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Aquí puedes convertir HEIC a JXL gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
HEIC a JXL
Una foto con alto rango dinámico hecha con un iPhone reciente no es una sola imagen con números más amplios. Es una imagen normal más un mapa de ganancia: una capa auxiliar de baja resolución guardada al lado, dentro del mismo archivo, que le dice a una pantalla capaz cuánto brillo extra debe darle a cada zona. Por eso el mismo archivo se ve luminoso en la aplicación de fotos y plano cuando lo abre otra cosa.
Esta conversión lee el contenedor, toma la imagen principal y codifica esa. La capa auxiliar se queda donde estaba y no se aplica ni se transporta, así que el JXL que obtienes es la versión de rango estándar. No se corrompe nada ni se rompe nada: sencillamente esa capa nunca entra en la tubería. Si lo que te gusta de la foto es el fulgor de las luces altas, este camino no lo conserva y ningún ajuste de esta página lo cambia.
JPEG XL es el formato de imagen fija más capaz de este sitio. Su especificación admite profundidades de color muy superiores a las habituales, gama amplia, canal alfa, animación y un modo sin pérdidas competitivo con cualquiera. Lo publicó el mismo comité que hizo JPEG, pensando exactamente en el caso por el que estás aquí.
La tubería que lo alimenta en esta página es más modesta. El HEIC se descodifica a ocho bits por canal, se redimensiona si lo has pedido y se entrega al codificador con una calidad de 82. Un formato que podría sostener mucha más profundidad recibe ocho bits, y un formato capaz de guardar la imagen sin perder nada recibe el encargo de comprimirla con pérdida. No es un defecto que corregir en esta página: es la forma de la conversión, y saberlo es la diferencia entre una decisión sensata y una decepción.
La propiedad por la que más se conoce este formato es que puede tomar un JPEG existente y reempaquetarlo sin pérdida alguna, ocupando bastante menos y pudiendo recuperar después el JPEG original bit a bit. Es una pieza de ingeniería notable y es lo que la gente suele querer decir cuando afirma que JPEG XL es sin pérdidas.
Funciona porque JPEG XL comparte ascendencia con JPEG y puede recodificar los mismos coeficientes. Un HEIC guarda datos comprimidos con otra familia de códecs que no tiene nada que ver con eso, así que no hay nada que reempaquetar: la imagen hay que descodificarla y comprimirla otra vez desde cero. Si alguien te ha dicho que convertir a JPEG XL no cuesta calidad, estaba describiendo el caso del JPEG y no se traslada a este.
El HEIC del teléfono puede guardar más de ocho bits por canal, y la descodificación de esta página entrega un búfer de ocho bits: ese es el material con el que trabaja el codificador. Cómo se reduce exactamente la profundidad lo decide la biblioteca que descodifica, y no vamos a describir aquí un procedimiento que no hemos medido.
Lo que sí se puede decir es dónde se nota. En una foto con textura por todo el encuadre, en nada. En un degradado grande y limpio —un cielo despejado, una pared con luz uniforme, la piel bajo la luz de una ventana— puede aparecer un escalonado fino, sobre todo si la imagen se aclara o se le estira el contraste más adelante.
Las fotos de iPhone vienen etiquetadas con un espacio de color bastante más amplio que el estándar de la web, sobre todo en rojos y verdes saturados. JPEG XL sabe transportar un perfil de color y lo hace bien. Esta conversión no escribe ninguno, así que los números llegan sin etiqueta y cualquier visor supondrá el espacio estándar.
El efecto es una ligera desaturación de los colores más intensos, no un cambio dramático: un rojo que era vibrante vuelve simplemente brillante. Es el mismo comportamiento de cualquier conversión de este sitio que descodifique y recodifique, y es la segunda razón, después del mapa de ganancia, por la que este camino no es el adecuado para mover una foto en la que el color es crítico. Para eso hay que editar el HEIC en un programa que gestione color y exportar desde allí.
El codificador trabaja a calidad 82 si no cambias nada, que es el mismo valor por defecto que usa el resto del sitio y es un valor sensato: lo bastante alto para que la segunda generación no se vea en material corriente y lo bastante contenido para que el archivo siga mereciendo la pena. Subirlo hacia 95 cuesta muchos bytes por muy poco; bajarlo de 70 empieza a notarse.
Donde primero asoma una segunda pasada es donde más trabajó la primera. Mira los fondos desenfocados, la frontera entre un cielo claro y un tejado oscuro y las superficies grandes de color casi plano. Si vas a convertir fotos que te importan, convierte cinco de las más difíciles y compáralas a tamaño completo antes de comprometerte con el resto.
Además del mapa de ganancia, un HEIC puede llevar una ráfaga, los fotogramas de una foto en movimiento, un mapa de profundidad de un retrato o el original sin editar junto a la versión editada. Todo eso es lo que hace interesante al formato y todo eso es auxiliar respecto a la imagen principal.
La conversión toma la principal, que es la que muestra el teléfono y la que cualquiera quiere decir al señalar el archivo. El resto se queda en el HEIC. Es un argumento fuerte para no borrar los originales después de convertir: el JXL es una interpretación de una imagen sacada de un archivo que contenía bastante más que una imagen.
Las dimensiones completas pasan sin cambios salvo que fijes un ancho máximo, así que un encuadre de doce megapíxeles conserva sus 4.032 por 3.024 píxeles y uno de cuarenta y ocho conserva los suyos. Si la imagen de origen tuviera canal alfa, sobrevive: JPEG XL lo admite y la tubería lo conserva.
Los metadatos no llegan. La fecha de captura, el modelo de cámara, la exposición, el objetivo y cualquier coordenada están ausentes de la salida. Para un fotógrafo eso hay que planificarlo y no descubrirlo: una carpeta de fotos sin fecha es mucho más incómoda de manejar que una carpeta de fotos grandes, así que conserva los HEIC originales o exporta los datos de captura por separado antes de fiar el archivo al conjunto de JXL.
Merece la pena decirlo aquí, porque es la pregunta que sigue de forma natural. Este sitio lee HEIC y no lo escribe nunca, y no es una funcionalidad pendiente: escribir HEIC exige un codificador cuya licencia es incompatible con lo que se puede distribuir en un sitio como este.
Es una decisión de licencias, no una carencia técnica, y por eso ninguna combinación del catálogo produce un HEIC. Si lo que necesitas es volver a ese formato, tendrás que hacerlo en un dispositivo Apple, que es donde el códec ya está pagado y presente.
El soporte de JPEG XL es parcial y se ha movido en las dos direcciones: hay navegadores que lo descodifican y otros que retiraron la capacidad, hay editores que lo leen de forma nativa y otros que necesitan un complemento, y bastantes gestores de fotos y formularios de subida no saben que existe. Es el mayor riesgo práctico de elegir el formato.
La prueba es barata. Convierte una foto y trata de abrirla en las cosas concretas que usas: tu editor, la vista previa del gestor de archivos, el programa donde van a vivir las imágenes y el navegador con el que navegas de verdad. Si las cuatro lo manejan, el formato es una buena elección para ti. Si dos no lo hacen, la conversión ha producido archivos que no puedes mirar, y eso es peor resultado que un formato algo más grande.
Las dos mitades corren aquí mismo: una biblioteca compilada a WebAssembly descodifica el HEIC y otra comprime el JPEG XL, ambas cargadas bajo demanda en la página que estás leyendo. Ninguna petición lleva una imagen, cosa que enseña la pestaña de red y que demuestra una máquina desconectada.
Eso es lo que hace practicable experimentar. Probar tres calidades sobre la misma foto, o convertir un lote y tirarlo, no cuesta más que tiempo de tu propio procesador, y no implica entregar tus fotografías tres veces a un servidor desconocido solo para averiguar qué ajuste preferías.
| HEIC | JXL | |
|---|---|---|
| Nombre completo | High Efficiency Image Container | JPEG XL |
| Extensión de archivo | .heic | .jxl |
| Tipo de medio | image/heic | image/jxl |
| Compresión | Con pérdida — el tamaño se paga con calidad | Ambas, según el ajuste |
| Publicado por primera vez | 2015 | 2021 |
| Publicado por | MPEG | Joint Photographic Experts Group |
| Especificación | ISO/IEC 23008-12 | ISO/IEC 18181 |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | De nicho |
| Profundidad de bits | 10 | 32 |
| Color que puede describir | YCbCr, gama amplia | RGB, escala de grises, gama amplia |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Algunos navegadores |
| Considerado en su lugar | JPG, AVIF, WebP | AVIF, WebP, PNG |
JXL no tiene dónde guardar las coordenadas GPS, así que no pasa del archivo HEIC. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
La transparencia se conserva. HEIC y JXL guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
La animación se conserva. HEIC y JXL admiten varios fotogramas, así que el resultado sigue moviéndose.
Los programas de siempre no coinciden: HEIC se abre en Apple Photos y Adobe Lightroom, y JXL en GIMP y ImageMagick, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
El resultado ocupa más que el original y no es mejor. HEIC ya descartó detalle y JXL guarda lo que queda sin descartar más: evita pérdidas futuras, no deshace la primera.
HEIC es el formato de MPEG, publicado en 2015. Registra 10 bits por canal.
JXL viene de Joint Photographic Experts Group y es de 2021, recogido en ISO/IEC 18181. GIMP y ImageMagick lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es libheif, el descodificador de referencia del HEIC de Apple; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. libheif se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
JXL comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad.
El resultado ocupa más que el original y no es mejor. HEIC ya descartó detalle y JXL guarda lo que queda sin descartar más: evita pérdidas futuras, no deshace la primera.
JXL no tiene dónde guardar las coordenadas GPS, así que no pasa del archivo HEIC. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
La transparencia se conserva. HEIC y JXL guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.