RTF

¿Qué es un archivo RTF?

Texto con formato que abre cualquier procesador. El mínimo común denominador que aún conserva negritas.

Qué es RTF

RTF es un formato de texto plano que se abre en cualquier editor. Se usa para mover datos entre programas y la edición.

La extensión es .rtf y el nombre completo, Rich Text Format. Ambos importan menos que lo que el archivo puede contener, y de eso trata el resto de esta página.

De dónde viene RTF

Microsoft lo publicó en 1987.

A un formato que lleva tanto tiempo siendo legible se le puede confiar algo que quieras recuperar dentro de diez años.

La especificación está publicada, pero por su dueño

Está escrita y se puede implementar, aunque quien decide cómo será la próxima versión es el fabricante. En la práctica basta para que el archivo siga abriéndose; no basta para confiarse.

Es un formato heredado

Sigue abriéndose en todas partes y los programas antiguos aún lo escriben, pero ya no se construye nada nuevo a su alrededor. Convierte lo que quieras conservar y no lo elijas para algo que empieza hoy.

Puede contener varias páginas en un solo archivo

Un archivo RTF no está limitado a una página, y eso importa al convertirlo a algo que sí lo está: de una conversión sale un único archivo con una sola página dentro — la primera, salvo que el conversor te deje elegir cuál.

Qué clase de documento es

RTF contiene un documento de texto: párrafos que se reajustan a la página en la que caen.

Eso decide cómo se convierte: el texto se reajusta, así que los números de página son una propiedad del resultado y no del archivo.

Qué abre RTF

Microsoft Word, LibreOffice Writer y TextEdit lo leen, y también la mayoría de programas del mismo tipo.

Cuando un archivo no se abre, el formato rara vez es el problema: lo más habitual es que el programa sea anterior al formato. Convertir a algo más antiguo es la salida fiable, y para eso está el resto de este sitio.

Abrirlo en el navegador

Ningún navegador lo lee.

Ese es el motivo más frecuente para convertirlo: no que el formato sea malo, sino que el sitio donde quieres mostrar el archivo no sabe leerlo.

Es un formato de trabajo

RTF está pensado para abrirse y cambiarse. Guarda el archivo en este formato mientras el trabajo siga en marcha y exporta desde él cada vez que haga falta una copia terminada.

Texto con formato que sigue siendo un archivo de texto

Abre un RTF en un editor sencillo y se lee, a su manera: una sucesión de palabras de control que empiezan por barra invertida, con las palabras de verdad intercaladas. La negrita es una palabra de control, la fuente también, el salto de párrafo también. El archivo es ASCII de principio a fin, y todo lo que se sale de ahí — una eñe, una tilde, una apertura de interrogación — va escapado con un código numérico.

Microsoft publicó la especificación en 1987 para que los documentos pudieran moverse entre procesadores de texto sin que ninguno tuviera que entender el formato interno del otro. Funcionó, y casi cuarenta años después sigue siendo el único formato de documento con formato que prácticamente todo lee y escribe.

Su única función duradera: entregarle algo a un programa desconocido

Word, Pages, LibreOffice, Google Docs, WordPad, TextEdit, AbiWord y una larga cola de programas jurídicos, médicos y de gestión abren RTF, y casi todos lo exportan. No hay ningún otro formato con esa propiedad que además arrastre formato.

Por eso sobrevive en rincones concretos: sistemas de presentación de escritos, historias clínicas, programas de gestión de expedientes con quince años encima y cualquier sitio donde el documento tenga que ser legible por software elegido en 2003. Es el mínimo común denominador con estilos, y se escoge exactamente por eso y no por ninguna virtud propia.

El portapapeles es el otro lugar donde vive

Copia texto con formato de un procesador y pégalo en otro programa conservando la apariencia: lo que ha viajado es, muy a menudo, RTF. Es uno de los sabores estándar del portapapeles tanto en Windows como en macOS, junto al texto plano y al HTML.

Casi todo el mundo usa el formato a diario sin ver jamás un archivo .rtf. Y explica una molestia conocida: pegar en un programa que prefiere el sabor RTF te trae tipografías y colores que no querías, y «pegar como texto sin formato» no es más que la instrucción de coger otro sabor.

Lo que no sabe hacer

Nada parecido al control de cambios, ningún comentario que sobreviva con fiabilidad, ninguna macro y ninguna función de trabajo colaborativo. Las tablas existen y son frágiles: las complicadas llegan con frecuencia con las celdas combinadas deshechas o los bordes ausentes.

Las imágenes se incrustan como texto hexadecimal, que es la otra limitación seria: codificar datos binarios en hexadecimal los duplica, así que un RTF con unas cuantas fotos es bastante más grande que el DOCX equivalente, a veces varias veces. Para un documento de solo texto, RTF es compacto; para uno ilustrado es un derroche.

Por qué algunos sistemas de correo lo bloquean

El formato tiene un historial de seguridad francamente malo. Los analizadores de RTF han encadenado vulnerabilidades durante años, y el formato podía incrustar objetos OLE, lo que convertía un documento en un vehículo de contenido ejecutable. Varios ataques bastante extendidos de la última década llegaron como archivos RTF.

Microsoft acabó abriéndolo en vista protegida en Outlook, y muchas pasarelas de correo corporativas lo eliminan o lo ponen en cuarentena directamente. Nada del formato es peligroso en sí mismo, pero un documento que llega en RTF de un remitente desconocido merece la misma cautela que cualquier otro adjunto — y si alguien te dice que nunca recibió tu archivo, esta es una causa probable.

Las tres salidas de aquí, y el viaje que hace el archivo

Desde RTF hay tres destinos: DOCX, ODT y PDF. Los tres los produce LibreOffice en un contenedor que pagamos nosotros, de modo que este es uno de los casos en que el documento sale del equipo. Va a api.quinvert.com, se escribe en una carpeta temporal nueva bajo un nombre neutro — el nombre que tú le pusiste no llega a tocar el disco —, y esa carpeta se borra al terminar, también cuando algo falla por el camino. El contenedor no tiene salida a internet y el resultado vuelve marcado para no almacenarse en caché.

El límite en este camino es de 25 MB por archivo, no de 100 como en las conversiones que se quedan en el navegador. Merece la pena saberlo porque la zona de arrastre aplica el número grande a todo lo que se le suelte, así que un documento de 40 MB entra en la interfaz y lo rechaza después el servidor con un mensaje de tamaño.

Lo que cambia al pasar por el conversor

La nota que acompaña a estas conversiones dice lo justo: el formato sobrevive, y las macros, los objetos incrustados y el historial de revisiones normalmente no. Para RTF esto casi no duele, porque de las tres cosas apenas tenía ninguna. Párrafos, estilos, listas, tablas sencillas e imágenes pasan sin problema, y las tablas complicadas son lo primero que hay que revisar al otro lado.

Hacia PDF hay una salvedad más concreta. La maquetación se reproduce con tipografías sustitutas de métrica compatible, y el contenedor lleva Liberation, Carlito, Caladea, DejaVu y las Noto. Con Arial, Times New Roman, Courier New, Calibri, Cambria o fuentes incrustadas el resultado es fiel; con cualquier otra familia hay sustitución silenciosa y el texto se recoloca. Las macros, los comentarios y el control de cambios no pasan al PDF. La conversión, además, está calificada como aproximada: un documento no se traduce, se vuelve a componer.

Frente a DOCX y frente al texto plano

DOCX para lo que estés escribiendo: pesa menos cuando hay imágenes, admite control de cambios y comentarios, y es lo que espera cualquier persona con la que colabores. Convierte un RTF a DOCX en cuanto deje de ser un documento de entrega y pase a ser uno de trabajo.

Texto plano cuando el formato de verdad no importe: es más pequeño, más simple y sobrevivirá a los dos. RTF ocupa el hueco estrecho de en medio, donde hace falta formato y no se sabe qué programa hay al otro lado. El hueco existe y no es grande.

Los datos, en un solo sitio

Identificadores y procedencia del formato RTF.
Extensión.rtf
Tipo de medioapplication/rtf, text/rtf
Publicado porMicrosoft
Primera publicación1987