la topografía la diferencia queda muy por debajo de la precisión con la que trabaja nadie.

El metro es casi siempre la unidad métrica equivocada aquí

Una pulgada es aproximadamente el ancho de un pulgar y un metro la altura de una encimera, y por eso nada se mide con naturalidad en las dos. Convertir 36 pulgadas a 0,9144 m deja todas las cifras significativas detrás de la coma, y un documento lleno de cotas del estilo de 0,0635 y 0,1524 está a una errata de transcripción de equivocarse en un factor de diez. Los mismos números escritos 63,5 y 152,4 mm se leen de un vistazo.

Así que la primera pregunta es si el campo necesita metros de verdad. Los planos de fabricación se acotan en milímetros en casi todo el mundo, incluidos los países que usan el metro para todo lo demás; la construcción alterna milímetros y metros según la escala y lo declara en el cajetín. El metro es correcto para una habitación, un edificio o un contenedor, e incómodo para cualquier cosa que se pueda levantar con las manos.

Una pulgada nominal es un nombre y convertirla produce ficción

Buena parte de lo que lleva un número en pulgadas no es una medida en pulgadas. El tubo estadounidense de tamaño nominal 2 mide 60,3 mm por fuera y no 50,8, y su equivalente internacional se llama DN 50, que tampoco son 50 mm; la rosca de media pulgada de un grifo corresponde a DN 15 y su diámetro exterior ronda los 21 mm; un montante estadounidense de dos por cuatro mide en realidad 1,5 por 3,5 pulgadas, es decir 38 por 89 mm. Cada uno de esos números es una clase de tamaño heredada de una historia de fabricación, y cada uno convertido da una cota que no existe en ninguna parte de la pieza.

La prueba es si el número fue alguna vez el resultado de medir algo. Si el plano de un proveedor dice 2,375 in, se convierte —son 0,060325 m y son reales—. Si el catálogo dice «2 pulgadas», hay que buscar antes la dimensión verdadera, porque la designación métrica ya existe y no se obtiene multiplicando por 25,4.

Rellenar medidas de envío desde un anuncio en pulgadas

El papeleo del transporte es el motivo más común por el que alguien convierte pulgadas, y la unidad que pide ese papeleo rara vez es el metro. El peso volumétrico se calcula a partir de un volumen en centímetros cúbicos dividido entre un divisor fijo, así que la unidad de trabajo es el centímetro y un bulto anunciado como 24 × 18 × 12 pulgadas queda en 60,96 × 45,72 × 30,48 cm. Convertirlo a metros y elevarlo al cubo da 0,0850 m³, que es correcto y hay que volver a escalar por un millón.

Cuando hay un límite de por medio, las cotas individuales se redondean hacia arriba y no a la más próxima. El transportista mide el bulto por su cuenta y cobra por su propia lectura, de manera que una cota de 60,96 cm declarada como 60 se vuelve a medir en el almacén. La conversión es exacta; la caja no, porque el cartón se abomba y una cinta métrica tiene opinión.

Las pulgadas que no se convierten y se quedan como están

Los tamaños de pantalla son el caso más nítido. Un televisor de 55 pulgadas mide 1,397 m de esquina a esquina y se vende como televisor de 55 pulgadas en Madrid, en Bogotá y en Tokio, porque el número es una clase de producto y no una medida que nadie tome. Lo mismo ocurre con las llantas, con el formato de los discos duros, con las unidades de altura de un armario y con el propio bastidor de 19 pulgadas, que son 482,6 mm y se llama de diecinueve pulgadas en todos los idiomas.

La consecuencia práctica es que convertir uno de esos números para meterlo en una ficha métrica hace la entrada más difícil de encontrar, no más fácil. Donde el documento tenga sitio, lo correcto es escribir la pulgada como designación y la cifra métrica como dimensión: un panel de 55 pulgadas, 1.210 mm de ancho. Es lo que hacen las fichas de los propios fabricantes, y por eso sus tablas llevan las dos.

Dividir entre cuarenta y corregir un uno y medio por ciento

Se divide entre cuarenta y se añade alrededor del uno y medio por ciento. Cuarenta pulgadas dan 1 m más 0,016, o sea 1,016, que es exactamente el valor correcto, porque 0,025 se queda un 1,57 % por debajo de 0,0254. Para cualquier cosa por debajo de un par de metros, la división sin corregir cae dentro de dos centímetros, que basta para saber si un mueble pasa por una puerta.

Los puntos de apoyo compensan más memorizarlos que calcularlos: 12 pulgadas son 0,3048 m, 36 son 0,9144, 39,37 son un metro casi clavado y 100 pulgadas son 2,54 m. Ese último par es la conversión entera escrita al revés, y es la comprobación más rápida que existe: si cien pulgadas no han dado 2,54 m, el factor estaba mal.

Cuánta precisión traía consigo la cifra en pulgadas

Una cota dada a la pulgada más próxima tiene una incertidumbre de alrededor de media pulgada, es decir 12,7 mm, así que escribirla como 0,9144 m reclama una décima de milímetro a partir de un número con un centímetro de holgura. Tres decimales sobre el metro —el milímetro— ya están en el límite de lo que justifica una entrada en pulgadas enteras, y el cuarto solo es honrado cuando la fuente traía una fracción o un decimal propio.

Las pulgadas fraccionarias son la excepción y se convierten limpiamente, porque los dieciseisavos y los treintaidosavos son fracciones binarias exactas. Tres octavos de pulgada son exactamente 0,0095250 m; cinco dieciseisavos son exactamente 0,0079375. Todas terminan, lo que significa que una cota fraccionaria no pierde absolutamente nada al convertirse y que la decisión sobre los decimales es solo cuestión de cuántos imprimir.

Exactamente 0,0254, y por qué el decimal termina

La pulgada mide exactamente 25,4 mm desde 1959, cuando Estados Unidos, el Reino Unido, Canadá, Australia, Nueva Zelanda y Sudáfrica acordaron una yarda común de exactamente 0,9144 m. Antes de eso la pulgada estadounidense y la británica diferían en la séptima cifra significativa —25,40005 mm frente a 25,40000—, lo que importaba en topografía y en bloques patrón y en ningún otro sitio.

La mayoría de las conversiones de unidades producen decimales periódicos —un kilómetro en millas no termina nunca, ni un metro en yardas—. Esta termina, porque 0,0254 es un decimal finito y todo múltiplo suyo también lo es. Eso convierte las pulgadas a metros en una de las pocas conversiones donde una respuesta redondeada y una exacta pueden ser literalmente la misma, y donde que dos calculadoras discrepen significa que una se ha equivocado y no que hayan redondeado distinto.

En un plano con doble acotación solo una manda

Los planos que cruzan sistemas suelen llevar las dos cifras, una de ellas entre corchetes, y el convenio es que la encorchetada es informativa. Si manda la cota en pulgadas, la métrica es orientativa y una pieza fabricada contra ella puede ser rechazada; si manda la métrica, la cifra en pulgadas es una cortesía. Cuál es cuál está escrito en el cajetín, y es lo primero que hay que leer en un plano que muestre las dos.

Importa por la acumulación de tolerancias. Una cota rectora de 2,375 ±0,005 in son 60,325 ±0,127 mm, y un plano que imprima la cifra de referencia como 60,3 mm ha desplazado el nominal 25 micras —una quinta parte de la banda de tolerancia— antes de que nadie haya medido nada. Se convierte una sola vez, desde la cota rectora, y se inspecciona contra el sistema en el que se toleró el plano, nunca contra la cifra de referencia por cómodas que resulten sus unidades.

Convertir pulg. a m: preguntas frecuentes

¿Cuánto es 1 pulg. en m?

1 pulg. son 0,0254 m. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de pulgada a metro está fijada por definición.

¿Se envía a algún sitio lo que escribo?

No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.

Al revés: de metro a pulgada

Un m son 39,3701 pulg.. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.

De dónde salen estas cifras

Lo que esta página afirma sobre unidades de longitud se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.

Cómo funciona esta página

El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.