Convertir BMP a TIFF

Aquí puedes convertir BMP a TIFF gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Sin pérdida No se pierde nada. TIFF contiene exactamente lo que contenía BMP.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Qué hace realmente pasar de BMP a TIFF

BMP 450 KBTIFF 601 KB 34 % más grande

Una escena fotográfica: degradados suaves, bordes blandos, algo de grano. Es el caso para el que TIFF está hecho, o justamente no lo está, y las cifras enseñan cuál de los dos. Las dos imágenes se dibujan por código y las codifica el mismo conversor que funciona en esta página, así que las cifras de tamaño son nuestra propia salida.

BMP 450 KBTIFF 601 KB 34 % más grande

Un fondo transparente y un degradado sobre la forma. TIFF conserva las dos cosas, solo una, o rellena la transparencia con un color fijo, y esa es la diferencia con la que tropieza casi todo el mundo. Las dos imágenes se dibujan por código y las codifica el mismo conversor que funciona en esta página, así que las cifras de tamaño son nuestra propia salida.

BMP 450 KBTIFF 601 KB 34 % más grande

Colores planos y bordes duros, como en una interfaz, un diagrama o un logotipo. Se comporta de manera completamente distinta a la foto de arriba, y por eso la respuesta es: depende de lo que haya dentro del archivo. Las dos imágenes se dibujan por código y las codifica el mismo conversor que funciona en esta página, así que las cifras de tamaño son nuestra propia salida.

El TIFF sale más grande que el mapa de bits del que viene

Es lo primero que hay que saber y es lo contrario de lo que suele hacer una conversión. El BMP escribe tres bytes por píxel; al escritor de TIFF se le entregan cuatro canales —rojo, verde, azul y alfa— y los escribe también sin comprimir. Una imagen de 4.000 × 3.000 que ocupa unos 36 MB como BMP aterriza cerca de 48 MB como TIFF, y una de 1.920 × 1.080 pasa de 6,2 MB a unos 8,3 MB.

A la imagen no se le ha añadido nada. Ese tercio de más es un canal alfa que casi con seguridad está opaco en todos los píxeles, escrito a precio completo porque el formato básico no tiene manera de decir «este canal es uniforme». Si lo que buscabas era un archivo más pequeño y no un formato concreto, esta página es la equivocada y PNG es la correcta: también es sin pérdida, y sobre el material plano que suelen contener los mapas de bits ocupa una fracción de cualquiera de los dos. Leer esta frase y marcharse es un resultado legítimo.

Por qué el TIFF se escribe sin ninguna compresión

El TIFF es menos un formato que un sistema de archivado de imágenes, y sus lectores se ponen de acuerdo en mucho menos de lo que sugiere la especificación. LZW está libre de patentes y la lee todo el mundo. Deflate no la lee todo el mundo. El JPEG dentro de TIFF es otra imagen distinta metida en un envoltorio de TIFF y se comporta como tal.

Quien convierte a TIFF casi siempre está alimentando algo concreto —una filmadora, el programa propio de un escáner, un archivo documental con un pliego escrito—, y la única variante que ese tipo de lector acepta siempre es la básica sin comprimir. El coste es el tamaño y no es pequeño; se paga a conciencia porque un archivo que no abre es peor que un archivo grande. Si tu destino sí admite LZW y el tamaño molesta, comprimir el TIFF después con ImageMagick es una orden de una línea y una decisión que tú puedes tomar y este conversor no.

Aquí «sin pérdida» se puede escribir sin matizarlo

Este sitio matiza esa palabra en casi todas partes, porque de los destinos ráster que ofrece solo dos conservan de verdad cada píxel: PNG y TIFF. Este par cae dentro. El BMP guarda píxeles sin descartar nada, el TIFF los guarda sin descartar nada, y no hay control de calidad en ninguno de los dos porque no hay nada que negociar.

Los valores del TIFF son los que estaban en el BMP, y volver a convertirlo devolvería la misma rejilla. La única transformación estructural es que un mapa de bits paletizado de 8 bits se expande a color completo al leerlo, de modo que la paleta deja de existir como paleta aunque el color de cada píxel se conserve exactamente. Para un destino de imprenta o de archivo eso es lo que se prefiere de todas formas.

Quién pide un TIFF cuando el trabajo es digitalizar

El registro apunta impresión, escaneo y archivo como usos del formato, y con eso está casi todo dicho. Las imprentas lo especifican porque es lo más seguro que se le puede dar a un procesador de imagen. Los sistemas de gestión documental lo especifican porque se lee desde 1986 y se seguirá leyendo dentro de otros cuarenta años. Los instrumentos de laboratorio y de imagen lo escriben porque su software siempre lo hizo.

En el ámbito español ese requisito suele venir por escrito y de arriba. Las normas técnicas de interoperabilidad que rigen la digitalización de documentos en la Administración nombran TIFF entre los formatos admisibles para la imagen, y los planes de digitalización de archivos y bibliotecas llevan décadas guardando el máster en TIFF sin comprimir y derivando de él los JPEG y los PDF de consulta. Nadie convierte a TIFF por comodidad propia: el archivo es más grande, no lo abre ningún navegador salvo uno, y cualquier herramienta de uso general prefiere otra cosa.

Un mapa de bits entra, una página sale

El TIFF admite varias imágenes dentro de un mismo archivo, y las cadenas de digitalización se apoyan mucho en eso: un documento de veinte páginas es a menudo un TIFF de veinte páginas. Esta conversión no construye uno. Toma un mapa de bits y escribe una página.

Es un límite que conviene saber antes de convertir una carpeta de escaneos esperando recuperar un documento. Lo que sale es una carpeta de TIFF de una página, cada uno con su nombre original, que es la entrada correcta para un sistema que los ensambla y la entrega equivocada si alguien pidió un archivo. Unirlos es trabajo de ImageMagick o del propio programa de escaneo y en los dos casos es una sola orden, pero es un paso, y sale mejor planificarlo que descubrirlo en el momento de presentar el expediente.

El TIFF será RGB, nunca CMYK

El TIFF es uno de los pocos formatos de este sitio capaz de guardar CMYK, y los pliegos de imprenta lo piden con frecuencia. Esta conversión no puede producirlo: la tubería descodifica a RGB, trabaja en RGB y escribe RGB, y no hay ningún ajuste que cambie eso.

Tampoco debería fingir lo contrario un conversor. Pasar de RGB a CMYK es una operación con gestión de color que depende de la máquina, del papel y del perfil que use el impresor, y hacerlo por fórmula produce un archivo técnicamente CMYK y equivocado, casi siempre hacia negros embarrados y una dominante que nadie ve hasta que está impresa. Si el pliego dice CMYK, la separación corresponde a un programa que conozca esas tres cosas, y la imprenta suele facilitar el perfil. La conversión de formato no es el paso que falta.

Los puntos por pulgada no son una propiedad de la rejilla

Un pliego de impresión o de archivo habla en puntos por pulgada, y los puntos por pulgada no son algo de lo que esté hecha una imagen: son un número escrito al lado que dice de qué tamaño debe salir la rejilla sobre el papel. El BMP tiene un campo para eso, en píxeles por metro; el TIFF tiene su propia etiqueta de resolución; ninguno de los dos es la imagen.

Aquí al escritor se le entregan los píxeles y las dimensiones y nada más, así que no cuentes con que la etiqueta de resolución llegue con un valor concreto. Donde el tamaño físico importe, fíjalo en el programa que coloca la imagen, o revisa la etiqueta antes de entregar. Lo real son las dimensiones en píxeles y son exactas: 2.480 × 3.508 es un A4 a 300 puntos por pulgada diga lo que diga cualquier etiqueta, y un pliego que pide 300 está pidiendo esas dimensiones.

Un BMP no tiene metadatos que dar y el TIFF llega vacío

El TIFF admite EXIF, XMP, IPTC, un perfil ICC y coordenadas, y los pliegos de archivo exigen a menudo que algunos de esos campos estén rellenos. Es uno de los contenedores de metadatos más ricos del registro.

Del BMP no se registra ningún contenedor de metadatos, y la tubería de aquí traslada píxeles y nada más. Así que el TIFF llega en blanco: sin fecha de captura, sin equipo, sin perfil de color, sin declaración de derechos. Si el archivo espera esos campos, hay que escribirlos después con una herramienta que edite etiquetas de TIFF, y saberlo por adelantado sale más barato que ver una entrega rechazada.

De los navegadores, solo Safari abrirá el archivo

El registro da al TIFF una compatibilidad parcial con navegadores, y Safari es la totalidad de esa parte: Chrome, Firefox y Edge nunca adoptaron el formato. Es la razón de que este sitio no pueda dejarle la descodificación al navegador como hace con un mapa de bits, y tenga que llevar su propia implementación de TIFF en los dos lados de la conversión.

Para ti significa que el archivo terminado no se comprueba arrastrándolo a una pestaña. Photoshop, Affinity Photo, ImageMagick y cualquier aplicación de escaneo lo abren, y comprobar un archivo en el programa que de verdad lo va a consumir merece la pena antes de convertir el resto. Con este formato eso no es una formalidad: los lectores de TIFF varían lo bastante como para que «se abre en Vista Previa» no diga casi nada sobre si un sistema de archivo lo va a aceptar, y ese es justo el motivo de que la salida de aquí sea la variante más simple que existe.

Cien megabytes de entrada y una salida que puede pasarlos

El límite se aplica al archivo que sueltas: 100 MB, que son unos 33 megapíxeles de mapa de bits sin comprimir. Como el TIFF sale más grande que el BMP, la salida puede superar esa cifra aunque la entrada no lo hiciera —un mapa de bits de 80 MB produce algo por encima de 100— y se construye en la memoria del navegador antes de llegar a tu disco.

Eso convierte los escaneos grandes en el caso a planificar. Convertir una carpeta funciona y devuelve un ZIP con los nombres originales, pero un juego de páginas escaneadas a alta resolución es de las pocas tandas de este sitio lo bastante grandes como para forzar una pestaña. Hacerlo en grupos de unos pocos archivos no cuesta nada y evita descubrir dónde está el borde.

La conversión ocurre en tu equipo, y en este par eso pesa

Ningún módulo de esta página transmite el archivo: la lectura del BMP y la escritura del TIFF pasan dentro del navegador, y el panel de red lo enseña mientras conviertes. No hay cuenta, ni cola, ni cupo diario, porque una conversión que ocurre en tu máquina no nos cuesta nada.

Con material de digitalización eso deja de ser un detalle. Los mapas de bits que llegan a este par salen de escáneres de documentos, y esos documentos son expedientes, historiales, actas, escrituras y correspondencia: datos personales de terceros en el sentido más literal. Subirlos a un conversor ajeno para cambiarles la extensión sería una cesión que alguien tendría que justificar, y aquí sencillamente no hay nada que ceder.

Cómo convertir BMP a TIFF

  1. Suelta tu archivo BMP en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige TIFF como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo TIFF terminado.

BMP frente a TIFF: qué cambia

BMP frente a TIFF
BMPTIFF
Nombre completoMapa de bits de WindowsTagged Image File Format
Extensión de archivo.bmp, .dib.tif, .tiff
Tipo de medioimage/bmpimage/tiff
CompresiónSin comprimirSin pérdida — no se descarta nada
Publicado por primera vez19871986
Publicado porMicrosoftAdobe
EspecificaciónTIFF 6.0
LicenciaPublicado, no estandarizadoPublicado, no estandarizado
Situación actualAntiguo, aún se lee en todas partesVigente
Profundidad de bits832
Color que puede describirRGB, paleta indexadaRGB, CMYK, escala de grises, Lab
Se abre en el navegadorTodos los navegadoresAlgunos navegadores
Considerado en su lugarPNGPNG, PDF, DNG

Qué se conserva

No se descarta nada. BMP y TIFF guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.

Qué añade el formato de destino

TIFF admite transparencia y BMP no. Es espacio que tiene el resultado y que el original nunca usó: convertir no crea un fondo transparente, solo lo hace posible después.

TIFF es un formato de trabajo y BMP uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.

Abrir el resultado

Solo algunos navegadores leen TIFF. Es el menos portátil de los dos, así que conviene asegurarse de que el destinatario lo acepta antes de enviarlo.

BMP es de 1987 y está prácticamente superado. TIFF es lo que escribe el software actual, así que convertir también es una forma de seguir pudiendo leerlo.

Los programas de siempre no coinciden: BMP se abre en Microsoft Paint, GIMP y IrfanView, y TIFF en Adobe Photoshop, Affinity Photo y ImageMagick, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.

Tamaño y calidad

TIFF empaqueta las mismas muestras en aproximadamente la mitad de espacio. No se descarta nada — al descomprimirlo recuperas el BMP bit a bit — y por eso es el mejor sitio para lo que quieras conservar.

Para qué sirve cada formato

Los dos apuntan a trabajos distintos: BMP a mover datos entre programas y TIFF a la impresión, el escaneo y el archivado. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.

BMP es el formato de Microsoft, publicado en 1987. Registra 8 bits por canal.

TIFF viene de Adobe y es de 1986, recogido en TIFF 6.0. Adobe Photoshop, Affinity Photo y ImageMagick lo leen.

De BMP a TIFF: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo BMP?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.

¿Convertir BMP a TIFF es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.

¿Se pierde calidad al convertir BMP a TIFF?

No. TIFF guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original.

¿Es TIFF más pequeño sin perder nada?

TIFF empaqueta las mismas muestras en aproximadamente la mitad de espacio. No se descarta nada — al descomprimirlo recuperas el BMP bit a bit — y por eso es el mejor sitio para lo que quieras conservar.

¿Se abre un archivo TIFF en el navegador?

Solo algunos navegadores leen TIFF. Es el menos portátil de los dos, así que conviene asegurarse de que el destinatario lo acepta antes de enviarlo.

¿Es sin pérdida la conversión de BMP a TIFF?

No se descarta nada. BMP y TIFF guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.

Más sobre estos formatos

De dónde salen estas cifras

Lo que esta página afirma sobre BMP y TIFF se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.

  • TIFF, Revision 6.0

    Library of Congress, Sustainability of Digital Formats — La estructura de etiquetas del TIFF y sus muchos métodos de compresión