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Aquí puedes convertir MP4 a FLAC gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
MP4 a FLAC
FLAC es un códec sin pérdida desde 2001 y está normalizado en el RFC 9639. Devuelve cada muestra que se le entregó, bit a bit, y lleva una suma de verificación, de modo que un archivo dañado lo dice en vez de sonar mal en silencio. Son propiedades reales y son la razón de que sea el formato correcto para un máster.
Nada de eso ayuda con lo que hay dentro de un MP4. Allí la banda sonora es AAC, que es un formato con pérdida: parte de la señal se descartó al fabricar el vídeo y no está en el archivo para poder rescatarla. Codificar lo que queda como FLAC lo conserva a la perfección y no añade nada. La palabra que la gente oye es «sin pérdida» y la que se aplica es «sin cambios».
El aumento no es discreto: un FLAC hecho a partir de la pista de un vídeo pesa varias veces lo que pesaba esa pista dentro del MP4, porque ahora describe cada muestra en lugar de una aproximación comprimida de ellas. Frente a un WAV del mismo audio sí sale ganando, y esa es la parte donde FLAC hace bien su trabajo.
Lo que hay que tener claro es que ese peso extra no compra nada audible. Se paga por poder manipular el archivo sin que se degrade, que es algo legítimo por lo que pagar y una cosa distinta de la calidad.
Cuando el audio se va a tocar muchas veces. Restaurar una grabación mala —quitar zumbido de red, atenuar el ventilador que salía en toda la entrevista, nivelar voces grabadas a distintas distancias del micrófono— significa abrir, modificar y guardar el archivo una y otra vez. Cada uno de esos ciclos sobre un formato con pérdida descodifica y vuelve a codificar, y a la sexta o séptima el daño ya se oye.
Un FLAC intermedio rompe esa cadena. Se extrae una vez, se trabaja en FLAC todo el tiempo que haga falta y al final se codifica una sola vez al formato de entrega. El mismo razonamiento vale para transcripción automática, alineamiento forzado y cualquier análisis que mida la onda en lugar de escucharla.
Archivar una clase, un episodio de pódcast o una canción sacada de un vídeo para escucharlos. El FLAC pesará varias veces lo que pesaría un M4A de la misma grabación y sonará igual en cualquier equipo, porque lo que los separa se eliminó antes de que tú empezaras.
El instinto de fondo es bueno —quedarse con la mejor copia— y la forma de aplicarlo aquí es guardar el MP4. Esa es la mejor copia. Un FLAC hecho a partir de él es un archivo más grande que contiene estrictamente menos, porque el original además trae la imagen.
Hay un lector para el que esta página existe sin peros: quien graba para que la grabación dure más que él. Proyectos de memoria y de historia oral, archivos parroquiales y municipales, fonotecas de radios locales, entrevistas etnográficas, actas de asambleas vecinales. Ahí el criterio no es cómo suena hoy sino qué se le podrá hacer dentro de veinte años.
Para eso FLAC gana por dos motivos concretos y ninguno tiene que ver con el oído: la especificación es abierta y está implementada en todas partes, y la suma de verificación permite comprobar que una copia hecha en 2031 sigue siendo idéntica a la de hoy. Un archivo que no puede demostrar que está intacto es un archivo del que hay que fiarse, y un fondo documental no se sostiene sobre la fe.
Los dos son exactos, así que la elección va de todo lo que rodea a las muestras. FLAC ocupa aproximadamente la mitad, lleva la verificación mencionada y tiene campos propios para título, autor y fecha. Un WAV es una caja plana de muestras y no tiene ninguna de las tres cosas.
WAV gana en una sola cosa, que es la aceptación: algún software de audio veterano, algunas herramientas de transcripción y algunos sistemas de emisión leen WAV y nada más, y ahí la decisión ya está tomada por ti. Donde entran los dos, FLAC es el mejor archivo, y en una grabación larga la diferencia de tamaño se cuenta en cientos de megabytes.
Un FLAC contiene exactamente un flujo de audio. Un vídeo con versión original y doblaje, con comentario, o con las tomas de varios micrófonos de un rodaje a varias cámaras, produce un FLAC con la primera de esas pistas y sin ninguna forma de elegir otra.
En material de móvil, de un grabador de pantalla o de una exportación normal esa es la única pista y la pregunta no llega a plantearse. En cualquier cosa entregada por un profesional, mira qué hay dentro del archivo antes de construir encima: equivocarse de canal es fácil de detectar tarde y caro de arreglar entonces. Aquí tampoco hay un selector con el que pedir otra, y no es un olvido: sería un menú con una sola entrada en la inmensa mayoría de los archivos. Si necesitas la segunda pista, el camino es un destino que admita varias y separarlas después.
Esta página no ofrece bandas de calidad porque un codificador sin pérdida no tiene nada que negociar. Cualquier ajuste produciría exactamente el mismo audio y solo cambiaría cuánto se esfuerza el codificador en dejar el archivo un poco más pequeño. La ausencia del control es el formato siendo sincero sobre sí mismo.
El codificador de FLAC, además, se descarga la primera vez que alguien pide uno y no cuando se abre la página, así que quien nunca convierte a FLAC nunca lo baja. A partir de ahí el trabajo consiste en descodificar el AAC y comprimir las muestras, que es aritmética y no análisis perceptual, y va rápido.
El tope se aplica al archivo que sueltas, y el FLAC que sale va a ser mucho mayor que el audio que iba dentro. Un vídeo de 100 MB de una charla larga puede producir un FLAC bastante por encima de esa cifra, construido en la memoria del navegador antes de llegar a tu disco.
Ese es el techo honesto de la extracción sin pérdida dentro de un navegador. Pasado ese punto, la herramienta correcta es una de escritorio que pueda ir escribiendo a disco en lugar de sostener el archivo entero en una pestaña. Decirlo es mejor que empezar una conversión que se queda sin memoria a dos tercios de una grabación de tres horas.
Se pueden soltar hasta cien archivos de una vez, cada uno con su propia barra de progreso, y descargarlos juntos en un ZIP cuando haya dos terminados. No hay cola compartida porque no hay servidor compartido: el cuello de botella es tu procesador y tu memoria, y nada más.
Para un fondo documental eso cambia el orden de trabajo. En lugar de subir y esperar archivo por archivo, se deja una pestaña trabajando mientras se hace otra cosa. Ten en cuenta el límite de tamaño por archivo antes de preparar la tanda: es más rápido descartar los tres vídeos que no van a entrar que descubrirlo con la lista a medias.
La descodificación y la codificación ocurren dentro de la pestaña, con los códecs que tu sistema operativo ya tiene. El vídeo no se sube: puedes comprobarlo abriendo el panel de red del navegador mientras conviertes. No hay cola, ni cuenta, ni recuento diario.
El material que atrae esta página hace que merezca decirlo sin rodeos. Quien extrae audio sin pérdida suele estar trabajando con algo que le importa o de lo que responde ante alguien —una entrevista con una persona mayor, una grabación con valor probatorio, una maqueta sin publicar— y la forma más fiable de que una grabación siga siendo privada es no mandarla a ningún sitio.
El FLAC es el máster, no la copia de difusión. Cuando la restauración o la edición han terminado, la salida para escuchar se codifica una vez desde el resultado final, y ahí M4A o MP3 son los destinos razonables según a quién se lo entregues.
Guarda el MP4 original junto al FLAC aunque parezca redundante. Si algún día aparece un descodificador mejor, o alguien discute qué se cambió durante la restauración, la única prueba es el archivo tal como salió de la cámara o de la grabadora.
| MP4 | FLAC | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Vídeo MPEG-4 | Free Lossless Audio Codec |
| Extensión de archivo | .mp4 | .flac |
| Tipo de medio | video/mp4 | audio/flac |
| Compresión | Con pérdida — el tamaño se paga con calidad | Sin pérdida — no se descarta nada |
| Publicado por primera vez | 2001 | 2001 |
| Publicado por | MPEG | Xiph.Org |
| Especificación | ISO/IEC 14496-14 | RFC 9639 |
| Licencia | Estándar abierto | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | — | 32 |
| Canales de audio | — | hasta 8 |
| Se abre en el navegador | Todos los navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | WebM, MKV, MOV | WAV, AIFF, MP3 |
las propiedades del documento pueden pasar: MP4 y FLAC tienen dónde guardarlo.
FLAC es un formato de trabajo y MP4 uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.
VLC lee tanto MP4 como FLAC, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
Los dos apuntan a trabajos distintos: MP4 a entregar un archivo terminado, la web y los teléfonos y FLAC a el archivado. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
MP4 es el formato de MPEG, publicado en 2001. Está recogido en ISO/IEC 14496-14, y conviene conocerlo si el archivo tiene que sobrevivir a la herramienta que lo escribió.
FLAC viene de Xiph.Org y es de 2001, recogido en RFC 9639. Audacity, foobar2000 y VLC lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
No. FLAC guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original. Solo se conserva la primera pista de sonido. Una película con segundo idioma o con pista de comentarios la pierde.
las propiedades del documento pueden pasar: MP4 y FLAC tienen dónde guardarlo.
FLAC es un formato de trabajo y MP4 uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.