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Aquí puedes convertir JXL a ICO gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
JXL a ICO
Quien guarda sus originales en JPEG XL lo hace por el principio de la cadena: es el archivo del que sale todo lo demás, porque admite más profundidad de color, un canal alfa completo y una compresión que ahorra espacio de verdad en una carpeta con miles de imágenes.
El problema aparece al final de esa cadena. El favicon de una web, el icono de un acceso directo, el icono de un instalador: todo eso pide formatos especificados décadas antes, y el ICO es el más veterano de ellos. Esta conversión es ese último paso, y es justo el que ninguna herramienta moderna cubre bien.
Mucha gente llega hasta aquí porque el archivo no se ve en ninguna parte: no se previsualiza en una pestaña, el explorador de archivos no le pone miniatura y al abrirlo aparece una descarga en vez de una imagen.
El descodificador que usa esta página no es el del navegador, sino un módulo de WebAssembly que el sitio descarga y ejecuta él mismo. Por eso lo que el navegador no sabe leer se convierte igual, y por eso esta página sirve también para averiguar si un .jxl que te han pasado contiene lo que esperabas.
Mida lo que mida el original, primero se escala para que su lado mayor sea de 256 píxeles. No es una política nuestra: cada dimensión de una entrada del directorio de un ICO se guarda en un solo byte, y el 256 se anota como cero porque el número no cabe en el campo.
Para un archivo maestro eso es una reducción enorme, y cambia dónde hay que poner el esfuerzo. Nada por encima de 256 píxeles llega al resultado, así que un original de 6.000 no es mejor punto de partida que uno de 600. Lo que decide si el icono queda bien es el encuadre y la forma que hay dentro, no la resolución del maestro.
El ICO se diseñó para llevar varias imágenes a la vez —una pequeña para una lista, otra para el escritorio, otra grande para una vista previa— de modo que el sistema tome la que necesita en lugar de reducir una grande. El control de tamaños es donde se decide cuáles. Por defecto escribe los tres clásicos de un favicon; la opción de tamaños comunes escribe seis, que es lo que suele esperar la compilación de una aplicación de escritorio.
La lista se ordena de mayor a menor, se recortan los valores por encima de 256 y se descartan los repetidos; si lo que llega no se entiende, se escribe un solo tamaño de 256. Cada entrada se genera reduciendo tu maestro con un filtro, así que la de 16 es la misma ilustración más pequeña y no una versión simplificada a mano.
Cada tamaño se escribe como un PNG dentro del archivo de iconos. Un ICO también admite un mapa de bits en crudo, que es lo que significaba originalmente, pero el PNG ocupa una fracción y lo lee cualquier Windows moderno.
De ahí sale una consecuencia visible en la interfaz: aquí no aparece el control de calidad que sí está en JPG, WebP, AVIF o JXL. Un PNG no tiene pérdida, así que un deslizador se movería sin cambiar nada, y este sitio prefiere no ofrecerlo a ofrecer una decisión falsa.
El JPEG XL guarda la transparencia como un canal con todos los valores intermedios, y el PNG que va dentro del ICO guarda lo mismo. Un logotipo con bordes suavizados, una sombra que se desvanece o un trazo difuminado llegan al icono con esos bordes intactos.
Esa es la diferencia práctica frente a partir de un formato con un solo color transparente, que deja un contorno duro y dentado y se ve mal tanto sobre un tema claro como sobre uno oscuro. Empezar desde un maestro con canal alfa real es la mitad de lo que hace que un icono parezca hecho por un profesional.
Cada entrada del icono es un cuadrado. Si el maestro es apaisado o vertical, se escala por el lado que limita y se centra en ese cuadrado, con el resto transparente alrededor. La proporción no se toca en ningún caso.
El resultado correcto no siempre es el deseado: un logotipo horizontal centrado en un cuadrado de 16 píxeles se dibuja sobre una franja de cuatro o cinco píxeles de alto, y ahí no se reconoce nada. Cuando la marca es apaisada, lo que hay que llevar al icono es un elemento suyo, no la marca entera.
El escalado a cada tamaño no se detiene en el 1:1. Si eliges un juego que incluye 256 y el maestro mide 120 píxeles, esa entrada se agranda de verdad, con la falta de nitidez que eso implica.
Está hecho a propósito, porque una entrada del directorio tiene que coincidir con la imagen que contiene: si dice 256, dentro hay 256. Pero conviene saberlo antes de elegir el juego completo, porque la respuesta razonable con un original pequeño es pedir solo los tamaños que el maestro puede sostener.
Un maestro suele ser la composición entera: la marca completa, o una fotografía con aire alrededor del motivo. Un icono se mira dentro de una caja de 16 o 32 píxeles, y ahí una composición completa es una mancha por muy bueno que fuera el original.
Recorta antes, sin miedo y en cuadrado. Toma el símbolo, el monograma o un elemento distintivo, céntralo y deja un margen pequeño para que no toque los bordes. Si la marca es un logotipo con texto, usa la inicial en lugar de las palabras. Esa decisión no la puede tomar una conversión, y es la que separa un icono de un cuadrado de color.
El uso más conocido del ICO es el favicon, pero el formato es anterior a la web y sigue siendo lo que Windows quiere para un acceso directo, para el recurso de un ejecutable, para un instalador y para asociar un tipo de archivo.
Las exigencias son distintas: una web se conforma con los tamaños pequeños, y una compilación de escritorio suele pedir el juego completo hasta 256, a menudo con las versiones pequeñas retocadas a mano. Las dos cosas salen de esta página con ajustes distintos, así que merece la pena mirar qué pide el destino antes de aceptar el juego por defecto.
La conversión descodifica a píxeles y escribe imágenes nuevas, así que el perfil ICC, los datos de creación y cualquier XMP que llevara el JPEG XL se quedan fuera del icono. No hay ninguna opción que los conserve.
En un icono eso casi nunca importa, con una excepción: un color de marca definido en una gama amplia se desplaza un poco al escribirse en ocho bits sin perfil, y cada sistema lo dibuja a su manera. Si el color está fijado por contrato, compruébalo contra la especificación en lugar de dar por hecho que ha llegado igual.
Las dos mitades de esta conversión son locales: el descodificador de JPEG XL es WebAssembly dentro de la pestaña y el contenedor de iconos se escribe en JavaScript al lado. Ninguna petición lleva el archivo a un servidor, no hay cuenta y el límite gratuito es de 100 MB por archivo.
En este par eso vale más que un principio. Un maestro es la versión con todo dentro —resolución completa, color sin tocar, a veces los datos de origen— y es justo lo último que conviene entregar a un conversor cualquiera a cambio de un icono de cuatro kilobytes.
| JXL | ICO | |
|---|---|---|
| Nombre completo | JPEG XL | Icono de Windows |
| Extensión de archivo | .jxl | .ico |
| Tipo de medio | image/jxl | image/x-icon |
| Compresión | Ambas, según el ajuste | Sin pérdida — no se descarta nada |
| Publicado por primera vez | 2021 | 1985 |
| Publicado por | Joint Photographic Experts Group | Microsoft |
| Especificación | ISO/IEC 18181 | — |
| Licencia | Estándar abierto | Publicado, no estandarizado |
| Situación actual | De nicho | De nicho |
| Profundidad de bits | 32 | 8 |
| Color que puede describir | RGB, escala de grises, gama amplia | RGB, paleta indexada |
| Imagen más grande | — | 256 px por lado |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | AVIF, WebP, PNG | PNG, SVG |
JXL guarda hasta 32 bits por canal y ICO 8. Esa precisión de más es lo que aguanta correcciones fuertes sin bandas, así que conviene convertir después de editar y no antes.
La transparencia se conserva. JXL y ICO guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
ICO se abre en cualquier navegador actual. JXL llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
GIMP lee tanto JXL como ICO, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
Los dos apuntan a trabajos distintos: JXL a el archivado y la fotografía y ICO a la web. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
JXL es el formato de Joint Photographic Experts Group, publicado en 2021. Registra 32 bits por canal.
ICO viene de Microsoft y es de 1985. GIMP y IcoFX lo leen.
ICO se publicó en 1985 y JXL en 2021. El más antiguo suele ser el archivo más seguro para entregar; el más reciente hace lo mismo con menos bytes.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
ICO comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. Reducido a tamaños de icono; el detalle por encima de 256 píxeles se descarta.
JXL guarda hasta 32 bits por canal y ICO 8. Esa precisión de más es lo que aguanta correcciones fuertes sin bandas, así que conviene convertir después de editar y no antes.
La transparencia se conserva. JXL y ICO guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.