Convertir SRT a SUB

Aquí puedes convertir SRT a SUB gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Reconstruido SUB funciona de otra manera que SRT. No es la degradación gradual de un códec con pérdida: lo que SUB puede expresar se reproduce fielmente, y lo que no tiene equivalente allí no sobrevive en absoluto.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Quién sigue necesitando un archivo SUB de MicroDVD

Un grupo reducido y muy concreto: quien tiene hardware de la época del DivX y de los años inmediatamente posteriores. Reproductores de sobremesa que leen vídeo de un pendrive, pantallas de coche y de reposacabezas, algunos descodificadores y unos cuantos televisores baratos que se fabricaron con un solo formato de subtítulo y nunca se actualizaron. Para esos aparatos el formato no es una preferencia: es lo único que aparece en pantalla.

El resto debería parar aquí. MicroDVD es de 1998, está documentado pero no normalizado, y se trata como heredado en todas partes: nuestro registro marca su soporte como irregular precisamente por eso. Nada moderno lo escribe, y los editores de subtítulos actuales lo leen para poder guardar otra cosa.

SRT dice un instante; SUB cuenta fotogramas

Una línea de SubRip dice cuándo aparece: al minuto, treinta y dos segundos y 500 milisegundos. Una entrada de MicroDVD dice en qué fotograma aparece, escrita como dos números entre llaves seguidos del texto. La conversión multiplica cada tiempo por la frecuencia de fotogramas y redondea al fotograma entero más próximo.

Esa diferencia es todo el asunto de esta página. Una marca de tiempo significa lo mismo frente a cualquier copia del vídeo con la misma duración, se codificara como se codificara. Un número de fotograma solo significa un instante si se sabe cuántos fotogramas hay por segundo, y el archivo no tiene ninguna forma fiable de decírselo a nadie.

El SUB se escribe a 25 fotogramas por segundo, y no hay control

Esta página no ofrece manera de fijar la frecuencia. El sitio sí la pide cuando MicroDVD es el origen y no el destino, porque leer un archivo así es imposible sin conocerla; escribir uno en esta dirección usa el valor de reserva, que es 25.

Decir qué significa eso es mejor que esconderlo: si tu vídeo va a 25 fotogramas por segundo, la salida es exacta al fotograma, y si no, los subtítulos están mal de una manera que crece según avanza la película. Veinticinco es un valor por defecto razonable porque es la frecuencia con la que creció el formato en la televisión europea, y porque una suposición equivocada es al menos una suposición constante que un reproductor puede corregir con un solo ajuste.

Veinticinco es la cifra europea, y buena parte de América no la usa

Aquí está la razón por la que esta página existe en castellano y no es una traducción. En España, y en general en el mundo que heredó el sistema PAL, 25 fotogramas por segundo es la cifra de casa: un vídeo grabado o emitido allí probablemente va a 25 y el archivo que sale de aquí encaja sin más. En gran parte de Hispanoamérica el sistema heredado es el otro, y lo que circula va a 29,97 o —si es cine— a 23,976.

Así que el mismo archivo se comporta de dos maneras según de dónde venga el vídeo, y esto no es un detalle menor: es la diferencia entre un subtítulo que funciona y uno que hay que ajustar. Si el vídeo lo descargaste, lo grabaste de una emisión americana o lo sacaste de un disco de la región 4, conviene mirar su frecuencia antes de dar el SUB por bueno. Cualquier reproductor que enseñe información del archivo la muestra.

Qué le hace un vídeo a 23,976 a un archivo escrito a 25

Se desfasa, de forma constante y al principio invisible. Un reproductor que llega al fotograma 250 a 23,976 fotogramas por segundo lo alcanza a los 10,4 segundos y no a los 10,0 que el archivo pretendía: cuatro décimas tarde, que no nota nadie. Ese mismo 4,3 por ciento a lo largo de una película de noventa minutos son cerca de cuatro minutos de error acumulado, es decir, un subtítulo de una escena que todavía no ha empezado.

Con 29,97 el error va en la otra dirección y es mayor. El fotograma 250 llega a los 8,3 segundos en lugar de a los 10, así que los subtítulos se adelantan, y el desfase crece hasta aproximadamente una sexta parte del tiempo transcurrido: pasada hora y media, un cuarto de hora por delante de la imagen. Adelantarse se nota antes que retrasarse, porque el subtítulo destripa la frase antes de que se diga.

Cómo distinguir un desfase constante de uno que crece

El diagnóstico es rápido y merece memorizarse, porque separa dos fallos con arreglos distintos. Comprueba el primer subtítulo y uno cercano al final. Si está mal en la misma cantidad en los dos extremos, es un desplazamiento fijo y cualquier reproductor puede corregirlo. Si está mal en una cantidad que crece, es una discrepancia de frecuencia, y la solución es decirle al reproductor la frecuencia correcta en lugar de ir empujando el tiempo.

Lo desagradable de una discrepancia de frecuencia es que se esconde justo durante el rato en que alguien está comprobando. Pones los dos primeros minutos y todo parece correcto, copias el pendrive al otro cuarto, y el problema aparece a los cuarenta minutos sin nadie delante de un teclado. Sea lo que sea lo que esta página te convenza de hacer, comprueba un subtítulo cerca del final antes de dar el archivo por bueno: es la única prueba que distingue los dos fallos y cuesta lo que se tarda en saltar a un minuto concreto.

Este archivo no declara su propia frecuencia

Existe una convención antigua para anotar la frecuencia dentro de un archivo MicroDVD: una primera entrada con los números de fotograma uno y uno cuyo texto es la frecuencia, que los reproductores leen como una declaración en lugar de mostrarla. Muchos archivos en circulación la llevan y muchos no, porque nunca formó parte de ninguna especificación.

La salida de aquí no la incluye. Eso deja la decisión en manos del reproductor, que casi siempre asume la frecuencia del vídeo que está reproduciendo: la suposición correcta cuando el vídeo va a 25 y la equivocada en cualquier otro caso. Si tu reproductor permite declarar la frecuencia del subtítulo, ése es el campo que hay que usar, y es un arreglo más rápido que volver a convertir.

Los saltos de línea del SRT se convierten en una barra vertical

MicroDVD pone una entrada en una línea física, así que necesita un carácter dentro del texto para forzar un salto, y ese carácter es la barra vertical. Un subtítulo de dos líneas de SubRip llega como una sola línea con una barra entre las dos mitades, y los reproductores la vuelven a partir en dos.

El caso límite es real y fácil de pasar por alto: si el texto del subtítulo ya contiene una barra vertical —una tabla, una convención de transcripción, un diálogo que cita una orden de terminal— se convierte en un salto de línea al reproducirse. El formato no tiene manera de escaparla. Buscar ese carácter en el SRT antes de convertir cuesta un segundo y es la única defensa.

Las etiquetas de formato viajan tal cual, sin traducirse

El texto de cada línea se copia literalmente. MicroDVD tiene su propio juego reducido de códigos en línea para cursiva, negrita, color y tipografía, escritos entre llaves al principio de la línea, y el conversor no traduce nada a esos códigos.

Así que una etiqueta de cursiva entre ángulos que un reproductor de SubRip respetaba por convención viaja al SUB sin cambios, y un reproductor de MicroDVD la dibujará como caracteres en lugar de como cursiva. Si el énfasis importa en el aparato de destino, añade el código de MicroDVD a mano o quita las etiquetas. Dado que el soporte de esos códigos siempre fue irregular entre reproductores, quitarlas suele ser la mejor respuesta.

Acentos, eñes y el nombre del archivo en un reproductor antiguo

El archivo que descargas se escribe en UTF-8. Esto importa mucho más en castellano que en inglés, porque casi cualquier subtítulo en español tiene tildes en la primera pantalla, y un reproductor de la época del DivX puede estar esperando una codificación regional de Windows en lugar de UTF-8. El síntoma es inconfundible: el texto aparece con símbolos raros donde iban las vocales acentuadas y las eñes. Si tu aparato hace eso, hay que reguardar el archivo con la codificación que espera, usando un editor de texto que permita elegirla.

La regla del nombre no ha cambiado nunca: el archivo de subtítulos va en la misma carpeta que el vídeo y comparte exactamente su nombre base —pelicula.avi y pelicula.sub—. Un carácter de diferencia y no aparece nada, y los aparatos antiguos no dan ninguna señal de haber mirado y fallado. Dos restricciones más son del hardware y no del formato: muchos reproductores solo leen subtítulos de la misma partición o el mismo pendrive que el vídeo, y bastantes se atragantan con nombres que contienen caracteres fuera del alfabeto latino básico, lo que conviene recordar cuando la película se llama como una película española con tilde en el título.

Un SUB no tiene numeración ni líneas en blanco

La diferencia estructural se pasa por alto al abrir el resultado y merece entenderse antes de editarlo. SubRip separa sus bloques con una línea en blanco y numera cada uno; MicroDVD no hace ninguna de las dos cosas. Cada entrada ocupa exactamente una línea, unas siguen a otras sin ningún separador, y un archivo de novecientos subtítulos son novecientas líneas consecutivas que empiezan por un par de números entre llaves.

Eso hace que editarlo a mano sea inusualmente seguro. No hay numeración que renumerar al borrar una entrada, ni línea en blanco que quitar sin querer, ni bloque de varias líneas que mantener unido: borrar un subtítulo es borrar una línea y mover uno es mover una línea. También lo hace más difícil de leer, porque nada separa visualmente un rótulo del siguiente, y es la razón de que cualquier error que introduzcas afecte a una sola entrada en vez de a todo lo que viene después. Comparado con SubRip, donde una línea en blanco que falta hace desaparecer todos los subtítulos siguientes en un reproductor estricto, eso es una virtud real aunque sea accidental.

El argumento para quedarse en SRT

SubRip lo lee mucha más gente y muchos más aparatos, y es el formato que implementaron los fabricantes de hardware cuando implementaron alguno. Si un aparato no muestra subtítulos con un SRT, el formato rara vez es la causa: el nombre que no coincide, el archivo en otra partición y la codificación mal interpretada explican la mayoría de los casos, y este último es especialmente probable con texto en castellano.

Revisa esas tres cosas antes de convertir. Si después resulta que el aparato lee MicroDVD y nada más, esta conversión es la herramienta correcta y la frecuencia de fotogramas es lo único que hay que acertar. Conserva el SRT como el archivo que mantienes y trata el SUB como una copia hecha para una máquina concreta. La conversión ocurre entera en tu navegador —se leen las líneas, se multiplican los tiempos y se escribe el archivo— sin que nada se suba a ninguna parte.

Cómo convertir SRT a SUB

  1. Suelta tu archivo SRT en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige SUB como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo SUB terminado.

SRT frente a SUB: qué cambia

SRT frente a SUB
SRTSUB
Nombre completoSubtítulos SubRipSubtítulos MicroDVD
Extensión de archivo.srt.sub
Tipo de medioapplication/x-subriptext/plain
Publicado por primera vez20001998
LicenciaEstándar abiertoPublicado, no estandarizado
Situación actualVigenteAntiguo, aún se lee en todas partes
Se abre en el navegadorNingún navegadorNingún navegador
Considerado en su lugarVTT, ASSVTT

Abrir el resultado

VLC y Subtitle Edit leen tanto SRT como SUB, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Para qué sirve cada formato

SUB es de 1998. VLC y Subtitle Edit lo leen.

De SRT a SUB: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo SRT?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo.

¿Convertir SRT a SUB es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez.

¿Se pierde calidad al convertir SRT a SUB?

SRT y SUB describen el contenido de maneras radicalmente distintas. La conversión es por tanto una reconstrucción y no una copia: fiel, pero no idéntica byte a byte.

¿Tengo que instalar algo para abrir un archivo SUB?

Para la conversión no: ocurre en el navegador que ya tienes abierto. Para abrir el resultado necesitas después el programa con el que tu dispositivo muestra normalmente MicroDVD Subtitle.

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