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1 in = 25,4 mm
Escribe un valor y la conversión de pulgada a milímetro se actualiza mientras tecleas. El factor es exactamente 25,4: eso es lo que corresponde en mm a 1 pulg. El cálculo se hace en tu propio dispositivo; después de cargar, esta página no vuelve a consultar ningún servidor.
70 pulg. is 1778 mm
— una estatura de 1,78 m.
15,6 pulg. is 396,2 mm
— la pantalla de un portátil corriente, medida en diagonal.
8,268 pulg. is 210 mm
— el lado corto de un folio A4.
70,87 pulg. is 1800 mm
— el hueco de una puerta normal.
| pulg. | mm |
|---|---|
| 1 | 25,4 |
| 2 | 50,8 |
| 3 | 76,2 |
| 5 | 127 |
| 10 | 254 |
| 20 | 508 |
| 50 | 1270 |
| 100 | 2540 |
Convertir pulg. a mm
Una pulgada son exactamente 25,4 mm desde 1959. Antes, Estados Unidos y el Reino Unido usaban pulgadas ligeramente distintas que solo diferían en el séptimo decimal, lo bastante para dar problemas en piezas de precisión.
El milímetro es la medida de los planos técnicos y las fichas de producto: un número entero de milímetros basta para casi todo lo que se fabrica a máquina, y no hay coma decimal que se pierda al copiar.
El factor es 25,4, y casi nadie lo lleva encima. Redondeado a 25 se desvía un 1,6 %, que pasa desapercibido en cifras pequeñas y se convierte en una unidad entera alrededor de 100 in.
Ese es el dato que interesa antes de redondear: no el error en sí, sino a partir de dónde deja de ser despreciable. Por debajo de ahí el factor corto es el sensato; por encima, usa el campo de arriba, que no redondea hasta el momento de escribir el resultado.
El acuerdo internacional de la yarda y la libra de 1959 fijó la pulgada en términos métricos, y en las unidades de esta página eso sale a 25,4 mm. La definición es exacta por convenio, no por medida: no se midió y no se puede afinar midiéndola mejor. Y el decimal de arriba está entero, sin nada redondeado al final.
Antes de aquel acuerdo la versión estadounidense y la británica diferían ligeramente, y algunas cifras catastrales antiguas siguen arrastrando la definición vieja. Fuera de la topografía la diferencia queda muy por debajo de la precisión con la que trabaja nadie.
La pulgada equivale a exactamente 25,4 mm desde 1959, cuando varios países —entre ellos Estados Unidos y el Reino Unido— acordaron fijar la pulgada internacional en ese valor redondo en lugar de mantener cada uno su propia definición ligeramente distinta. No es una medición con margen de error: es una cifra elegida por decreto, así que convertir una medida en pulgadas a milímetros no introduce ninguna incertidumbre nueva.
La consecuencia práctica es que una pieza en pulgadas y su equivalente métrico son el mismo objeto descrito con dos notaciones, no dos medidas distintas que puedan discrepar. Si dos conversiones del mismo valor no coinciden, la diferencia está en el redondeo de quien calculó, no en la definición.
Este es el error que estropea un trabajo. Un tornillo UNC 1/4-20 tiene 6,35 mm de diámetro mayor y un paso de 1,27 mm; un M6 tiene 6,00 mm de diámetro y 1,0 mm de paso. Entra a la fuerza en la tuerca equivocada durante una vuelta y media antes de agarrotarse, y ese último tramo suele destrozar la rosca más blanda de las dos.
La comprobación fiable es el paso, no el diámetro: contar los hilos en diez milímetros, o pasar un peine de roscas, antes de apretar nada. Que ambos se describan coloquialmente como "de seis" es justo lo que lleva a confundirlos.
Un grifo o una llave de paso con conexión de media pulgada no tiene una rosca de 12,7 mm. La designación en pulgadas de la rosca de gas (rosca Gas, equivalente a la NPT americana en la mayoría de instalaciones domésticas) viene del diámetro interior de tuberías de hierro forjado que ya no se fabrican; el diámetro exterior real de una conexión de media pulgada ronda los 21 mm, y en la designación métrica corresponde a un DN15.
Por eso convertir la cifra literal de la rosca lleva a comprar la pieza equivocada. La regla es que la pulgada en fontanería es un nombre comercial heredado, no una medida a convertir con la calculadora: hay que usar la tabla de equivalencias de rosca (1/2", 3/4", 1"…) frente al diámetro nominal métrico, no el factor 25,4.
Algunas medidas en pulgadas sobreviven dentro de industrias por lo demás completamente métricas porque el estándar internacional se fijó primero en esa unidad y cambiarlo saldría más caro que convivir con él. Un disco de vinilo de 12" son 304,8 mm de diámetro, y uno de 7" son 177,8 mm. Un rack de servidor mide 19 pulgadas de ancho de montaje, 482,6 mm, y una unidad de rack (1U) son 44,45 mm de alto.
Las bicicletas son un caso mixto y confuso a partes iguales: el tamaño de la rueda se anuncia en pulgadas, un tubo de dirección habitual es de 1 1/8", es decir 28,575 mm, y el cuadro alrededor está acotado enteramente en milímetros. Antes de convertir una medida así conviene comprobarla contra la tabla del estándar, porque la cifra en pulgadas suele ser un nombre más que un tamaño real.
Un taller que trabaja en pulgadas usa fracciones binarias, y su conversión termina en pocos decimales porque 25,4 solo tiene una cifra decimal que repartir. Un dieciseisavo son 1,5875 mm, un octavo 3,175 mm, un cuarto 6,35 mm, media pulgada 12,7 mm, tres cuartos 19,05 mm. Ninguna coincide con una medida métrica comercial habitual: una barra de un cuarto de pulgada son 6,35 mm frente a los 6 mm del redondo métrico más cercano, y esa diferencia de 0,35 mm es la que impide usar una en lugar de la otra sin rediseñar la pieza.
Para tolerancias el criterio es el mismo pero con un margen extra: convertir con un decimal más de precisión que el que tenía la cifra en pulgadas y redondear los límites, no la tolerancia en sí. Así el intervalo convertido queda siempre dentro del original, que es la dirección segura de equivocarse cuando el plano en pulgadas es el documento de referencia.
Los planos de ingeniería métricos se acotan en milímetros por convención, y casi nunca llevan la unidad escrita junto a cada cifra: una nota en el cajetín indica que todo el plano está en milímetros y el resto se sobreentiende. Esa convención existe porque quita una unidad de cada cota en un plano ya de por sí saturado, y funciona mientras nadie introduzca una segunda unidad.
Una cifra en centímetros colada en ese plano no se lee como centímetro: se lee como milímetro y la pieza sale diez veces más pequeña. Por eso conviene convertir siempre de pulgada a milímetro directamente, sin pasar por el centímetro, y escribir el resultado con sus decimales: 6,35 es inequívocamente un milímetro, mientras que 0,635 invita a una pregunta que nadie se va a parar a hacer.
1 pulg. son 25,4 mm. El valor es exacto y no está redondeado: la equivalencia de pulgada a milímetro está fijada por definición.
No. El cálculo ocurre en tu navegador. Puedes desconectarte de internet y seguir calculando, que además es la forma más sencilla de comprobarlo.
Un mm son 0,0393701 pulg.. Es la misma relación leída al revés, así que un resultado de una página pasado por la otra tiene que volver al punto de partida.
Lo que esta página afirma sobre unidades de longitud se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.
El factor está en la página como una constante y el cálculo son cuatro operaciones. No se envía nada ni se espera a nada: lo que escribes no sale del navegador porque no existe ninguna petición en la que pudiera viajar.