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Aquí puedes convertir GIF a WebP gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
GIF a WebP






Dicho el primero y sin rodeos, porque es lo único que de otro modo se descubre después de descargar. Esta conversión toma el primer fotograma y produce una imagen fija. Todo lo que venía detrás se queda fuera.
Para un GIF que se mueve, el destino correcto es vídeo. Pasarlo a MP4 conserva todos los fotogramas, se reproduce en cualquier dispositivo y suele ocupar una fracción, porque un códec de vídeo describe lo que cambia entre imágenes mientras que el GIF guarda cada una casi desde cero. Si has llegado con una animación, ese es tu sitio y no éste.
Hoy nadie elige GIF para una imagen quieta, y sin embargo los sitios están llenos: separadores y viñetas de una plantilla de hace diez años, diagramas exportados por un programa que no ofrecía otra cosa, capturas de una época en la que GIF era la opción segura, logotipos que se han ido copiando de un rediseño al siguiente desde 2009.
Son las imágenes que encuentra una auditoría de rendimiento y que no ha mirado nadie desde que se subieron. Convertirlas no genera discusión precisamente porque nada en ellas fue una decisión: el formato es un accidente de la fecha en que se creó el archivo.
Hay un motivo administrativo, muy concreto en España, por el que alguien recibe el encargo de quitar los GIF animados de un sitio. El Real Decreto 1112/2018 obliga a los sitios del sector público a cumplir la norma EN 301 549, que remite a las pautas WCAG, y una de ellas exige que cualquier contenido que se mueva automáticamente durante más de cinco segundos pueda pausarse, detenerse u ocultarse.
Un GIF que gira en bucle no ofrece esa posibilidad: no tiene controles y no se detiene nunca. Convertirlo a una imagen fija resuelve el criterio de la forma más limpia posible, sin JavaScript, sin un botón añadido y sin depender de que el navegador respete la preferencia de movimiento reducido. Si la animación sí aporta algo, el vídeo con controles es la otra salida válida.
GIF comprime con LZW, un método general de los años ochenta que no sabe nada de imágenes. WebP se diseñó específicamente para imágenes veintitrés años después y aplica a un solo fotograma técnicas tomadas de la compresión de vídeo.
Sobre un GIF detallado el resultado es notable: la mitad de tamaño o menos es lo normal, y una fotografía que en su día se guardó por error como GIF puede bajar mucho más. La excepción es el gráfico plano diminuto: una viñeta de dos colores ya está cerca del suelo y no le queda nada que un códec mejor pueda quitarle.
Conviene decirlo porque WebP tiene modo sin pérdida y este conversor nunca lo pide. Todos los destinos con control de calidad se codifican con un valor que por defecto es 82, y el modo sin pérdida no está entre las opciones de este par.
La consecuencia práctica es la de siempre en la dirección contraria a la esperada: para una fotografía metida en un GIF, 82 es una compresión excelente y no se distingue nada. Para un logotipo de bordes duros y colores planos, la compresión con pérdida puede dejar un halo tenue alrededor del contorno y, en archivos ya minúsculos, incluso producir un WebP algo mayor que el GIF. Si el gráfico es plano y pequeño, compara los dos archivos antes de sustituirlo.
Ésta es la mejora que la gente nota. La transparencia de un GIF es de un bit: cada píxel es completamente transparente o completamente opaco, sin nada en medio. Por eso un logotipo recortado en GIF tiene el contorno escalonado y una orla de aquel color sobre el que se diseñó.
WebP lleva un canal alfa de verdad, con 256 niveles, así que el borde puede desvanecerse como es debido y la marca puede colocarse sobre cualquier fondo. La conversión no inventa una suavidad que el GIF nunca tuvo, pero quita el techo: el día que alguien reexporte el original desde el archivo de diseño, el WebP ya podrá sostenerlo.
Un GIF guarda como mucho 256 colores, elegidos cuando se creó. WebP guarda millones, así que todos caben con holgura y la conversión no tiene nada que descartar por ese lado.
Lo que no puede es deshacer la reducción original. Si una fotografía se aplanó a 256 colores en 2011, el bandeado del cielo forma ya parte de la imagen y el WebP lo reproducirá fielmente. Convertir cambia el envase y la compresión, no la historia del archivo.
Junto a la calidad hay un segundo control, un ancho máximo en píxeles que por defecto está en cero, es decir sin recorte. Merece la pena mirarlo, porque una parte enorme del peso de las imágenes heredadas no viene del formato sino del tamaño: capturas de 1.600 píxeles mostradas en una columna de 700.
La altura sigue automáticamente, así que la imagen nunca se deforma. Y va en una sola dirección: no hay ampliación, porque los píxeles que no se capturaron no se pueden inventar. Reducir el ancho al que realmente se muestra y luego codificar suele ahorrar más que cualquier ajuste de calidad.
La conversión toma siempre el primero. No hay ningún control para pedir el fotograma doce, y en una animación cuyo primer cuadro está casi en negro —los hay a montones, porque muchas se abren con un fundido— eso significa que la imagen fija sale prácticamente vacía.
La vuelta existe y son dos pasos: convierte el GIF a MP4 y saca después el fotograma que quieras del vídeo por su instante en segundos. Da más trabajo y produce exactamente la imagen que querías, en lugar de la que casualmente ocupaba el primer lugar del archivo.
Antes de barrer una carpeta entera conviene apartar los que van a un boletín de correo. Los clientes de correo no reproducen vídeo, y buena parte de ellos tampoco entiende WebP, así que un GIF animado sigue siendo el único formato que se mueve dentro de un mensaje y se ve en casi todas partes.
Ese es el caso en el que convertir empeora las cosas, y es la razón de guardar los originales aunque el sitio ya esté migrado. Todo lo demás —lo que se sirve desde una página, lo que se sube a un gestor de contenidos, lo que se usa en un documento— gana con el cambio.
Para cualquier cosa que se sirva en una página, WebP: menos peso, mejor transparencia y soporte en todos los navegadores actuales, Safari incluido.
PNG cuando el archivo sale del navegador. Un adjunto de correo, un archivo que se entrega a un cliente, una imagen que va a otro programa o a un archivo documental. Y PNG también cuando el gráfico es plano y pequeño, porque ahí el modo sin pérdida es el adecuado y esta página no lo escribe.
Los GIF antiguos vienen en bloque o no vienen. Suelta el directorio completo: cada archivo se convierte por turno en tu máquina con su propio progreso, conserva el nombre con la extensión cambiada, y todo vuelve en un único ZIP, hasta cien archivos por tanda.
Guarda los originales hasta que el sitio haya pasado una ronda de pruebas. En webs de esa antigüedad casi siempre hay un GIF referenciado desde un sitio que nadie recuerda —una plantilla de correo, una hoja de estilos, un tema en caché— y la imagen que falta no se hará evidente hasta que alguien mire la página correcta.
La conversión ocurre dentro de la pestaña, sobre tu procesador. No se sube nada, así que no hay cola ni recuento diario, y el techo es de 100 MB por archivo, que es lo que hace práctico soltar cien imágenes heredadas de golpe en vez de pasar la tarde esperando.
Mirar el panel de red mientras corre un lote es la forma honesta de comprobarlo: ninguna petición se lleva un archivo. En un rediseño encargado a un tercero eso además evita una conversación incómoda, porque el material del cliente no ha pasado por ningún servicio intermedio.
| GIF | WebP | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Graphics Interchange Format | Imagen WebP |
| Extensión de archivo | .gif | .webp |
| Tipo de medio | image/gif | image/webp |
| Compresión | Sin pérdida — no se descarta nada | Ambas, según el ajuste |
| Publicado por primera vez | 1987 | 2010 |
| Publicado por | CompuServe | |
| Especificación | GIF89a | RFC 9649 |
| Licencia | Estándar abierto | Estándar abierto |
| Situación actual | Antiguo, aún se lee en todas partes | Vigente |
| Profundidad de bits | 8 | 8 |
| Color que puede describir | paleta indexada | RGB, YCbCr |
| Imagen más grande | 65.535 px por lado | 16.383 px por lado |
| Se abre en el navegador | Todos los navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | MP4 | AVIF, JPG, PNG |
La transparencia se conserva. GIF y WebP guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
La animación se conserva. GIF y WebP admiten varios fotogramas, así que el resultado sigue moviéndose.
GIF es de 1987 y está prácticamente superado. WebP es lo que escribe el software actual, así que convertir también es una forma de seguir pudiendo leerlo.
GIMP y Adobe Photoshop leen tanto GIF como WebP, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
GIF es el formato de CompuServe, publicado en 1987. Registra 8 bits por canal.
WebP viene de Google y es de 2010, recogido en RFC 9649. Adobe Photoshop, GIMP y Squoosh lo leen.
GIF se publicó en 1987 y WebP en 2010. El más antiguo suele ser el archivo más seguro para entregar; el más reciente hace lo mismo con menos bytes.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
WebP comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. Solo se convierte el primer fotograma: un GIF animado se queda en imagen fija.
La transparencia se conserva. GIF y WebP guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
La animación se conserva. GIF y WebP admiten varios fotogramas, así que el resultado sigue moviéndose.
Lo que esta página afirma sobre GIF y WebP se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.