Convertir SRT a ASS

Aquí puedes convertir SRT a ASS gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Sin pérdida No se pierde nada. ASS contiene exactamente lo que contenía SRT.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Qué te da exactamente pasar de SRT a ASS

Un esqueleto con los huesos en su sitio. Las palabras y los tiempos son lo único que contiene un archivo SubRip y lo único que se puede trasladar, así que lo que sale es cada uno de tus subtítulos convertido en una línea de diálogo ASS bajo un único estilo por defecto. No se ha inventado nada, porque no había de dónde inventarlo.

Es más útil de lo que suena, y conviene explicar por qué. Sincronizar es la mitad lenta y tediosa del trabajo; dar formato es la mitad rápida y agradecida. Si los tiempos ya están bien, esta conversión traslada intacta la parte cara del trabajo y te deja justo en el punto en el que el formato empieza a merecer la pena.

El estilo con el que se escribe el archivo, campo por campo

Un solo estilo, llamado `Default`, y éstos son sus valores reales: fuente Arial de tamaño 48, color primario blanco, borde negro de dos píxeles, sin sombra y alineación 2 —la celda inferior central de la rejilla de tres por tres con la que este formato coloca el texto—. Los márgenes izquierdo, derecho y vertical valen 10. La cabecera declara `ScriptType: v4.00+`, `WrapStyle: 0` y `ScaledBorderAndShadow: yes`.

Conocer esos números indica qué tocar primero. Arial en 48 es una elección deliberadamente anodina que se dibuja en cualquier parte, no una recomendación. Si la pista va a ir sobre un vídeo de 1080p y el texto se ve pequeño, el campo que hay que cambiar es el tamaño, y como el escalado de bordes está activado, el contorno crece con él en lugar de quedarse en dos píxeles de la resolución original.

Centésimas: donde el ASS es más basto que el SRT

SubRip anota milisegundos; ASS anota centésimas de segundo. Es una diferencia real de resolución, y la conversión la resuelve truncando en lugar de redondear: `00:00:01,238` en el SRT se escribe `0:00:01.23` en el ASS, con lo que el subtítulo entra como mucho nueve milisegundos antes de tiempo.

Nueve milisegundos son la cuarta parte de un fotograma a veinticuatro imágenes por segundo y nadie los ha percibido jamás. Importan en exactamente una situación: el karaoke, donde la sincronía de cada sílaba se ajusta contra el audio y la diferencia acumulada entre sílabas contiguas sí se oye. Si vas a sincronizar karaoke, hazlo en el ASS después de convertir, no convirtiendo un archivo sincronizado en otro sitio.

Los subtítulos de dos líneas y el salto duro

Un subtítulo repartido en dos líneas en el SRT llega como una única línea de diálogo con una barra invertida y una `N` mayúscula donde estaba el salto. Ése es el salto de línea forzado del formato, y es la manera que tiene ASS de distinguir un corte que decidió una persona de otro que decidió el motor de dibujo.

La alternativa en ASS es el salto blando, con `n` minúscula, que el reproductor puede ignorar cuando el modo de ajuste se lo permite. La conversión escribe siempre la forma dura porque un salto en un SRT fue una decisión de alguien, y dejar que un reproductor la deshaga en silencio sería un valor por defecto equivocado. Si prefieres que el texto se recomponga, sustitúyelos.

Todo aterriza abajo hasta que tú lo muevas

La alineación 2 sitúa los subtítulos abajo y centrados, que es donde deben estar y donde empieza el sentido de usar ASS. El formato coloca mediante una rejilla numérica, de modo que 8 es arriba y centrado, 7 es arriba a la izquierda, y una etiqueta de anulación en línea puede llevar un subtítulo concreto a cualquier punto del cuadro sin tocar el estilo.

Ése es el mecanismo con el que se traducen los carteles que aparecen en imagen, que es donde se va la mayor parte del tiempo de rotulación: el rótulo de una tienda, un mensaje en un teléfono, un letrero de carretera. Cada uno se convierte en una línea colocada encima de lo que traduce, con un estilo elegido para parecerse. Nada de eso puede salir de un SRT; todo se vuelve posible en cuanto el archivo es ASS.

Tus etiquetas de cursiva no se traducen a etiquetas de ASS

Es el resultado que más sorprende, así que conviene decirlo sin rodeos: el texto de cada subtítulo se copia tal cual. Una etiqueta de cursiva escrita entre ángulos, que algunos reproductores de SubRip respetan por costumbre, no se convierte en su equivalente de ASS, que se escribe entre llaves. Se queda exactamente como estaba, y un motor de ASS dibujará los ángulos en pantalla como caracteres.

La solución es un buscar y reemplazar sobre el archivo terminado, o marcar la cursiva en el estilo `Default` si toda la pista va en cursiva. Cualquiera de las dos cosas lleva un minuto, y es preferible a que el conversor adivine: esas etiquetas son una convención de reproductores y no forman parte de SubRip, así que un archivo que las usara para otra cosa quedaría destrozado en silencio por un paso de traducción.

La raya de diálogo, y por qué un segundo estilo la sustituye

En subtitulado en español, marcar quién habla se paga en caracteres: la raya al principio de cada intervención ocupa espacio en una línea que ya está limitada por la velocidad de lectura del espectador. En un intercambio rápido a dos voces, ese coste se repite en cada subtítulo de la escena.

La primera edición que devuelve el esfuerzo de haber convertido suele ser justo ésa: duplicar `Default` en la tabla de estilos, renombrarlo, cambiarle el color primario y reasignar las líneas del otro personaje. El nombre del estilo es un campo de cada línea de diálogo, así que reasignar es editar una columna y no reescribir el archivo. Codificar por color a los hablantes es el truco más viejo del oficio y funciona porque al espectador no le cuesta nada aprenderlo.

Las fuentes se nombran en el archivo, no viajan dentro

El estilo dice Arial. No lleva Arial. Un archivo ASS referencia las tipografías por su nombre y confía en que la máquina que reproduzca las tenga instaladas, que es la debilidad definitoria del formato y la razón por la que una pista cuidadosamente rotulada puede aparecer rota en otro ordenador sin que el archivo tenga ningún defecto.

Una fuente sustituida tiene otras métricas, así que una línea que cabía ahora se parte, y un cartel colocado contra la imagen ahora la tapa. Las tres respuestas conocidas son quedarse en tipografías que existan en todas partes, enviar las fuentes junto al archivo pidiendo que se instalen, o incrustarlas dentro de un contenedor Matroska, que es lo que hacen los grupos de edición. Arial es el valor por defecto aquí precisamente porque es la que menos probablemente falte.

Las tildes y los signos de apertura, que aquí sí sobreviven

El archivo que se descarga se escribe en UTF-8 y se declara como tal, cosa que importa más en español que en la mayoría de los idiomas: las vocales acentuadas, la eñe, la diéresis y los signos de apertura de interrogación y exclamación son exactamente los caracteres que se destrozan cuando un archivo de subtítulos se guarda con una codificación heredada y se abre con otra.

Ese destrozo tiene una firma reconocible —una eñe convertida en dos símbolos raros, un signo de apertura desaparecido— y casi nunca viene de la conversión: viene de un archivo de origen que ya estaba guardado en una codificación antigua. Si tu SRT llega así, arréglalo antes de convertir, porque aquí el texto se copia literalmente y lo que entra roto sale roto.

Seguir en Aegisub después de la conversión

Aegisub es el programa con el que creció este formato y sigue siendo donde se hace el trabajo serio: estilos gestionados en una tabla, sincronía ajustada contra la forma de onda del audio y herramientas para colocar y transformar líneas sueltas. El archivo que produce este conversor se abre en él directamente y sin quejas, porque lleva las tres partes que un reproductor o un editor exigen: información de guion, estilos V4+ con su línea de formato completa, y eventos.

Para correcciones pequeñas también sirve un editor de texto, ya que la sección de eventos es texto separado por comas. Deja en paz la sección de estilos salvo que sepas qué hace cada campo: varios son colores escritos en orden de bytes invertido detrás de un prefijo con ampersand, y eso no es algo que convenga descubrir experimentando sobre un archivo que te importa.

Todo ocurre en la pestaña, y el original sigue siendo válido

El SRT se lee y el ASS se escribe dentro de tu navegador, sin ninguna petición que lleve el archivo. Para una traducción bajo acuerdo previo al estreno eso no es un detalle menor: el guion de subtítulos es el contenido, y aquí no adquiere una copia en el disco de nadie por el camino.

Y merece la pena decir cuándo no conviene dar este paso. Si nada en la pista necesita colocarse, colorearse ni rotularse, convertir es trabajo sin retorno: el SRT lo lee cualquier reproductor, cualquier televisor y cualquier formulario de subida, mientras que el ASS lo entienden los reproductores de escritorio y poco más. Rotula en ASS cuando el vídeo se vaya a ver en algo que lo dibuje, o cuando pienses incrustar los subtítulos en la imagen; quédate en SRT cuando el archivo vaya a un sitio que no controlas.

Cómo convertir SRT a ASS

  1. Suelta tu archivo SRT en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige ASS como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo ASS terminado.

SRT frente a ASS: qué cambia

SRT frente a ASS
SRTASS
Nombre completoSubtítulos SubRipAdvanced SubStation Alpha
Extensión de archivo.srt.ass, .ssa
Tipo de medioapplication/x-subriptext/x-ssa
Publicado por primera vez20002002
LicenciaEstándar abiertoEstándar abierto
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorNingún navegadorNingún navegador
Considerado en su lugarVTTVTT

Qué se conserva

No se descarta nada. SRT y ASS guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.

Abrir el resultado

VLC y Aegisub leen tanto SRT como ASS, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Para qué sirve cada formato

ASS es de 2002. Aegisub y VLC lo leen.

De SRT a ASS: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo SRT?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo.

¿Convertir SRT a ASS es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez.

¿Se pierde calidad al convertir SRT a ASS?

No. ASS guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original.

¿Es sin pérdida la conversión de SRT a ASS?

No se descarta nada. SRT y ASS guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.

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