WebP

¿Qué es un archivo WebP?

El formato de Google para la web. A igual calidad, alrededor de un 30 % más pequeño que JPG, y admite transparencia.

Qué es WebP

WebP es un formato binario, que solo significa algo para un programa que lo conoce. Guarda una rejilla de píxeles, así que se ablanda en cuanto lo amplías más allá de su propia resolución. Se usa para la web y entregar un archivo terminado.

La extensión es .webp y el nombre completo, WebP Image. Ambos importan menos que lo que el archivo puede contener, y de eso trata el resto de esta página.

De dónde viene WebP

Google lo publicó en 2010. La especificación es RFC 9649.

La edad interesa por un motivo práctico: cuanto más antiguo es un formato, más programas han tenido tiempo de aprenderlo.

La especificación es pública

Está publicada entera, así que cualquiera puede implementarla leyendo el documento en vez de a base de inspeccionar archivos. Por eso aparece en tantos programas, y por eso los archivos escritos hace veinte años siguen abriéndose hoy. Publicada no quiere decir libre de regalías: cuando un formato envuelve un códec, la licencia de las patentes es un asunto aparte que la norma no resuelve.

No se tira nada

WebP guarda su contenido exactamente. Volver a guardarlo no cambia nada, así que puedes abrirlo, editarlo y guardarlo tantas veces como quieras sin acumular daño; eso es lo que lo convierte en un formato de trabajo y no de entrega.

Puede ser transparente

WebP lleva un canal alfa, así que un logotipo conserva sus bordes suaves sobre lo que haya detrás en vez de llegar dentro de una caja blanca.

Puede contener más de un fotograma

WebP puede guardar una animación en lugar de una sola imagen fija. Conviene saberlo antes de convertir: un destino que solo admite un fotograma se queda con el primero y descarta el resto, casi siempre sin decirlo.

Qué color puede describir

Hasta 8 bits por canal. Puede trabajar en RGB y YCbCr, el modelo en el que comprimen el vídeo y JPEG.

Ocho bits por canal es lo que muestra una pantalla y lo que lleva casi cualquier formato de entrega.

Hay un límite de tamaño que conviene conocer

WebP no puede describir una imagen de más de 16.383 píxeles de lado. Eso queda muy por encima de una fotografía normal y al alcance de un panorama cosido o un escaneo de alta resolución: justo ahí es donde uno se lo encuentra.

Qué abre WebP

Adobe Photoshop, GIMP y Squoosh lo leen, y también la mayoría de programas del mismo tipo.

Cuando un archivo no se abre, el formato rara vez es el problema: lo más habitual es que el programa sea anterior al formato. Convertir a algo más antiguo es la salida fiable, y para eso está el resto de este sitio.

Abrirlo en el navegador

Cualquier navegador actual lo lee.

Eso lo convierte en algo que puedes poner en una página o adjuntar a un mensaje sin preguntarte qué tiene instalado el otro lado.

Qué puede llevar además del contenido

WebP puede guardar los datos EXIF, los registros XMP y los perfiles ICC.

Que algo de esto sobreviva a una conversión depende por completo del destino, y la respuesta honesta suele ser «una parte».

Es un formato de entrega

WebP está pensado para entregarse, no para trabajar dentro. Editar uno es posible y rara vez agradable; lo sensato es cambiar el original y volver a exportar.

Dos formatos bajo una misma extensión

WebP tiene dos modos que casi no tienen nada en común. El de pérdida desciende de la codificación de vídeo VP8 y compite con JPEG; el sin pérdida es un algoritmo completamente distinto y compite con PNG. En los dos casos el archivo lleva la misma extensión, y nada en el nombre dice cuál tienes delante.

Eso importa al recomprimir. Un WebP con pérdida que vuelve a pasar por una codificación con pérdida acumula artefactos igual que un JPEG; uno sin pérdida no pierde nada al recomprimirse. Si no sabes con cuál de los dos estás, lo prudente es no reconvertir y volver al original.

No lo elegiste tú, lo eligió una web

Casi nadie crea un WebP a propósito. Quien llega a esta página normalmente ha guardado una imagen de una página web y se ha encontrado con un archivo que el programa de retoque, el sistema de gestión o la imprenta no aceptan.

Por eso la conversión más pedida es hacia JPG o PNG y no al revés. Cuál de los dos lo decide el contenido: una fotografía va a JPG, y una imagen con zonas transparentes o con texto va a PNG, porque JPG no tiene transparencia y estropea los bordes nítidos.

El modo con pérdida, y cómo le gana a JPEG

Con el mismo aspecto, un WebP con pérdida pesa entre un veinticinco y un treinta y cinco por ciento menos que un JPEG. La ganancia viene de una predicción de bloques más lista, heredada de un códec de vídeo que tiene que adivinar qué va a pasar en el fotograma siguiente.

La ventaja no es uniforme. En fotografías corrientes es la descrita; en imágenes muy pequeñas o ya muy comprimidas casi desaparece, y en algún caso el JPEG sigue siendo más pequeño. Merece la pena comprobarlo en lugar de dar por hecho un treinta por ciento en cada archivo.

El modo sin pérdida, y cómo le gana a PNG

En justo el contenido para el que nació PNG — dibujos, capturas de pantalla, gráficos de colores planos — el WebP sin pérdida suele dar un archivo entre un veinte y un treinta por ciento más ligero, con los mismos píxeles idénticos y la misma transparencia con degradados.

No compensa cuando la imagen va a seguir editándose, porque PNG lo lee cualquier programa de diseño existente mientras que WebP todavía encuentra rechazos. Como formato de entrega a un navegador es la mejor opción; como formato de trabajo no lo es.

La animación, y por qué es mejor que el GIF

Un WebP animado usa la misma compresión entre fotogramas que un vídeo: registra lo que cambia de uno a otro en vez de redibujarlo todo. El GIF no sabe hacerlo y además arrastra el límite de 256 colores y la transparencia de un solo bit.

El resultado es que la misma animación en WebP suele pesar la quinta o la décima parte del GIF equivalente, con más colores y bordes limpios. Si controlas dónde va a acabar, lo único que todavía le gana a un WebP animado es un MP4 de verdad.

Lo que todavía lo rechaza

Los navegadores ya no son el problema: lo leen todos desde hace años, Safari incluido. El rechazo viene de otro lado — clientes de correo, sistemas de gestión, formularios de subida que enumeran tres extensiones, programas de retoque de hace unos años, y la imprenta, donde la cadena sigue trabajando en TIFF y JPEG.

Justo por eso la conversión a JPG es la más pedida en este sitio. Si un archivo WebP tiene que llegar a alguien cuyas herramientas desconoces, convertirlo antes cuesta un segundo y quita el problema de en medio.

Dónde encaja AVIF

AVIF es el paso siguiente y comprime mejor que WebP, normalmente un veinte o treinta por ciento adicional, con un soporte de navegadores ya completo. En eficiencia la partida es suya.

WebP sigue siendo preferible en dos casos concretos: cuando hace falta codificar rápido, porque AVIF tarda bastante más, y cuando el destino no es un navegador sino un programa que a estas alturas lee WebP y todavía no lee AVIF. Es una ventaja de antigüedad, y adelgaza cada año.

Los datos, en un solo sitio

Identificadores y procedencia del formato WebP.
Extensión.webp
Tipo de medioimage/webp
Publicado porGoogle
Primera publicación2010
EspecificaciónRFC 9649

De dónde salen estas cifras

Lo que dice esta página se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.