Convertir yd a mi

yd
0,000568181818182mi

1 yd = 0,000568181818182 mi

Escribe un valor y la conversión de yarda a milla se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 0,000568181818182: eso es lo que corresponde en mi a 1 yd. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.

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  • Exacto por definición 1 yd son exactamente 0,000568181818182 mi: fijado, no redondeado.
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yarda a milla: ejemplos reales

  • 115 yd is 0,06534 mi

    — un campo de fútbol a lo largo.

  • 12 yd is 0,006818 mi

    — la distancia del punto de penalti a la portería.

  • 46150 yd is 26,219 mi

    — un maratón.

  • 5280 yd is 3 mi

    — un trayecto corto al trabajo.

yarda a milla de un vistazo

Cada número de esta tabla se calcula a partir de la misma definición que la respuesta de arriba, así que la tabla no puede desviarse de ella.
ydmi
1000,0568181818182
2000,113636363636
3000,170454545455
5000,284090909091
10000,568181818182
20001,13636363636
50002,84090909091
100005,68181818182

yarda y milla

Una yarda son tres pies, exactamente 0,9144 metros. Fuera del fútbol americano y del comercio de telas, casi nadie se la encuentra.

Una milla son 1.760 yardas, una cifra que viene de los mil pasos dobles romanos y que en el siglo XVI se ajustó por ley al furlong. Son exactamente 1.609,344 metros.

Hacen falta 1760 yardas para un milla

En este sentido la cuenta es una división, y por un número entero: 1760 de estas caben en un milla sin que sobre nada. Lo incómodo es solo que los resultados salen en fracciones —un tercio de milla, un doceavo— en lugar de las cifras redondas que da el sentido contrario.

Aun así no se pierde nada al redondear, porque la división es exacta. Si el resultado no se queda quieto en decimales —0,0833… y parecidos—, eso es la fracción asomando, no un error colándose.

Mil setecientas sesenta yardas, y el surco que hay detrás

El número no es una decisión de diseño. Un furlong era el largo del surco que araba una yunta de bueyes antes de dar la vuelta, fijado en 220 yardas, y los campos ingleses se trazaron en furlongs mucho antes de que nadie necesitara una milla. Cuando llegó la milla romana resultó estar lo bastante cerca de ocho furlongs como para llamarla así, y en vez de volver a dibujar todos los linderos del país se ajustó la milla al terreno: ocho por 220, o sea 1.760 yardas.

De ahí que las fracciones salgan limpias y el total no. La mitad, el cuarto, el octavo y el dieciseisavo de milla son yardas enteras —880, 440, 220, 110— porque fueron las piezas con las que se armó la milla. Los tercios y los séptimos no lo son, lo que sirve de prueba bastante fiable para saber si una distancia se heredó o se inventó.

Las 440 y las 880, y la pista que se pasó al metro

Durante casi todo el siglo XX las pistas estadounidenses y británicas medían 440 yardas de cuerda y las distancias de las pruebas eran fracciones de milla: los 220, los 440, los 880 y la milla misma. Son 220, 440, 880 y 1.760 yardas, y todas convierten a una fracción exacta sin sobrantes, que es precisamente por lo que se eligieron.

El cambio a la pista de 400 metros rompió la aritmética sin cambiar los nombres. Una vuelta de 400 m son 437,4 yardas, de modo que el cuarto moderno es dos yardas y media más corto que el antiguo y los 800 quedan unas cinco por debajo de las 880. Las marcas de las dos épocas no son directamente comparables, y convertir una distancia antigua en yardas a millas suele ser la única manera de ver qué representaba de verdad un tiempo de entonces.

Cuatro vueltas no son una milla

Cuatro vueltas por la calle uno son 1.600 metros, es decir 1.749,8 yardas. Una milla son 1.760, así que a cuatro vueltas les faltan unas 10,2 yardas: 9,34 metros. Todas las pistas donde se corre la milla tienen una salida propia retrasada esa cantidad, y por eso la prueba se describe como cuatro vueltas y nueve metros.

La diferencia pesa más de lo que parece. Diez yardas a ritmo de milla en cuatro minutos son alrededor de segundo y medio, que es el margen con el que se deciden la mayoría de las carreras de medio fondo. Un cuaderno de entrenamiento que dé cuatro vueltas por una milla está subestimando un poco el ritmo y sobrestimando un poco la distancia, y a lo largo de una temporada de series los dos errores no se cancelan.

Las señales británicas cambian de unidad al acercarse la salida

La carretera británica es el sitio donde las dos unidades de esta página aparecen en el mismo trayecto y con pocos metros de diferencia. La distancia hasta un enlace se anuncia en millas, y los tres galones que preceden a la salida marcan 300, 200 y 100 yardas: la señalización cambia de unidad justo cuando la distancia deja de ser cómoda en la grande. Cien yardas son 91,44 m y una milla son 1.760, de modo que los tres galones ocupan la sexta parte final de la última milla.

Para un conductor acostumbrado al kilómetro eso tiene una consecuencia inmediata: la señal de 300 yardas avisa con 274 metros, bastante menos de lo que sugiere un preaviso de un tercio de kilómetro. Convertir el aviso a millas —0,17— no ayuda a nadie al volante, y ese es precisamente el motivo de que la señalización no lo haga: la yarda existe ahí para las distancias en las que la milla ya no sirve.

Un recorrido de golf, medido en millas caminadas

Un campo de campeonato mide entre 7.000 y 7.300 yardas, y como 7.040 yardas son cuatro millas exactas, la tarjeta está diciendo que la vuelta son unas cuatro millas de recorrido de la bola. Lo que no dice es el paseo, que incluye cada traslado de green a salida, cada visita a un búnker y cada yarda no gastada en la línea entre la salida y la bandera.

Medido con un podómetro, un recorrido de dieciocho hoyos en un campo de ese tamaño sale entre cinco y seis millas. La conversión del metraje de la tarjeta es por tanto un suelo y no una estimación, cosa útil de saber antes de decidir si se lleva carro: entre cuatro millas y seis hay unos cuarenta minutos de caminata.

Veintiséis millas y trescientas ochenta y cinco yardas

El maratón es el caso más claro de una distancia que hay que citar en dos unidades porque no es redonda en ninguna. Veintiséis millas son 45.760 yardas; las 385 de más la llevan a 46.145, es decir 26,2188 millas o 42,195 kilómetros. La distancia se fijó en los Juegos de Londres de 1908 y se hizo norma en 1921, y desde entonces no ha cambiado.

Esas 385 yardas son unos 352 metros, alrededor de un quinto de milla, y a un corredor popular le cuestan cerca de minuto y medio: de ahí la insistencia de cualquiera que haya corrido uno en el «coma 195». En español la cifra que todo el mundo se sabe es la métrica, y el detalle que se pierde al citarla así es que el número raro no nació de una conversión sino de una distancia imperial que tampoco era redonda.

La milla del nadador son 1.650 yardas

La natación estadounidense en piscina de 25 yardas llama «la milla» a la prueba de 1.650 yardas, y la conversión explica por qué el nombre se sostiene y por qué es falso. Son 0,9375 millas exactas —un dieciseisavo por debajo—, es decir 1.508,8 metros. La distancia no se eligió por parecerse a una milla sino porque son 66 largos de una piscina de 25 yardas, que es un número redondo de idas y vueltas.

El equivalente en el resto del mundo es el 1.500 en piscina de 50 metros, ocho metros y medio más corto que las 1.650 yardas y nadado con la mitad de virajes. Comparar los dos tiempos directamente no funciona en ninguna de las dos direcciones: uno tiene algo más de distancia y el otro tiene bastante menos impulso de pared, y el saldo entre ambas cosas depende del nadador.

Ritmo y parciales: las yardas que caben en un minuto

Pasar un metraje a millas lo convierte además en tiempo en cuanto se le añade un ritmo. A ocho minutos la milla un corredor cubre 220 yardas por minuto, que son justo un furlong; a seis minutos son 293 y a diez son 176. Con esas cifras un metraje se vuelve legible sin reloj: 1.000 yardas a ritmo de ocho minutos son algo más de cuatro minutos y medio.

La misma relación convierte un metraje incómodo en un parcial. Una serie de 600 yardas son 0,341 millas, así que a ritmo de siete minutos debería tardarse unos 2 minutos y 23 segundos, y la cuenta funciona igual en los dos sentidos. Esa es la razón práctica para convertir: la milla es la unidad en la que está expresado el ritmo, de modo que cualquier distancia tiene que pasar por ella antes de poder planificarse.

Convertir yd a mi: preguntas frecuentes

¿Cuánto es 1 yd en mi?

1 yd son 0,000568181818182 mi. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de yarda a milla está fijada por definición.

¿Se envía a algún sitio lo que escribo?

No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.

Al revés: de milla a yarda

Un mi son 1760 yd. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.

De dónde salen estas cifras

Lo que esta página afirma sobre unidades de longitud se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.

Cómo funciona esta página

El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.