Convertir ft a mm

ft
304,8mm

1 ft = 304,8 mm

Escribe un valor y la conversión de pie a milímetro se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 304,8: eso es lo que corresponde en mm a 1 ft. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. Lo que escribes no llega a formar parte de ninguna petición.
  • Exacto por definición 1 ft son exactamente 304,8 mm: fijado, no redondeado.
  • Responde mientras escribes Sin botón y sin esperas. La respuesta calculada está en la página antes de que se ejecute ningún script.

pie a milímetro: ejemplos reales

  • 6 ft is 1829 mm

    — una puerta alta.

  • 10 ft is 3048 mm

    — una canasta de baloncesto, que mide diez pies exactos.

  • 0,689 ft is 210 mm

    — el lado corto de un folio A4.

  • 5,906 ft is 1800 mm

    — el hueco de una puerta normal.

pie a milímetro de un vistazo

Cada número de esta tabla se calcula a partir de la misma definición que la respuesta de arriba, así que la tabla no puede desviarse de ella.
ftmm
1304,8
2609,6
3914,4
51524
103048
206096
5015240
10030480

pie y milímetro

Un pie son doce pulgadas. En Estados Unidos se dan así la estatura y las medidas de una habitación, y la aviación mide la altitud en pies en todo el mundo, incluso en países completamente métricos.

El milímetro es la medida de los planos técnicos y las fichas de producto: un número entero de milímetros basta para casi todo lo que se fabrica a máquina, y no hay coma decimal que se pierda al copiar.

Lo que cuesta redondear el factor

El factor es 304,8, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 300 se desvía un 1,6 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 100 ft.

Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.

El factor es una definición, no una medida

El acuerdo internacional de la yarda y la libra de 1959 fijó el pie en términos métricos, y en las unidades de esta página eso sale a 304,8 mm. La definición es exacta por convenio, no por medida: no se midió y no se puede afinar midiéndola mejor. Y el decimal de arriba está entero, sin nada redondeado al final.

Antes de aquel acuerdo la versión estadounidense y la británica diferían ligeramente, y algunas cifras catastrales antiguas siguen arrastrando la definición vieja. Fuera de la topografía la diferencia queda muy por debajo de la precisión con la que trabaja nadie.

Cada pie termina en un múltiplo de ocho décimas de milímetro

Un pie son exactamente 304,8 mm, y de ahí que toda cota en pies acabe en un múltiplo de 0,8: un pie son 304,8, dos son 609,6, tres son 914,4, cuatro son 1.219,2, ocho son 2.438,4 y diez son 3.048 clavados. Solo los múltiplos de cinco pies salen enteros, que es lo que hace tan reconocibles las cotas convertidas de un plano.

Esa décima final es exacta y casi siempre no significa nada. Una pared levantada a ocho pies no mide 2.438,4 mm: mide 2.438 arriba o abajo cinco, porque es lo que dan una cinta, una sierra y un suelo. Dejarla en un despiece entrega al taller un número que no puede cortar ni comprobar, y esconde qué dígitos se midieron detrás de dígitos que solo se calcularon.

Un despiece se redondea al milímetro y se dice que se ha redondeado

La convención razonable es convertir con el factor entero y redondear una sola vez, al milímetro, en el momento de escribir la lista de corte. Diez pies son 3.048 mm exactos y se pueden anotar como tales; doce pies seis pulgadas son 3.810 mm, también exactos; ocho pies son 2.438 mm redondeados desde 2.438,4. Anotar en el plano cuáles de las cotas son exactas y cuáles vienen redondeadas vale una línea, porque quien las lea después no puede distinguirlas.

Lo que no se puede hacer es redondear a la mitad del proceso. Un mueble cuyas cotas parciales se redondean una a una y luego se suman termina con un total que no coincide con el hueco, y el error aparece en la última pieza, que es siempre la más cara de rehacer. Convertir, sumar y redondear al final deja la discrepancia repartida en cantidades que nadie ve.

Sumar incrementos convertidos frente a convertir el total

Redondear una cota es inofensivo; redondear una cota que se repite no lo es. Una estantería de doce baldas separadas 11¼ de pulgada tiene un paso de 285,75 mm, y quien lo anote como 286 se encuentra al llegar arriba con 3 mm de más repartidos donde no debían estar. En doce repeticiones cualquier redondeo del paso se multiplica por doce; en el total, no se multiplica por nada.

La salida es convertir primero la dimensión total y repartirla después ya en milímetros, en lugar de convertir cada incremento y sumarlos. Se fija la altura del mueble en milímetros, se decide cuántos huecos caben y se deja que el paso salga como salga, aunque salga con decimales. Así el total queda correcto y el error pequeño se aloja donde nadie lo mira, que es justo lo contrario de lo que hace la conversión incremento a incremento.

Pies decimales y pies con pulgadas se parecen sobre el papel

La ingeniería civil y la topografía estadounidenses acotan en pies decimales —décimas y centésimas—, mientras que la arquitectura estadounidense acota en pies y pulgadas, y las dos notaciones se parecen mucho impresas. Un plano de urbanización que ponga 8,75 quiere decir ocho pies y tres cuartos, es decir 8 pies 9 pulgadas y 2.667 mm. Leído como pies y pulgadas serían 8 pies 7,5 pulgadas y 2.629 mm: 38 mm de error introducidos por un punto decimal.

La señal es cuántas cifras hay tras el separador y qué valores toman. La notación de pies y pulgadas nunca pasa de 11 en la posición de las pulgadas, así que un 8,75 o un 12,35 en un plano son pies decimales, mientras que 8-9 o 8′ 9″ son pies y pulgadas. Cuando un mismo juego de planos mezcla una hoja de urbanización con una de arquitectura, los dos convenios conviven en la misma carpeta y cada cota hay que leerla en el de su propia hoja.

Nombres en pulgadas que no son medidas de nada

La madera estructural es donde el nombre y la medida se separaron del todo. Un «dos por cuatro» hace mucho que no mide dos pulgadas por cuatro: la escuadría cepillada es de 1,5 × 3,5 pulgadas, o sea 38,1 × 88,9 mm, y se vende en Europa y en Canadá como 38 × 89 mm. Convertir el nombre da 50,8 × 101,6 mm, que es una pieza de madera que no existe.

La regla que sale de ahí es convertir la medida y nunca la denominación. Vale para la madera, para el tubo, para los calibres de chapa y para cualquier cosa en la que un número en pulgadas se haya convertido en un nombre comercial. Si la cifra salió de una cinta métrica, se convierte; si salió de una etiqueta, hay que buscarla en una tabla primero, y a partir del número solo no se distingue un caso del otro.

La puerta de 2.030 y el hueco de seis pies ocho

Una puerta de paso estándar en España mide 2.030 mm de alto, y un hueco americano de 6 pies 8 pulgadas mide 2.032. Los dos milímetros de diferencia no dan ningún problema; lo que sí lo da es la altura libre. Un techo de ocho pies son 2.438,4 mm y el techo métrico habitual son 2.400: 38 mm, que es una banda de luz perfectamente visible sobre el remate de un armario o de una moldura corrida.

Cuando el proyecto viene en pies y el edificio está construido en milímetros, esos 38 mm hay que colocarlos en algún sitio antes de encargar nada. Repartidos en un zócalo y una moldura no se ven; concentrados en la última placa de cartón yeso, sí. La conversión da la cifra; la decisión de dónde va el resto es de obra y conviene que esté tomada antes de cortar la primera pieza.

Con qué se midió el número en pies antes de convertirlo

Que 304,8 sea exacto no dice nada de la medida a la que se aplica. Una cota leída con cinta en pies y pulgadas es buena hasta un octavo de pulgada en un buen día, o sea 3,2 mm; una cota escalada de un plano es buena hasta lo que permita el escalímetro, a menudo 50 mm a escala 1:100. Convertir cualquiera de las dos produce un número con una décima de milímetro al final, y esa décima es aritmética, no información.

Por eso conviene medir de nuevo antes de que valga la pena convertir con precisión. Si la pieza va a apoyar contra dos paredes, la cifra que decide es la que salga del hueco real medido en milímetros, y la cota en pies del plano solo sirve para pedir el material. Convertir con cinco cifras una medida tomada con un escalímetro es trabajo perdido en las dos direcciones: no mejora el corte y hace creer al taller que el número es firme.

Convertir ft a mm: preguntas frecuentes

¿Cuánto es 1 ft en mm?

1 ft son 304,8 mm. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de pie a milímetro está fijada por definición.

¿Se envía a algún sitio lo que escribo?

No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.

Al revés: de milímetro a pie

Un mm son 0,00328084 ft. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.

De dónde salen estas cifras

Lo que esta página afirma sobre unidades de longitud se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.

Cómo funciona esta página

El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.