Convertir 7Z a TAR

Aquí puedes convertir 7Z a TAR gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. El archivo viaja cifrado a nuestro servidor, se convierte allí y se borra en cuanto termina el trabajo.

  • Dónde se ejecuta En nuestro servidor: el programa necesario no funciona en un navegador.
  • Sin pérdida No se pierde nada. TAR contiene exactamente lo que contenía 7Z.
  • Límite de tamaño Hasta 25 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo Los archivos salen byte a byte iguales. Lo que no sobrevive es lo que el contenedor sabía *sobre* ellos y no lo que había *dentro*: una contraseña y, en algunos formatos, los permisos y las marcas de tiempo originales.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Querer un tarball a partir de un 7z

Esta es una conversión de herramienta, no de persona. Algo más adelante en la cadena lee tar —un contexto de construcción de imagen, un script de empaquetado, un punto de importación, una pieza de infraestructura escrita contra tar y todavía en marcha— y el archivo que te han dado es un 7z porque a quien lo hizo le importaba el tamaño.

El tarball es, por tanto, un intermedio y no algo que se guarde. Júzgalo por si el paso siguiente lo aceptó y no por su peso, y cuenta con borrarlo en cuanto ese paso haya corrido. Ese encuadre importa porque, medido por cualquier otro criterio, esta conversión empeora el archivo: más grande, igual de lento de mover y no más fácil de abrir para una persona.

Del compresor más fuerte que hay aquí a ninguno

El 7z es sólido y comprime con LZMA2: los miembros se tratan como un único flujo continuo, de modo que una repetición que aparezca en dos sitios separados por decenas de megabytes se guarda una sola vez. El TAR no comprime nada en absoluto; su compresión, en el registro de esta web, figura literalmente como ninguna.

Así que todo ese trabajo se deshace y no lo sustituye nada. Un 7z de un árbol de código o de un juego de documentos puede multiplicarse varias veces al salir, lo que convierte a este par en la salida más grande de toda la familia de comprimidos y en la que más sorprende a quien está mirando una barra de descarga. No es un defecto: los dos formatos responden a preguntas distintas y solo una de ellas trata del tamaño.

Un tar dentro de un 7z es un archivo, no una capa

Los comprimidos a veces contienen otros comprimidos, y un conversor tiene que decidir si ese archivo interior es envoltorio o contenido. Aquí la regla es explícita: para orígenes GZ, BZ2 y XZ, un único tar que aparezca al descomprimir es una capa y se desenvuelve, porque esos tres formatos guardan un solo flujo y un tar debajo es la única manera que tienen de llevar un directorio.

Para un 7z o un ZIP vale lo contrario. Los dos son contenedores de verdad que pueden guardar muchos archivos con sus nombres, así que un .tar dentro de uno de ellos es algo que el autor metió a propósito: un comprimido anidado, un fichero de prueba, la carga útil de otra cosa. Desenvolverlo cambiaría en silencio lo que el archivo contiene, de modo que pasa como archivo y acabas con un tar que contiene un tar. Es la respuesta correcta aunque parezca rara.

Los archivos salen byte a byte; lo que no sale es lo que sabía el envase

El aviso que llevan los treinta y seis pares de comprimidos de esta web es preciso: los archivos salen byte a byte iguales, y lo que no sobrevive es lo que el contenedor sabía sobre ellos y no lo que había dentro de ellos. Una contraseña, y en algunos formatos los permisos y las marcas de tiempo originales.

Un TAR sí puede anotar un modo, un usuario y un grupo para cada miembro, y esa capacidad es justamente por lo que las herramientas de empaquetado quieren tarballs. Lo que no puede es recuperar valores que nunca llegaron hasta ahí: los modos de tu salida vienen de la extracción hecha en nuestro conversor y no de la máquina donde vivían los archivos. Trátalos como no especificados y ponlos a mano después de extraer; el bit de ejecución de un script es lo que se rompe siempre, y se rompe de una forma que parece un problema del script y no del comprimido.

Los sesenta segundos no son los que la gente cree

Hay un límite de sesenta segundos y se aplica a cada proceso que se lanza, no a la petición completa. La diferencia importa aquí más que en ningún otro sitio de esta web: una conversión de comprimido lanza varios procesos en cadena —consultar lo que declara el archivo, extraerlo, empaquetar de nuevo—, así que una petición puede pasar legítimamente de un minuto sin que nada haya fallado.

Dicho al revés: «las conversiones caducan al minuto» no es una frase segura, y «cualquier paso suelto se corta al minuto» sí lo es. Si un 7z grande tarda más de lo que esperabas, lo primero que hay que mirar no es el reloj sino cuánto declara contener.

Dos negativas: el cifrado y el vacío

Un 7z cifrado se detiene enseguida, y es a propósito: al extractor se le pasa una contraseña vacía precisamente para que falle en lugar de quedarse esperando delante de una petición de contraseña que no tiene dónde aparecer. Si tu archivo tiene contraseña, hay que quitársela en tu equipo antes de traerlo aquí.

Y un comprimido que resulta no contener nada recibe un mensaje claro en vez de un tarball válido y vacío, que es la clase de resultado que pasa desapercibido tres pasos más adelante. Las dos son negativas ruidosas por decisión: en una cadena automatizada, un error se ve y un archivo vacío no.

El tope de dos gibibytes declarados

Antes de escribir nada en disco se le pregunta al comprimido qué dice contener, y un total declarado por encima de dos gibibytes se rechaza. Es una defensa frente a archivos construidos para llenar un sistema de ficheros más que para guardar datos, y de paso frente a un comprimido honrado que sencillamente es demasiado grande para un servicio web.

Fíjate en que el tope se mide sobre lo expandido y no sobre lo que subes. Un 7z sólido de veinte megas puede declarar bastante más de dos gibibytes de contenido, y en ese caso la conversión se para antes de empezar en lugar de agotar el disco a mitad del trabajo.

Veinticinco megas de subida y una descarga mucho mayor

El límite de la capa gratuita es de 25 MB por archivo subido, que es el tope de todo lo que pasa por el servidor, y de 100 conversiones de servidor al día por visitante contadas por día UTC, con un tope de ráfaga de cinco peticiones por minuto. El límite se aplica a lo que mandas: un 7z compacto puede producir una descarga varias veces mayor que el archivo que la originó.

Hay además un detalle incómodo que conviene conocer: la zona de soltado de esta página aplica a todo lo que recibe el tope de 100 MB de las conversiones locales, sin mirar si el par va al servidor. Así que un comprimido de 60 MB lo acepta la interfaz y lo rechaza después la API con un error de tamaño. Si eso te pasa, no es tu archivo: es este desajuste.

Adónde va el 7z y qué queda de él

Este par corre en nuestro conversor y no en la página. El comprimido viaja cifrado, se escribe en un directorio de trabajo creado para ese encargo y se guarda ahí con el nombre input.7z, de modo que el nombre que tú le habías puesto no llega a tocar el disco. Se extrae, se vuelve a empaquetar como tarball desde dentro del directorio extraído y se devuelve.

Ese directorio se borra al terminar el trabajo, incluidos todos los caminos de error, porque el borrado está en el bloque final y no en el camino feliz. El contenedor no tiene salida a internet, el resultado vuelve marcado para no guardarse en caché y en el despliegue no hay base de datos ni almacén de objetos donde algo pudiera quedarse.

Lo único que no se puede afirmar en absoluto: los registros

Merece una sección propia porque es la clase de matiz que otras webs se saltan. Las herramientas de comprimidos escriben mensajes de error cuando algo va mal, y una parte de esa salida —hasta quinientos caracteres— acaba en el registro del servidor. El nombre del archivo que tú subes no puede aparecer ahí, porque en disco se llama input.7z y nunca se llamó de otra manera.

Lo que no se puede prometer es lo mismo respecto a los nombres de dentro del comprimido, porque un extractor que falla suele nombrar el miembro con el que falló. Por eso aquí no vas a leer «no se registra absolutamente nada»: se registra poco, acotado y nunca el nombre de tu archivo, y para lo demás la respuesta honrada es que está sin cerrar.

Los nombres con eñes y tildes en la descarga por lotes

Si conviertes varios comprimidos de una vez, los resultados vuelven en un único ZIP que escribe esta web. Ese ZIP guarda los nombres en UTF-8 y además enciende el bit de la cabecera que dice que están en UTF-8, sin el cual una eñe o una tilde llegan convertidas en galimatías al otro lado.

Es un detalle de tres líneas de código y es exactamente el detalle que se nota en español y no en inglés. El ZIP por lotes es plano, sin carpetas, y los nombres repetidos se numeran en lugar de sobrescribirse, porque un ZIP tolera duplicados y al extraerlo se pierde uno sin decir nada.

Pide GZ si el tarball va a viajar

Si el tarball se va a mover —subir, descargar, copiar entre máquinas, guardar en una caché—, la forma sin comprimir es la equivocada para moverlo, y es la que hace que un enlace lento parezca averiado. Todos los destinos de flujo único de esta web se producen empaquetando el contenido en un tar y comprimiéndolo después, así que convertir el 7z directamente a GZ te da el mismo tarball con gzip alrededor en una sola operación y una sola descarga.

Pide TAR cuando una herramienta quiera un tarball desnudo y vaya a comprimirlo, o no, según su criterio. Pide GZ cuando el archivo cruce una red o caiga en una caché de paquetes. En un listado se parecen mucho y en una cadena se comportan de forma muy distinta, y equivocarse suele aflorar como una transferencia que tarda un orden de magnitud más de lo previsto, a varios pasos de la decisión que lo causó.

Un tarball reproducible no se hace aquí

El trabajo de empaquetado necesita a menudo que la misma entrada produzca los mismos bytes siempre, y un tarball es uno de los sitios donde eso falla en silencio. El orden de los miembros, las marcas de tiempo y los modos escritos en cada cabecera vienen de la extracción que los produjo, así que dos conversiones del mismo 7z pueden diferir entre sí conteniendo fielmente los mismos archivos.

Si una compilación compara sumas del tarball en lugar de sumas de su contenido, esa diferencia se le presenta como un cambio cuando no ha cambiado nada relevante. El arreglo no es otro conversor sino otro lugar donde hacer el trabajo: los comprimidos reproducibles necesitan una cadena local fijada, con el orden y los tiempos puestos a mano, que es justo lo que dan las herramientas de empaquetado y lo que un servicio web no puede dar. Usa esta página para sacar el contenido del 7z y deja que tu propia cadena escriba el tarball que tiene que ser reproducible.

Cómo convertir 7Z a TAR

  1. Suelta tu archivo 7Z en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige TAR como destino e inicia la conversión.
  3. Descarga el archivo TAR terminado.

7Z frente a TAR: qué cambia

7Z frente a TAR
7ZTAR
Nombre completoArchivo 7-ZipArchivo TAR
Extensión de archivo.7z.tar
Tipo de medioapplication/x-7z-compressedapplication/x-tar
CompresiónSin pérdida — no se descarta nadaSin comprimir
Publicado por primera vez19991979
EspecificaciónPOSIX.1-2001 ustar
LicenciaEstándar abiertoEstándar abierto
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorNingún navegadorNingún navegador
Considerado en su lugarZIP, XZZIP, GZ

Qué se conserva

No se descarta nada. 7Z y TAR guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.

Abrir el resultado

7-Zip y Keka leen tanto 7Z como TAR, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Tamaño y calidad

TAR guarda las muestras en crudo, así que el archivo crece bastante sin ganar nada. Solo tiene sentido cuando un programa del otro lado no acepta 7Z, que suele ser la razón para hacerlo.

Para qué sirve cada formato

TAR es de 1979, recogido en POSIX.1-2001 ustar. tar, 7-Zip y Keka lo leen.

TAR se publicó en 1979 y 7Z en 1999. El más antiguo suele ser el archivo más seguro para entregar; el más reciente hace lo mismo con menos bytes.

De 7Z a TAR: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo 7Z?

Sí: esta conversión necesita software que no puede funcionar en un navegador. El archivo viaja cifrado a nuestro servidor, se borra en cuanto termina el trabajo y el resultado a los 60 minutos. El trabajo lo hace 7-Zip, el archivador, en su forma de línea de comandos.

¿Convertir 7Z a TAR es gratis?

Sí, hasta 100 conversiones al día para archivos de hasta 25 MB. Ese único límite existe porque esta conversión se ejecuta en un servidor que pagamos nosotros. Por lo demás aquí no hay nada limitado, y marca de agua no hay en ningún caso. El límite existe porque 7-Zip necesita una máquina nuestra para funcionar.

¿Se pierde calidad al convertir 7Z a TAR?

No. TAR guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original. Los archivos salen byte a byte iguales. Lo que no sobrevive es lo que el contenedor sabía *sobre* ellos y no lo que había *dentro*: una contraseña y, en algunos formatos, los permisos y las marcas de tiempo originales.

¿Por qué el archivo TAR es mucho mayor que el archivo 7Z?

TAR guarda las muestras en crudo, así que el archivo crece bastante sin ganar nada. Solo tiene sentido cuando un programa del otro lado no acepta 7Z, que suele ser la razón para hacerlo.

¿Es sin pérdida la conversión de 7Z a TAR?

No se descarta nada. 7Z y TAR guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.

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