Convertir M4V a MP4

Aquí puedes convertir M4V a MP4 gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Con pérdida Se cambia algo de detalle por tamaño de archivo. MP4 no puede guardar todo lo que guarda M4V.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Antes de nada: de dónde salió ese M4V

M4V es la extensión que Apple usó para el vídeo de la tienda de iTunes, y lo que se compra o se alquila allí lleva cifrado FairPlay. Un archivo cifrado no lo puede descodificar un navegador, así que la conversión se detiene antes de empezar e informa de que no había nada convertible dentro. Ese mensaje significa que el archivo está bloqueado, no que esté dañado.

El origen es la prueba fiable. Comprado o alquilado en iTunes o en la aplicación Apple TV: protegido, y se queda dentro de las aplicaciones de Apple. Exportado desde QuickTime, iMovie, Final Cut o Compressor, salido de una cámara, o descargado de una plataforma de formación: sin protección, y se convierte como cualquier otro vídeo. Aquí no se levanta ninguna protección, y un sitio que asegure lo contrario te está pidiendo que le subas una película para averiguarlo.

Prueba a renombrarlo antes de convertir nada

Un M4V sin protección es un archivo MPEG-4 con estructura ISO: el mismo contenedor que un MP4, con el mismo H.264 y el mismo AAC dentro. Muchísimo software lo rechaza únicamente por la extensión —formularios de subida con una lista cerrada de tipos admitidos, programas antiguos de Windows, algunos reproductores de Android y cualquier cosa que mire el nombre en lugar del contenido.

Para todos esos casos, cambiar la extensión en el Finder o en el Explorador arregla el problema al instante y no toca un solo byte del vídeo. Se tarda menos que en leer este párrafo y no cuesta nada, así que es el primer movimiento correcto. Si después sigue sin reproducirse, la extensión nunca fue el problema y la respuesta está en el apartado siguiente.

Cuando renombrar no basta, lo que rechaza tu reproductor es el códec

El caso habitual es HEVC. El hardware reciente de Apple graba y exporta en HEVC por defecto porque reduce el archivo a la mitad, y bastantes televisores, descodificadores baratos y móviles Android de hace unos años no llevan descodificador de HEVC. El archivo se reproduce perfectamente en el Mac del que salió y lo rechaza todo lo demás, lo que parece un problema de formato y es un problema de códec.

Esta conversión escribe siempre H.264 con audio AAC, sea cual sea lo que llevara el origen. Esa es la combinación que descodifica por hardware prácticamente cualquier aparato de los últimos veinte años, y convertir a ella es lo que de verdad soluciona el «formato no compatible» de un televisor.

Qué te cuesta el MP4 frente al M4V

Una generación. El vídeo se descodifica y se vuelve a codificar en lugar de copiarse, así que se cede algo de detalle incluso en la banda de calidad más alta. En un archivo salido de una cámara o de un montaje eso apenas se ve; en uno que ya convirtió otra persona antes, se acumula.

La regla práctica es convertir una vez, desde la mejor copia que tengas, y conservar el M4V. Cuesta espacio y nada más, y si más adelante el MP4 resulta tener la resolución o la calidad equivocadas, conviene estar recodificando el original y no la copia.

Meter un M4V en un programa de edición que lo rechaza

La edición es el otro rechazo frecuente y suele ser más estricta que la reproducción: un programa puede abrir el archivo para verlo y aun así negarse a ponerlo en la línea de tiempo, casi siempre por HEVC o por una frecuencia de fotogramas variable procedente de una grabación de pantalla.

Convertir a H.264 resuelve lo primero. No resuelve lo segundo: aquí no se impone ninguna frecuencia de fotogramas, así que una grabación de pantalla a ritmo variable conserva su cadencia original y el programa que la rechazó puede volver a rechazarla. Para este caso conviene la banda de calidad alta, porque el archivo está a punto de cortarse, etalonarse y exportarse otra vez, y cada generación que protejas a la entrada se nota a la salida.

Bandas sonoras en AC-3 o DTS: la imagen llega y el sonido no

Este es el fallo que más desconcierta y el que conviene reconocer antes de convertir. Una pista de audio en AC-3, E-AC-3, DTS o TrueHD se descarta, y en una conversión de vídeo a vídeo eso significa que la imagen se convierte y el resultado sale mudo. No es un error del archivo ni un ajuste que se te haya pasado.

Es una situación real y bastante común en cualquier copia procedente de un disco o de una emisión, precisamente donde vive ese tipo de audio. La comprobación previa cuesta un minuto: abre el archivo en un reproductor que enumere las pistas —VLC lo hace— y mira qué códec lleva el sonido. Si es uno de esos cuatro, el camino corto no existe y hay que pasar por una herramienta de escritorio que recodifique el audio.

Subtítulos incrustados y capítulos no cruzan

Las marcas de capítulo y las pistas de subtítulos incrustadas en el contenedor no se llevan a la conversión. En una película o en una serie de clases grabadas eso es una pérdida real, y en un M4V es especialmente probable, porque el contenedor de Apple se usa mucho precisamente con capítulos.

La solución que funciona es un archivo de subtítulos aparte con el mismo nombre base que el MP4 y en la misma carpeta: los reproductores y los servidores multimedia lo recogen por su cuenta. Si el subtítulo lo tienes solo dentro del M4V, hay que extraerlo antes con una herramienta local, porque después de la conversión ya no está en ninguna parte.

Reducir la resolución para que el MP4 quepa donde va

Si el destino es un móvil, una tableta o una red doméstica lenta, el control de resolución es donde está el ahorro. Reducir a la mitad el ancho y el alto deja el recuento de píxeles en la cuarta parte, y un archivo en 4K en un aparato con pantalla de 1080p está gastando almacenamiento y ancho de banda en un detalle que la pantalla no puede mostrar.

El control solo reduce. Pedir más de lo que tiene el origen se ignora a propósito: ampliar produce un archivo mayor que contiene exactamente el mismo detalle que el pequeño. Las bandas de calidad son tres y la intermedia es la que viene puesta; no publicamos una cifra en kilobits por segundo para ninguna de ellas, porque el valor lo resuelve la biblioteca de codificación según el códec y no es un número nuestro que podamos garantizar.

La conversión depende de lo que sepa hacer tu equipo

Todo esto ocurre dentro de la pestaña, sobre los códecs que el propio sistema operativo pone a disposición del navegador. Eso tiene una consecuencia que conviene saber: la misma versión de un navegador codifica H.264 en un portátil y no en otro, porque lo que responde de verdad es la máquina. Antes de aceptar el archivo se hace una comprobación en la sesión para saber si este equipo puede.

Cuando la respuesta es que no, no hay un servidor detrás al que pasarle el trabajo: la conversión de vídeo de este sitio no tiene alternativa remota, y lo que obtienes es una frase que te dice qué navegadores sí lo hacen. Es menos cómodo que una promesa y es lo que realmente ocurre.

Por qué un M4V no merece subirse a ninguna parte

El archivo no se envía a ningún sitio, y en este par eso importa más de lo habitual, porque los M4V que la gente convierte suelen ser personales: vídeo doméstico salido de un Mac, la grabación de una celebración familiar, un curso que alguien pagó, imágenes de un móvil.

También es sencillamente más rápido. En un conversor alojado, varios cientos de megabytes tienen que subir antes de que empiece ningún trabajo y volver a bajar después, y en una conexión doméstica la subida sola suele tardar más que toda esta conversión. No hay cola, ni cuenta, ni recuento diario; la capa gratuita acepta archivos de hasta 100 MB.

Qué conservar cuando ya existe el MP4

Los dos, al menos hasta que el MP4 haya hecho aquello para lo que se creó. El M4V es la copia mejor y la que hay que volver a convertir si la resolución resulta ser la equivocada; el MP4 es el que se reproduce en el televisor. Borrar el origen justo después de una conversión con pérdida es la forma más común de que un vídeo empeore poco a poco a lo largo de los años.

Si el espacio obliga a elegir, conserva el que salió directamente de la cámara o del montaje. Un archivo de entrega se vuelve a fabricar convirtiendo otra vez el original; un original no se vuelve a fabricar con nada.

Cómo convertir M4V a MP4

  1. Suelta tu archivo M4V en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige MP4 como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo MP4 terminado.

M4V frente a MP4: qué cambia

M4V frente a MP4
M4VMP4
Nombre completoVídeo de iTunesVídeo MPEG-4
Extensión de archivo.m4v.mp4
Tipo de mediovideo/x-m4vvideo/mp4
CompresiónCon pérdida — el tamaño se paga con calidadCon pérdida — el tamaño se paga con calidad
Publicado por primera vez20052001
Publicado porAppleMPEG
EspecificaciónISO/IEC 14496-14
LicenciaPublicado, no estandarizadoEstándar abierto
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorAlgunos navegadoresTodos los navegadores
Considerado en su lugarMOVWebM, MKV, MOV

Abrir el resultado

MP4 se abre en cualquier navegador actual. M4V llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.

MP4 es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente H.264, HEVC y AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

VLC lee tanto M4V como MP4, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Para qué sirve cada formato

MP4 viene de MPEG y es de 2001, recogido en ISO/IEC 14496-14. VLC, HandBrake y Adobe Premiere Pro lo leen.

De M4V a MP4: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo M4V?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.

¿Convertir M4V a MP4 es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.

¿Se pierde calidad al convertir M4V a MP4?

MP4 comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

¿Qué códec lleva dentro el archivo MP4?

MP4 es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente H.264, HEVC y AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

Más sobre estos formatos