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Aquí puedes convertir SUB a SRT gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
SUB a SRT
Dos cosas completamente distintas comparten esta extensión. El SUB de MicroDVD es texto plano: números de fotograma entre llaves seguidos de las palabras, una entrada por línea. El SUB de VobSub son subtítulos en imagen extraídos de un DVD, guardados como mapas de bits, y siempre lleva al lado un archivo .idx.
Distinguirlos cuesta un segundo en cualquier editor de texto. Líneas legibles entre llaves significan MicroDVD, y este conversor lo maneja. Ruido binario con un .idx al lado significa VobSub: las palabras son imágenes y ninguna conversión ayuda, porque hay que recuperarlas antes con reconocimiento óptico de caracteres, que es otra herramienta y otro tipo de exactitud.
MicroDVD anota en qué fotograma aparece una línea. Un número de fotograma solo se convierte en un instante de tiempo cuando se divide por una velocidad, y el archivo normalmente no la declara, así que esa velocidad es el dato que el conversor no puede adivinar. El control acepta cualquier valor entre 1 y 120 con precisión de milésimas, y esa precisión existe porque las dos velocidades que más importan no son números enteros.
La velocidad correcta no es una cuestión de gusto. Equivocarse no desplaza los subtítulos, los estira: un archivo estirado un cuatro por ciento va bien al principio y va minutos desviado al final. Por eso el valor por defecto es 25 pero no debería aceptarse sin pensar.
Aquí la geografía ayuda a acertar a la primera. En España y en el resto de Europa la televisión se emitió durante décadas a 25 imágenes por segundo, y los subtítulos capturados de emisión o de un DVD de zona 2 casi siempre están hechos a esa velocidad; es el valor por defecto de esta página. En México, Centroamérica, Colombia, Venezuela, Perú, Chile y buena parte del continente la norma de emisión fue la de 29,97, y las capturas de televisión de allí piden ese número.
La tercera es 23,976, que es la velocidad de una transferencia de cine y la alternativa más frecuente en cualquiera de los dos lados del Atlántico. Un archivo de subtítulos que ha pasado por foros y colecciones durante veinte años puede haberse hecho para cualquiera de las tres copias, y por eso el origen del subtítulo importa más que el país donde estés ahora.
La fuente más rápida es el propio vídeo. Cualquier reproductor que muestre información del archivo indica su velocidad de fotogramas, y si los subtítulos se hicieron para la copia que tienes, ese número es la respuesta. También es el número que un reproductor supone cuando carga un MicroDVD directamente, lo que explica que algunos archivos funcionen en el reproductor y se desvíen al convertirlos con otra suposición.
Cuando los subtítulos se hicieron para otra copia hay que deducirlo. Si dos de los tres valores producen desviaciones en direcciones opuestas, la velocidad correcta está entre ellos y el archivo probablemente fue retemporizado a mano en algún momento de su vida. Esa es la señal de que conviene buscar el subtítulo en su versión original antes de seguir peleando con el que tienes.
Carga el SUB directamente en un reproductor junto al vídeo y observa dos momentos: el primer subtítulo y uno cercano al final. Si los dos van bien, el reproductor acertó la velocidad y ese es el número que hay que poner aquí. Si los dos van mal por la misma cantidad, lo que necesitas es un desplazamiento constante: es otro fallo, con otra solución, y no tiene nada que ver con la velocidad.
El caso de la velocidad es el del error que crece. Si empieza casi bien y termina minutos desviado, la velocidad está equivocada por un porcentaje pequeño: 25 frente a 23,976 son un 4,3 por ciento, que en una película de noventa minutos son casi cuatro minutos. Convertir con la velocidad correcta lo arregla del todo, y dedicar dos minutos a este diagnóstico gana a convertir tres veces y comparar.
La aritmética es una división y verla hecha vuelve concreta la decisión. Una línea que empieza en el fotograma 3.000 arranca a los 120,000 segundos si la velocidad es 25, lo que se escribe 00:02:00,000. El mismo número de fotograma a 23,976 arranca a los 125,125 segundos, escrito 00:02:05,125. Y a 29,97 arranca a los 100,100 segundos, escrito 00:01:40,100.
Del primero al último hay veinticinco segundos de diferencia a los dos minutos de película, y todos salen del mismo archivo cambiando un único campo. Por eso un conversor que asumiera una velocidad en silencio estaría haciendo algo deshonesto. Las marcas resultantes llevan milésimas completas porque la división rara vez cae en un número redondo, y eso es una pequeña huella de que el archivo empezó siendo MicroDVD.
Existe un convenio antiguo para anotar la velocidad dentro de un archivo MicroDVD: una primera entrada que va del fotograma uno al fotograma uno y cuyo texto es la velocidad, que algunos reproductores leen como declaración en vez de mostrarla. Era un convenio y no parte de una especificación, y su soporte nunca fue universal.
Este conversor no le da ningún trato especial. La línea encaja con el patrón de una entrada normal, así que se convierte en una entrada normal: el primer subtítulo de tu SRT será un número como 23.976, en pantalla una fracción de segundo justo al empezar. Es inconfundible y el arreglo consiste en borrar la primera entrada. Vale la pena saberlo antes de verlo en un reproductor y concluir que la conversión salió mal.
Una entrada de MicroDVD ocupa una sola línea física, así que un salto forzado dentro de un rótulo se escribe con una barra vertical. Aquí esas barras se convierten en saltos de línea reales, que es lo que siempre quisieron decir. Cualquier barra vertical que estuviera en el texto por otro motivo se convierte también en salto, porque el formato nunca ofreció manera de escaparla.
Los códigos de control en línea —cursiva, negrita, color, tipografía, tamaño, escritos entre llaves— se eliminan en lugar de traducirse. Es una pérdida pequeña y en buena medida un alivio: el soporte de esos códigos fue inconsistente durante toda la vida del formato, así que un archivo que dependiera de ellos se veía distinto en cada máquina. Lo que llega al SRT son las palabras, que es para lo que existe SubRip.
Este es el problema clásico de un archivo de subtítulos español de hace veinte años y merece su propia sección. MicroDVD es anterior a que UTF-8 fuera lo normal, y aquellos archivos se guardaban habitualmente en una codificación regional de un solo byte. El texto del archivo se lee aquí siempre como UTF-8, así que un archivo guardado en Windows-1252 o en ISO-8859-1 llega con cada eñe, cada tilde y cada signo de apertura convertidos en un carácter de sustitución.
La conversión no puede recuperarlo, porque para cuando ve el texto el daño ya está hecho. La solución está un paso antes: abre el SUB en un editor que permita elegir la codificación de lectura, compruébalo con Latin-1 hasta que los acentos aparezcan bien, vuelve a guardarlo como UTF-8 y conviértelo entonces. La salida de esta página se escribe siempre en UTF-8, así que una vez arreglado el origen el problema no vuelve.
Conviene ser explícito sobre el orden de las operaciones. Si conviertes con la velocidad equivocada, la desviación deja de ser un ajuste y pasa a ser las propias marcas de tiempo. Nada en el SRT recuerda que el archivo fue alguna vez de fotogramas, así que ninguna herramienta posterior puede deshacer la división.
Arreglarlo entonces significa aplicar un estiramiento proporcional a todas las marcas del archivo, cosa que los editores de subtítulos saben hacer y que exige conocer tanto la velocidad que usaste como la que deberías haber usado. Reconvertir desde el SUB original es más rápido y exacto. Conserva el SUB hasta haber comprobado el SRT contra el vídeo de principio a fin: ocupa unos kilobytes y es la única copia de los números de fotograma originales.
Esta es la razón de fondo para convertir en lugar de seguir arreglando el SUB. Una marca de tiempo indica un instante: significa lo mismo contra cualquier codificación del mismo montaje, a cualquier velocidad y en cualquier aparato. La dependencia que volvía frágil el archivo desaparece de forma permanente tras una conversión correcta.
Además abre el archivo a las herramientas. Todos los editores de subtítulos leen SubRip bien, casi ninguno lee MicroDVD a gusto, y cualquier cosa que quieras hacer después —desplazar, retemporizar, traducir, fundir dos idiomas— está mejor soportada al otro lado de esta conversión. Un archivo antiguo merece convertirse una vez, en bloque, y no cada vez que alguien quiere ver algo.
Nada dentro del SRT recuerda de qué velocidad salió. Una colección convertida a lo largo de varias tardes, cada archivo con el número que aquella noche pareció el bueno, es una colección que nadie puede auditar después. Una nota en la carpeta, o la velocidad en el nombre del archivo, convierte una suposición en un dato que sobrevive a la siguiente persona que lo abra.
Y en cuanto a la carga automática: el SRT aparece solo cuando está junto al vídeo con el mismo nombre base. Ese convenio no ha cambiado en veinte años y explica la mayoría de los avisos de que un subtítulo «no funciona» cuando el archivo está perfectamente bien. Todo esto ocurre en tu navegador y el archivo no se sube a ninguna parte, lo que en una colección personal es exactamente lo que uno espera.
| SUB | SRT | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Subtítulos MicroDVD | Subtítulos SubRip |
| Extensión de archivo | .sub | .srt |
| Tipo de medio | text/plain | application/x-subrip |
| Publicado por primera vez | 1998 | 2000 |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Estándar abierto |
| Situación actual | Antiguo, aún se lee en todas partes | Vigente |
| Se abre en el navegador | Ningún navegador | Ningún navegador |
| Considerado en su lugar | VTT | VTT, ASS |
SUB es de 1998 y está prácticamente superado. SRT es lo que escribe el software actual, así que convertir también es una forma de seguir pudiendo leerlo.
VLC y Subtitle Edit leen tanto SUB como SRT, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
SRT es de 2000. VLC, Subtitle Edit y Aegisub lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez.
SUB y SRT describen el contenido de maneras radicalmente distintas. La conversión es por tanto una reconstrucción y no una copia: fiel, pero no idéntica byte a byte.
Para la conversión no: ocurre en el navegador que ya tienes abierto. Para abrir el resultado necesitas después el programa con el que tu dispositivo muestra normalmente SubRip Subtitle.