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Aquí puedes convertir M4V a WebP gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
M4V a WebP
Son dos trabajos distintos y quieren dos formatos distintos. Una carátula para un servidor doméstico de vídeo se empareja con la película por el nombre del archivo y se la come un programa que espera JPG o PNG; para eso está la conversión a JPG de este sitio y esta página no mejora nada de aquello.
Aquí el caso es otro: una imagen que un navegador va a descargar como una de las veinte cosas de una página mientras alguien decide si se queda. Lo que pese en kilobytes lo paga cada visita, y el formato solo tiene que gustarle al gestor de contenidos, al proceso de compilación y al navegador. Ahí es donde WebP tiene sentido y donde el caso del reproductor doméstico no pinta nada.
La marca temporal se escribe en segundos y admite hasta 86.400, que es un día entero, así que la duración de un M4V no deja ningún instante fuera de alcance. Escribes el número, el descodificador se sitúa ahí y sale el fotograma. El paso del control es de una décima, de modo que se puede afinar bastante más de lo que hace falta.
Si pides un momento posterior al final, la conversión no inventa nada: se detiene y te dice cuánto dura el vídeo en realidad, con un decimal. Y si el archivo no tiene pista de vídeo —un M4V que en realidad solo lleva sonido—, lo dice también y sugiere convertirlo a MP3 en su lugar. Los dos mensajes son frases, no códigos de error.
Merece la pena la comparación porque separa dos herramientas que la gente confunde. La conversión de vídeo a GIF de este sitio toma sus fotogramas repartidos desde el segundo cero y no ofrece ningún control de desplazamiento: lo que se anima es siempre el principio del archivo.
La extracción de un fotograma no tiene esa limitación, y por eso es la herramienta adecuada para material largo. Un catálogo de sesiones de una hora o de clases grabadas se puede ilustrar como es debido sin recortar nada antes, que es exactamente lo que se necesita cuando cada entrada de la lista tiene que enseñar algo distinto.
El fotograma sale con las dimensiones en píxeles que tenía el vídeo, sin escalar nada, y se codifica con la calidad 82 que este sitio aplica por defecto a todos los destinos comprimidos. En esta ruta no hay control de calidad ni de tamaño: el único ajuste de la página es la marca temporal.
Los dos valores por defecto son los correctos para una web. Un fotograma a resolución completa es lo que quiere cualquier proceso que genere imágenes adaptativas, porque quien construye el conjunto de anchos sabe qué medidas necesita la maqueta y trabaja mejor a partir de la versión más grande y honesta. Saca aquí la imagen grande y deja que la reducción la haga el paso de compilación.
Un codificador de vídeo gasta los bits donde hay movimiento y ahorra en todo lo demás, dando por hecho que nadie va a quedarse mirando un fotograma concreto. En cuanto congelas uno, ese ahorro se ve como falta de nitidez. Un plano quieto, una diapositiva o una persona hablando entre gesto y gesto salen limpios; una panorámica, un corte o un movimiento de cámara, no.
En material largo hay además una consideración práctica: el primer minuto suele ser una carátula, una mosca institucional o unos títulos, y los últimos son créditos, así que la parte aprovechable está en el medio. Probar dos o tres marcas temporales separadas por un segundo cuesta unos segundos cada una, porque entre intento e intento no se sube nada a ninguna parte.
WebP existe precisamente para pesar menos que un JPEG a calidad visible equivalente, y en una rejilla con cuarenta fichas esa diferencia se multiplica por cuarenta. Como el número exacto depende de la imagen, la forma seria de decidirlo es sacar el mismo fotograma en los dos formatos y comparar los bytes, que aquí son dos conversiones y medio minuto.
La ventaja desaparece en cuanto el archivo sale del navegador. Hay clientes de correo que no lo dibujan, aplicaciones de escritorio y flujos de imprenta que lo rechazan, y formularios de subida de otras webs que no admiten la extensión. Dentro de una página es el valor por defecto razonable; fuera de una página, coge el JPG y deja de darle vueltas.
WebP es uno de los pocos formatos que describe imágenes fijas, animación y canal alfa en una sola especificación, y es una elección razonable cuando quieres un bucle corto y mudo que se comporte como un GIF y se vea como un vídeo. Nada de eso ocurre aquí: esta conversión escribe un único fotograma opaco.
Si lo que quieres del M4V es movimiento, la ruta del GIF es lo que este sitio ofrece y su propia página explica por qué el resultado será grande. Si lo que quieres es transparencia, no hay ninguna que sacar: un fotograma de vídeo es una imagen opaca y el formato de destino no cambia eso.
Esta página no ofrece ancho máximo, así que si necesitas la miniatura a 400 píxeles no la vas a obtener de un solo paso. La razón es la misma que hace útil la resolución completa: quien monta las imágenes de una web sabe qué anchos necesita y trabaja mejor desde el original, y un recorte impuesto aquí sería una decisión tomada demasiado pronto.
Si aun así hace falta una versión reducida y no hay proceso de compilación que la genere, este sitio tiene una herramienta de redimensionado propia. Conviene saber una cosa de ella: no amplía nunca. Si le pides más ancho del que tiene el original, recorta la petición al ancho real y te avisa de que lo ha hecho, porque los píxeles que no se capturaron no se pueden inventar.
El fotograma se descodifica a píxeles y se vuelve a codificar, y por ahí no cruza ningún bloque de metadatos. Lo que el contenedor MPEG-4 supiera —título, fecha de grabación, aplicación que lo exportó, capítulos— no está en la imagen resultante, porque la imagen resultante son píxeles y nada más.
Para una ficha de catálogo eso es lo correcto y no hay nada que lamentar: la información editorial vive en el gestor de contenidos, no incrustada en una miniatura. Conviene tenerlo presente en sentido inverso: si necesitabas la fecha de la grabación, sácala del vídeo antes, porque la imagen no la va a poder responder.
La descodificación la hace el navegador con los códecs que el sistema ya tiene instalados, no una biblioteca que se descargue. Eso hace que la conversión sea rápida y también que el resultado dependa del equipo: dos ordenadores con el mismo navegador pueden no coincidir en lo que son capaces de abrir, porque por debajo están preguntándole al sistema operativo.
Cuando la máquina no puede, no hay un servidor de reserva al que caerse: no existe. Lo que aparece es una frase que nombra navegadores que sí lo hacen. Es menos cómodo que una promesa, y es lo único honesto que se puede escribir sobre una conversión que ocurre en el aparato de quien la pide.
El M4V se descodifica en la pestaña, se codifica un fotograma y ninguna petición se lleva el vídeo a ninguna parte. El límite es de 100 MB por archivo, y lo que tarda una conversión es lo que tarda tu máquina en situarse en el segundo pedido, sin nada que ver con la red.
Las proporciones son lo que hace evidente el planteamiento local en este par. Mandar un gigabyte de grabación a un servidor para que devuelva cuarenta kilobytes de miniatura es muchísimo tráfico para el resultado, y repetirlo una vez por vídeo a lo largo de un catálogo es una tarde entera mirando barras de progreso que no tenían por qué existir.
| M4V | WebP | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Vídeo de iTunes | Imagen WebP |
| Extensión de archivo | .m4v | .webp |
| Tipo de medio | video/x-m4v | image/webp |
| Compresión | Con pérdida — el tamaño se paga con calidad | Ambas, según el ajuste |
| Publicado por primera vez | 2005 | 2010 |
| Publicado por | Apple | |
| Especificación | — | RFC 9649 |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | — | 8 |
| Color que puede describir | — | RGB, YCbCr |
| Imagen más grande | — | 16.383 px por lado |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | MP4, MOV | AVIF, JPG, PNG |
WebP se abre en cualquier navegador actual. M4V llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
Los programas de siempre no coinciden: M4V se abre en QuickTime Player, VLC y iTunes, y WebP en Adobe Photoshop, GIMP y Squoosh, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
WebP viene de Google y es de 2010, recogido en RFC 9649. Adobe Photoshop, GIMP y Squoosh lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
WebP comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. Un fotograma, a resolución completa. Una imagen fija sacada de vídeo comprimido arrastra esa compresión: un instante con mucho movimiento sale más blando que uno quieto, y eso es la codificación del propio vídeo y no algo que haga esta conversión.
Para la conversión no: ocurre en el navegador que ya tienes abierto. Para abrir el resultado necesitas después el programa con el que tu dispositivo muestra normalmente WebP Image.
Lo que esta página afirma sobre M4V y WebP se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.