Cookies de estadística y publicidad
Usamos cookies de estadística y de publicidad, y ambas van a Google. Si rechazas, para ti no cambia nada visible.Ir a la página de privacidad
Aquí puedes convertir HEIC a AVIF gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
HEIC a AVIF
HEIC es un contenedor ISO con imágenes comprimidas en HEVC, y HEVC está cubierto por varios grupos de patentes que se solapan. Ésa es toda la explicación de por qué un formato que viene en todos los iPhone desde 2017 sigue siendo incómodo fuera de ese mundo: un descodificador cuesta dinero de licenciar, así que los fabricantes de software pagaron, esperaron o se apoyaron en que lo hiciera el sistema operativo.
AV1, que es lo que usa AVIF, se diseñó precisamente para evitar eso: es libre de regalías por estatuto de la alianza que lo publica, su descodificador está en todos los navegadores actuales y nadie tiene que negociar nada para leerlo. Si el objetivo es una biblioteca que siga abriéndose en aparatos y programas que todavía no has elegido, esa diferencia vale más que cualquier cantidad de kilobytes.
No es un cambio de envase, aunque los dos archivos sean primos estructurales: ambos son contenedores ISO de medios, la misma disposición de cajas que un MP4, y se diferencian en lo que llevan dentro. Los datos HEVC no pueden reetiquetarse como AV1, así que la imagen se descodifica hasta píxeles y se comprime otra vez desde cero.
Eso significa una generación más de compresión con pérdida, con una calidad que por defecto es 82. En una fotografía de una persona, de una calle o de un paisaje no la vas a ver al tamaño de visualización habitual. Donde una segunda generación aparece primero es donde ya sufrió la primera: degradados suaves de cielo, fondos desenfocados y los bordes de bloque alrededor del detalle muy contrastado. Convierte una docena de tus peores casos y mira ahí antes de decidir.
Es el paso que más se subestima. En la aplicación Fotos, seleccionar imágenes y usar Compartir y luego Exportar original sin modificar entrega el HEIC tal como lo escribió el teléfono; una hoja de compartir corriente o un envío a un equipo que no es de Apple puede darte un JPEG ya convertido, y convertir eso a AVIF sería una tercera generación sin ningún motivo.
La misma trampa existe por cable. En iOS, dentro de Ajustes y Fotos, la opción de transferencia a Mac o PC ofrece elegir entre automático y conservar originales, y el automático convierte los HEIC a JPEG por el camino sin decir nada. Si vas a migrar una biblioteca a conciencia, ponlo en conservar originales para que lo que conviertas aquí sea el archivo que hizo la cámara.
HEIC es un contenedor de varias imágenes. Una ráfaga son muchas fotos en un archivo, una Live Photo empareja una fija con una secuencia corta, y algunos flujos de edición guardan el original sin retocar junto a la versión retocada. Esta conversión toma la primera imagen —la que el teléfono te enseña y la que cualquiera quiere decir cuando señala el archivo— y escribe ésa.
Todo lo demás que hubiera dentro no llega al AVIF. AVIF como formato admite animación y varias imágenes, así que ésta es una limitación de la conversión y no del destino. Si el movimiento de una Live Photo es algo que quieres conservar, expórtalo desde Fotos como vídeo y guárdalo junto a la fija, porque ninguna conversión de imagen va a hacerlo por ti.
Del bloque de metadatos no cruza nada. La fecha de captura, la cámara y el objetivo, los parámetros de exposición y la coordenada GPS están ausentes en el resultado, porque la conversión descodifica a píxeles y vuelve a codificar y no existe ningún camino por el que ese bloque pueda viajar. No es que se borre por precaución: es que nada lo transporta.
Para una migración de biblioteca ésta es la frase más importante de la página y corta hondo. Una fototeca ordenada por fecha está ordenada por metadatos, y una carpeta de AVIF sin fecha de captura es un montón, no una biblioteca. Exporta los metadatos aparte —Fotos puede, y `exiftool` también— o conserva los HEIC originales como registro y trata el conjunto AVIF como la copia legible. Convertir y borrar es lo único que no se puede hacer.
Vale la pena decirlo porque en otros conversores lo hay y aquí se quitó a propósito. Este par ofrece exactamente dos controles, la calidad y un ancho máximo. No existe una casilla de «conservar datos de la toma», y si la hubiera estaría mintiendo: la tubería de imagen no lee ninguna opción de ese tipo.
Ese interruptor estuvo en todas las conversiones de imagen de este sitio y no hacía nada en ninguna. Al estar activado por defecto, la única persona a la que engañaba era la que lo desactivaba esperando que sus datos de captura sobrevivieran, que es justamente la persona a la que le importaba. Quitarlo no cambió lo que hace la conversión; cambió lo que la página promete.
Un HEIC de iPhone puede llevar diez bits por canal, y AVIF como formato llega a doce, así que sobre el papel ésta sería una de las pocas conversiones donde el destino tiene sitio de sobra. Esta tubería no lo usa: la imagen se descodifica a ocho bits por canal y se codifica desde ahí.
Con el espacio de color pasa algo parecido. Aquí no se escribe ningún perfil de color en el archivo resultante, así que un visor tratará los valores como sRGB. Para una biblioteca de fotografías corrientes es un desplazamiento sutil; si disparas con el teléfono precisamente por el color amplio, esta conversión no es la manera de conservarlo y conviene saberlo antes de las primeras mil.
La codificación es la parte larga de esta conversión, y no por cómo esté implementada: AV1 compra su compresión con una búsqueda muy grande y esa búsqueda cuesta tiempo. Los codificadores de AVIF y de JPEG XL son además los módulos más pesados de todo el sitio, así que la primera conversión de una sesión incluye su descarga.
Multiplica los segundos por cuatro mil fotos y la migración pasa de ser un café a ser una tarde. Corre sobre tu procesador, así que no hay nadie delante en ninguna cola, pero conviene ir por tandas de unos cientos y dejar la pestaña tranquila mientras trabaja. Empieza con una tanda, revisa el resultado y sólo después comprométete con el resto.
El soporte en navegadores está resuelto; fuera de ellos no. Gestores de fotos antiguos, algunos visores de escritorio, la mayoría de los marcos digitales, los quioscos de revelado de un centro comercial y bastantes formularios de subida no han oído hablar de AVIF y lo rechazan con la misma sequedad con la que rechazan un HEIC. Cambiar un formato que nadie abre por otro formato que nadie abre sería una migración pobre.
La prueba honesta es hacer una lista de lo que realmente va a leer la biblioteca —una galería propia en el navegador, un NAS con un visor moderno, un escritorio Linux— y comprobar esas cosas concretas con un archivo convertido antes de convertir el conjunto. Si en la lista hay algo antiguo, guarda una copia en JPG de las fotos que haya que entregar a otras personas y reserva el AVIF para el grueso que vive en tu propio almacenamiento.
El segundo control es un ancho máximo en píxeles, con cero por defecto, es decir sin recorte. Para una biblioteca destinada a mirarse en pantalla y no a imprimirse en grande, bajarlo ahorra más espacio que cualquier ajuste de calidad y además acorta mucho el tiempo de codificación, porque AV1 tarda en función del número de píxeles.
Va sólo en una dirección: la altura sigue automáticamente y no hay ampliación. Si estás generando la copia legible de una biblioteca cuyos originales conservas, ése es exactamente el caso en el que reducir compensa; si el AVIF va a ser tu única copia, déjalo en cero y acepta el tiempo.
Aquí la propiedad de que nada se transmita deja de ser un argumento y pasa a ser el criterio. Una fototeca es el conjunto de archivos más personal que tiene la mayoría de la gente, y convertirla en bloque significa que todas esas imágenes pasan por la herramienta que hayas elegido. En esta página el HEIC se descodifica dentro de la pestaña y el codificador AVIF corre en la misma pestaña; ninguna petición lleva una imagen.
Compruébalo antes de confiarle el conjunto: abre las herramientas de desarrollo, mira el panel de red durante una conversión y verás que no sale nada. Después desconecta el equipo de internet y convierte otra, que es la versión del experimento que no deja lugar a interpretaciones. El tope, por lo demás, es de 100 MB por archivo y cien archivos por tanda, que devuelven un único ZIP.
La forma segura son tres capas y no una conversión. Conserva los HEIC originales en un disco que no toques, porque son las únicas copias con los datos de captura y con la calidad completa. Genera el conjunto AVIF como biblioteca de trabajo, pequeña y legible allí donde te importa. Y exporta los metadatos a un archivo aparte o a un catálogo, para que las fechas se puedan recuperar con independencia de cualquier formato.
Y no borres nada durante un año. Los formatos y los programas se mueven, y lo que cuesta conservar los originales son unos cientos de gigabytes en un disco barato, frente a lo que cuesta descubrir dentro de dieciocho meses que toda la biblioteca está una generación por debajo y sin fechas.
| HEIC | AVIF | |
|---|---|---|
| Nombre completo | High Efficiency Image Container | AV1 Image File Format |
| Extensión de archivo | .heic | .avif |
| Tipo de medio | image/heic | image/avif |
| Compresión | Con pérdida — el tamaño se paga con calidad | Ambas, según el ajuste |
| Publicado por primera vez | 2015 | 2019 |
| Publicado por | MPEG | Alliance for Open Media |
| Especificación | ISO/IEC 23008-12 | AV1 Image File Format |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | 10 | 12 |
| Color que puede describir | YCbCr, gama amplia | RGB, YCbCr, gama amplia |
| Imagen más grande | — | 65.536 px por lado |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Navegadores actuales |
| Considerado en su lugar | JPG, WebP | WebP, JXL, JPG |
AVIF no tiene dónde guardar las coordenadas GPS, así que no pasa del archivo HEIC. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
La transparencia se conserva. HEIC y AVIF guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
La animación se conserva. HEIC y AVIF admiten varios fotogramas, así que el resultado sigue moviéndose.
AVIF se abre en los navegadores actuales, pero no en los antiguos. HEIC llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
AVIF es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.
Los programas de siempre no coinciden: HEIC se abre en Apple Photos y Adobe Lightroom, y AVIF en GIMP, Squoosh y ImageMagick, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
El resultado ocupa más que el original y no es mejor. HEIC ya descartó detalle y AVIF guarda lo que queda sin descartar más: evita pérdidas futuras, no deshace la primera.
Los dos apuntan a trabajos distintos: HEIC a los teléfonos y la fotografía y AVIF a la web y entregar un archivo terminado. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
HEIC es el formato de MPEG, publicado en 2015. Registra 10 bits por canal.
AVIF viene de Alliance for Open Media y es de 2019, recogido en AV1 Image File Format. GIMP, Squoosh y ImageMagick lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es libheif, el descodificador de referencia del HEIC de Apple; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. libheif se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
AVIF comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad.
El resultado ocupa más que el original y no es mejor. HEIC ya descartó detalle y AVIF guarda lo que queda sin descartar más: evita pérdidas futuras, no deshace la primera.
AVIF no tiene dónde guardar las coordenadas GPS, así que no pasa del archivo HEIC. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
AVIF es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.
Lo que esta página afirma sobre HEIC y AVIF se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.