Cookies de estadística y publicidad
Usamos cookies de estadística y de publicidad, y ambas van a Google. Si rechazas, para ti no cambia nada visible.Ir a la página de privacidad
Aquí puedes convertir JXL a PNG gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
JXL a PNG



JPEG XL se normalizó en 2021 como ISO/IEC 18181 y sigue siendo un formato de nicho fuera del visor. El registro de este sitio le atribuye exactamente dos programas de escritorio, GIMP e ImageMagick, y esa lista es corta porque es exacta: los cuadros de diálogo de importación que la gente tiene abiertos a diario no lo contemplan.
PNG tiene el problema contrario. Existe desde 1996, es ISO/IEC 15948, no descarta ni un píxel, lleva canal alfa y no hay editor de imagen que se niegue a abrirlo. Esa es toda la razón de esta conversión: no es que PNG sea mejor formato, es que es el que la máquina que tienes delante acepta sin discutir.
En este par no hay control de calidad, y su ausencia es el argumento. Los píxeles que salen del descodificador de JPEG XL se escriben en el PNG tal cual, uno por uno, sin una segunda ronda de compresión encima. En todo el pipeline de imagen de este sitio solo dos destinos hacen eso: PNG y TIFF.
Lo que no puede hacer es deshacer lo ya hecho. JPEG XL tiene modo con y sin pérdida, y si tu archivo se codificó con pérdida, el PNG conserva fielmente ese resultado en lugar de repararlo. Sin pérdida significa que este paso no quita nada; no significa que tengas delante un original intacto. La distinción importa sobre todo cuando el JXL era a su vez un JPG reempaquetado: entonces lo que se guarda con precisión son los defectos de aquel JPG.
Los dos formatos llevan canal alfa completo, así que aquí no hay aplanado ni se te pide un color de relleno. Un recorte de producto, un logotipo sobre nada, una sombra difuminada o un icono con los bordes suavizados llegan al editor como salieron, con la transparencia parcial de los bordes conservada en lugar de fundida sobre blanco.
Es el motivo más claro para elegir PNG y no JPG desde el mismo archivo. Solo tres destinos de este conversor aplanan la transparencia sobre un color: JPG, BMP y GIF. PNG no está entre ellos, y por eso, si la imagen va a montarse sobre otro fondo más adelante, aquí PNG no es una preferencia sino el requisito.
JPEG XL admite hasta 32 bits por canal y color de gama amplia; PNG llega a 16 y casi siempre se escribe a 8. Lo que decide aquí no es el formato de destino sino la tubería: la descodificación entrega una rejilla RGBA de ocho bits por canal y el codificador escribe exactamente esa rejilla, venga de donde venga.
Para casi todo lo que se convierte esto no cambia nada, porque el origen ya era de ocho bits: capturas de pantalla, dibujo de línea, gráficos web y fotografías corrientes viven ahí. Importa en un archivo de gama amplia donde esa precisión de más estaba evitando bandas visibles en un degradado. Si vas a editar en serio ese tipo de archivo, el JXL es el maestro y GIMP, que sí lo lee, es la herramienta que no tira la profundidad por el camino.
PNG comprime prediciendo cada píxel a partir de sus vecinos y guardando las diferencias sin descartar nada. Eso es magnífico en color plano, capturas y dibujo de línea, donde los píxeles contiguos de verdad se parecen, y flojo en fotografía, donde cada grano de ruido del sensor hay que guardarlo con exactitud porque nada se puede tirar.
JPEG XL llegó veinticinco años después y tiene un modo sin pérdida que gana a PNG en su propio terreno, además de uno con pérdida que PNG no tiene. Así que el crecimiento es lo esperable y no un defecto, y su magnitud depende por completo de la imagen: una ilustración plana apenas cambia y una fotografía de doce megapíxeles se multiplica. Convierte un archivo y mira las dos cifras antes de convertir cuatrocientos.
No hay nada que tocar en la salida PNG porque el ajuste ya está decidido: oxipng en nivel 2, el mismo para todos los archivos. La cifra se eligió midiendo, no por costumbre. Un archivo de 1.366 KB bajó a 468 KB en 464 ms; el nivel 3 tardaba 1.133 ms y no ahorraba nada, así que el trabajo extra se quedó fuera.
Merece la pena saberlo porque antes de que oxipng entrara en este camino, cada PNG que producía el sitio ocupaba tres veces lo que necesitaba. Un PNG grande sigue siendo grande, pero no es un PNG mal escrito, y comprimirlo otra vez con una herramienta externa rara vez encuentra mucho más que rascar.
El registro atribuye a PNG tres usos —capturas de pantalla, dibujo de línea y web— y son exactamente los casos donde la penalización de tamaño se desvanece. Una captura es sobre todo zonas planas de color de interfaz con texto nítido encima, que es justo la entrada para la que se diseñó el predictor, y un diagrama o una maqueta de interfaz se comportan igual.
La decisión, entonces, es más sencilla de lo que parece. Si el JXL contiene ilustración plana, una captura o un dibujo, convertirlo a PNG cuesta muy poco y compra compatibilidad universal, y el resultado es un archivo perfectamente razonable para quedárselo. Si contiene una fotografía, el PNG es un medio para un fin y conviene tratarlo como tal.
Hay un caso muy español de esta conversión que no tiene que ver con editores. Las sedes electrónicas de la administración, los portales de matrícula, los registros de asociaciones y buena parte de las plataformas de licitación validan por extensión contra una lista corta —normalmente PDF, JPG y PNG— y rechazan cualquier otra cosa con un mensaje que no explica nada.
Ahí no sirve renombrar el archivo: la validación suele mirar también los primeros bytes, y un JXL renombrado a .png sigue empezando por la firma de JPEG XL. Convertirlo de verdad es lo que hace que el formulario lo acepte, y PNG es la elección segura de esa lista cuando la imagen tiene transparencia o texto fino que un JPG emborronaría.
Un JPEG XL puede llevar EXIF, XMP y un perfil ICC, y un PNG también podría llevarlos. Ninguno cruza. Toda conversión de imagen de este sitio descodifica a una rejilla de píxeles y vuelve a codificar, y una rejilla de píxeles no tiene dónde guardar un modelo de cámara, una fecha, unas coordenadas ni un perfil de color. No se eliminan a propósito: no hay nada que los transporte.
Tampoco encontrarás aquí una casilla para decidirlo, y eso también es deliberado. Existió una en todos los pares de imagen, no leía nada y se retiró: quien la desactivaba esperando conservar sus datos de captura era precisamente el único al que engañaba. Si necesitas esos datos, guarda el JXL junto al PNG. Y si lo que quieres es limpiar un archivo sin cambiarlo de formato, este sitio tiene una herramienta aparte para quitar metadatos.
La secuencia que funciona es: conservar el JPEG XL, exportar un PNG, editar, y guardar el resultado final en lo que deba ser el resultado final. El PNG existe para meter píxeles en un programa, y una vez el programa los tiene, el archivo ya no hace falta.
El movimiento que hay que evitar es borrar el JXL después. Es más pequeño, guarda al menos lo mismo y es la única copia que conserva la profundidad y los metadatos del original. Una carpeta que se ha convertido calladamente en PNG del triple de tamaño, con los maestros tirados, es el desenlace que este apartado quiere impedir, y ocurre por descuido: se convierte una carpeta, se trabaja con cuatro archivos y los que acaban en la copia de seguridad son los que el editor dejó abiertos.
El descodificador de JPEG XL y el codificador de PNG son módulos WebAssembly que se cargan bajo demanda en esta página. El archivo se lee del disco, se descodifica en memoria y se vuelve a escribir, y no sale ninguna petición que lo lleve a ninguna parte. No hay cuenta, no hay cola y no hay copia en un servidor que borrar después, porque nunca se envió nada.
Los límites son los del navegador y conviene decirlos con la cifra: 100 MB por archivo y hasta 100 archivos en una misma tanda; si sueltas más, la lista se recorta hasta ese tope. Comprobarlo cuesta diez segundos —abre las herramientas de desarrollo, mira la pestaña de red y convierte algo—, y en trabajo de diseño importa más de lo habitual, porque el archivo suele ser una pieza inédita, un activo de marca ajeno o la captura de algo que todavía no es público.
| JXL | PNG | |
|---|---|---|
| Nombre completo | JPEG XL | Portable Network Graphics |
| Extensión de archivo | .jxl | .png |
| Tipo de medio | image/jxl | image/png |
| Compresión | Ambas, según el ajuste | Sin pérdida — no se descarta nada |
| Publicado por primera vez | 2021 | 1996 |
| Publicado por | Joint Photographic Experts Group | PNG Development Group |
| Especificación | ISO/IEC 18181 | ISO/IEC 15948 |
| Licencia | Estándar abierto | Estándar abierto |
| Situación actual | De nicho | Vigente |
| Profundidad de bits | 32 | 16 |
| Color que puede describir | RGB, escala de grises, gama amplia | RGB, escala de grises, paleta indexada |
| Imagen más grande | — | 2.147.483.647 px por lado |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | AVIF, WebP | WebP, SVG |
PNG guarda una sola imagen fija. De un archivo JXL animado queda el primer fotograma y se pierde el resto: la conversión sirve para extraer una imagen, no para llevarse el movimiento.
JXL guarda hasta 32 bits por canal y PNG 16. Esa precisión de más es lo que aguanta correcciones fuertes sin bandas, así que conviene convertir después de editar y no antes.
No se descarta nada. JXL y PNG guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.
La transparencia se conserva. JXL y PNG guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
PNG se abre en cualquier navegador actual. JXL llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
GIMP lee tanto JXL como PNG, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
Los dos apuntan a trabajos distintos: JXL a el archivado y la fotografía y PNG a las capturas de pantalla, logotipos y dibujo lineal y la web. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
JXL es el formato de Joint Photographic Experts Group, publicado en 2021. Registra 32 bits por canal.
PNG viene de PNG Development Group y es de 1996, recogido en ISO/IEC 15948. Adobe Photoshop, GIMP y Paint.NET lo leen.
PNG se publicó en 1996 y JXL en 2021. El más antiguo suele ser el archivo más seguro para entregar; el más reciente hace lo mismo con menos bytes.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
No. PNG guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original.
PNG guarda una sola imagen fija. De un archivo JXL animado queda el primer fotograma y se pierde el resto: la conversión sirve para extraer una imagen, no para llevarse el movimiento.
JXL guarda hasta 32 bits por canal y PNG 16. Esa precisión de más es lo que aguanta correcciones fuertes sin bandas, así que conviene convertir después de editar y no antes.
No se descarta nada. JXL y PNG guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.
Lo que esta página afirma sobre JXL y PNG se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.