EML

¿Qué es un archivo EML?

Un correo suelto con cabeceras y adjuntos, tal como lo exporta la mayoría de programas de correo.

Qué es EML

EML es un formato de texto plano que se abre en cualquier editor. Se usa para el correo electrónico y el archivado.

La extensión es .eml y el nombre completo, Email Message. Ambos importan menos que lo que el archivo puede contener, y de eso trata el resto de esta página.

De dónde viene EML

Se remonta a 1982. La especificación es RFC 5322.

A un formato que lleva tanto tiempo siendo legible se le puede confiar algo que quieras recuperar dentro de diez años.

La especificación es pública

Está publicada entera, así que cualquiera puede implementarla leyendo el documento en vez de a base de inspeccionar archivos. Por eso aparece en tantos programas, y por eso los archivos escritos hace veinte años siguen abriéndose hoy. Publicada no quiere decir libre de regalías: cuando un formato envuelve un códec, la licencia de las patentes es un asunto aparte que la norma no resuelve.

Qué abre EML

Mozilla Thunderbird, Microsoft Outlook y Apple Mail lo leen, y también la mayoría de programas del mismo tipo.

Cuando un archivo no se abre, el formato rara vez es el problema: lo más habitual es que el programa sea anterior al formato. Convertir a algo más antiguo es la salida fiable, y para eso está el resto de este sitio.

Abrirlo en el navegador

Ningún navegador lo lee.

Ese es el motivo más frecuente para convertirlo: no que el formato sea malo, sino que el sitio donde quieres mostrar el archivo no sabe leerlo.

Es un formato de entrega

EML está pensado para entregarse, no para trabajar dentro. Editar uno es posible y rara vez agradable; lo sensato es cambiar el original y volver a exportar.

Nadie guarda un EML a propósito

Estos archivos aparecen solos. Arrastras un mensaje desde Thunderbird o desde Mail hasta el escritorio y lo que cae ahí es un EML. Pides a un proveedor de webmail una copia de un correo concreto y te lo entrega así. Un sistema de tickets, una herramienta de archivado corporativo o una exportación parcial de buzón ofrecen casi siempre esta opción entre las primeras.

La segunda fuente es la entrega de documentación. Cuando una empresa tiene que aportar correspondencia — a un juzgado, a un inspector, a un empleado que ejerce su derecho de acceso — se aporta el EML y no una captura de pantalla, porque el EML es el mensaje tal y como circuló y no la interpretación que un programa hizo de él una tarde.

Ábrelo con el bloc de notas y verás casi todo

Las primeras líneas son legibles sin herramienta ninguna: remitente, destinatario, asunto, fecha. Debajo viene una cola larga de cabeceras que fueron añadiendo los servidores por los que pasó el mensaje — una línea Received por cada salto, identificadores, resultados de autenticación, puntuaciones antispam.

Después de las cabeceras el cuerpo se parte en secciones MIME: normalmente una versión en texto plano y otra en HTML del mismo mensaje, para que cualquier programa pueda mostrar algo. Los adjuntos van a continuación, codificados en base64, y por eso un mensaje con una foto de dos megas ocupa unos 2,7 en disco y en el editor parece una pared de caracteres sin sentido. Nada está comprimido y nada está escondido.

Ese rastro de servidores es lo que se pide en un procedimiento

Una impresión en papel de un correo demuestra que alguien tenía una ventana abierta. Las cabeceras demuestran por dónde viajó el mensaje, qué servidor lo aceptó y a qué hora, y si el dominio remitente autorizaba a esa máquina a enviar en su nombre. Falsificar eso de forma consistente es bastante más difícil que retocar una captura.

De ahí que en cualquier requerimiento serio se pida el archivo original y no un PDF. El PDF es una fotografía del mensaje; el EML es el mensaje. Solo uno de los dos se puede volver a examinar cuando la discusión deja de ser sobre lo que decía el correo y pasa a ser sobre si el correo existió.

Cuando haces doble clic y Windows no sabe qué hacer

Este es el problema práctico que trae aquí a casi todo el mundo. Windows no trae un programa asociado a la extensión, así que aparece un diálogo pidiendo elegir aplicación y la respuesta sincera es que puede que no haya ninguna instalada. El archivo está perfectamente bien.

Tres salidas. Thunderbird es gratuito, lee EML de forma nativa y es lo más cómodo si tienes varios. Cualquier editor de texto te muestra las cabeceras y el cuerpo en texto plano, que suele bastar para responder quién escribió y cuándo. Y si el mensaje hay que entregarlo o imprimirlo, la orden de imprimir del propio cliente de correo genera el PDF sin depender de nada más.

Si te llegó un MSG en lugar de un EML, sabes de dónde viene

MSG es el formato propio de Outlook y no es texto: es una estructura de documento compuesto de Microsoft. Lleva cosas que solo tienen sentido dentro de Outlook — categorías, marcas de seguimiento, el estado del mensaje dentro del buzón — y necesita Outlook, o algo que lo haya descifrado por ingeniería inversa, para poder leerse.

EML es el equivalente abierto, definido en el RFC 5322 y legible por cualquier cosa. Si te entregaron un EML, alguien exportó desde un cliente o un servidor estándar; si te entregaron un MSG, salió de Outlook. El contenido es a grandes rasgos el mismo mensaje: lo que cambia es quién podrá abrirlo dentro de diez años sin pagar una licencia.

Un formato que envejece bien, por dos motivos concretos

Los formatos que sobreviven décadas comparten dos propiedades: son texto plano y están descritos en un documento público que no se ha movido de sitio. EML tiene las dos. La norma se publicó por primera vez en 1982 y su revisión vigente sigue siendo de lectura libre, que es la razón de que un mensaje escrito en 1995 se abra hoy sin software especial.

Además guarda el mensaje y no una representación del mensaje. Un PDF de un correo es lo que un cliente concreto decidió hacer con ese HTML, en un día, a un ancho de ventana. Guarda el EML como registro y genera el PDF cada vez que alguien necesite leerlo; al revés no se puede.

Los tres tropiezos que se repiten

Los adjuntos. Están dentro del archivo, pero un editor de texto los enseña como base64 y solo un cliente de correo vuelve a separarlos. Si lo que necesitas es el adjunto y no el mensaje, abre el EML en Thunderbird y guárdalo desde ahí.

La codificación de caracteres. Los mensajes antiguos declaran juegos de caracteres que los editores modernos adivinan mal, y así es como un correo en español acaba lleno de interrogantes y de eñes rotas. La declaración está en las cabeceras: la información no se ha perdido, la está perdiendo el programa que lo abre.

Y la ausencia de programa asociado en Windows. Un archivo que no se abre es casi siempre esto y no un mensaje dañado, y conviene descartarlo antes de dar por fallida la exportación.

Los datos, en un solo sitio

Identificadores y procedencia del formato EML.
Extensión.eml
Tipo de mediomessage/rfc822
Primera publicación1982
EspecificaciónRFC 5322

Dudas frecuentes con los archivos EML

¿Cómo abro un archivo EML en Windows?

Windows no trae ningún programa asociado, y por eso el doble clic no suele hacer nada útil. Instala Thunderbird, que es gratuito y lee EML directamente, o abre el archivo en cualquier editor de texto para ver las cabeceras y el cuerpo en texto plano.

¿Los adjuntos van dentro del EML?

Sí, completos. Se guardan dentro del mensaje como secciones MIME codificadas en base64, y por eso el archivo pesa alrededor de un tercio más que el adjunto y un editor de texto los muestra como bloques ilegibles. Un cliente de correo los vuelve a separar.

¿Qué diferencia hay entre EML y MSG?

EML es el estándar abierto del RFC 5322 y lo lee cualquier programa de correo o editor de texto. MSG es el formato propietario de Outlook y en general necesita Outlook. Si puedes elegir, archiva el EML.

¿Puedo editar un EML?

Técnicamente sí, porque es texto, y casi siempre es mala idea. Tocar el cuerpo invalida cualquier firma, descuadra las longitudes de las secciones MIME y destruye el valor probatorio de las cabeceras. Si hay que alterar un mensaje para publicarlo, se altera una copia.

¿Un EML demuestra quién envió un correo?

Contiene las pruebas, que no es exactamente lo mismo. Las cabeceras Received, los identificadores de mensaje y los resultados de autenticación registran cómo viajó y son difíciles de falsificar de forma convincente. Si eso llega a ser prueba suficiente lo decide quien valore el expediente.

¿Conviene guardar también el PDF del mensaje?

Para enviar, archivar o imprimir, sí: un PDF se abre en cualquier parte y se ve igual para todos. Guarda además el EML. El PDF es una representación del mensaje; el EML es el mensaje con sus cabeceras, y solo uno de los dos se puede volver a representar más adelante.