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Aquí puedes convertir BMP a ICO gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
BMP a ICO
BMP 450 KB → ICO 139 KB 3.2× más pequeño
BMP 450 KB → ICO 7 KB 64.4× más pequeño
BMP 450 KB → ICO 3 KB 175.2× más pequeño
El ICO es de 1985 y el BMP de 1987, y al principio un ICO era literalmente un mapa de bits con un índice delante. El contenedor existe para guardar varias imágenes del mismo dibujo a distintos tamaños, de modo que Windows pueda elegir la que corresponde a un escritorio, a un menú o a la barra de tareas.
Ese parentesco explica por qué un BMP es un punto de partida tan habitual para un icono y por qué la conversión es tan directa. También explica por qué las limitaciones del formato suenan antiguas: el campo de tamaño mide un solo byte, una decisión de 1985 con la que el resto de esta página tropieza varias veces.
El contenedor guarda un conjunto, y un favicon bien hecho es un conjunto: 16, 32 y 48 píxeles en un mismo archivo, para que cada contexto reciba una imagen a su medida en vez de escalar una grande. Eso es lo que escribe el valor por defecto del selector de tamaños: tres entradas de directorio, tres imágenes, de mayor a menor, todas a partir del único mapa de bits que soltaste.
Los tamaños que pidas se ordenan de mayor a menor, se descartan los repetidos y se recortan los que pasen de 256. Si el campo se queda vacío o llega escrito de cualquier manera, se escribe una sola entrada de 256 píxeles, que es el comportamiento de reserva y no una elección tuya. Merece la pena mirar el selector antes de convertir.
Cualquier cosa mayor se reduce antes de escribirse, y el detalle que había más allá se descarta. El límite se aplica al lado más largo y no a la anchura, así que una imagen apaisada se ajusta por donde toca. No es una limitación del conversor sino del formato: los campos de anchura y altura de una entrada de ICO ocupan un byte cada uno, y el 256 se guarda como cero porque no cabe.
No hay ninguna ventaja en partir de un mapa de bits de 4.000 píxeles. Lo que sí conviene evitar es lo contrario: el escalado no se detiene en el tamaño original, así que pedir 256 píxeles a un BMP de 120 lo agranda de verdad, y se nota. Entre 256 y 512 píxeles de origen es el intervalo cómodo.
Esta es la decepción más frecuente de esta conversión y ocurre mucho antes de que el archivo llegue a esta página. La inmensa mayoría de los BMP son de 24 bits por píxel, y en 24 bits por píxel no hay sitio para un canal alfa: todos los píxeles son opacos, incluidos todos los que parecen fondo.
Así que un logotipo dibujado sobre blanco en Paint se convierte en un icono de un logotipo sobre un cuadrado blanco, y ese cuadrado se verá contra una barra de tareas oscura o una pestaña en modo noche. Ninguna conversión lo arregla, porque en el archivo no hay nada que diga qué blanco es el fondo y qué blanco forma parte del dibujo: una regla que quitara uno acabaría quitando el otro. La transparencia hay que crearla antes, en un editor, y guardar el archivo con canal alfa.
Conviene decir lo que este camino sí garantiza. Solo tres destinos de este sitio aplastan la transparencia sobre un color —JPG, BMP y GIF— y el ICO no está entre ellos. No hay ningún relleno de fondo en esta conversión ni ninguna opción que lo pida, porque no hace falta.
Los bordes suavizados importan más a tamaño de icono que en ningún otro sitio. Un icono de 32 píxeles es casi todo borde, y la diferencia entre un contorno con antialias y uno duro es la diferencia entre algo que parece dibujado y algo que parece una captura reducida.
Una cabecera corta, dieciséis bytes de directorio por cada tamaño, y después un PNG por entrada. El formato admite también un mapa de bits sin comprimir —que es lo que un ICO contenía originalmente— pero todas las versiones de Windows desde Vista leen un PNG dentro de un ICO, y el archivo sale una fracción de lo que ocuparía.
Merece la pena saberlo porque explica los tamaños. Una imagen de 256 por 256 a cuatro bytes por píxel son unos 262 kilobytes en crudo, y la misma imagen como PNG suele quedarse en unos pocos kilobytes sin perder absolutamente nada, porque el PNG no descarta píxeles. También explica algo contraintuitivo: el conjunto de tres tamaños suele pesar menos que la entrada única de 256, porque tres imágenes pequeñas de una marca plana cuestan menos que una grande.
La entrada de 16 píxeles es tu mapa de bits reducido a 16, no una versión que alguien haya vuelto a trazar a ese tamaño ajustando los rasgos a píxeles enteros. A 16 píxeles una letra mide cuatro o cinco píxeles de alto, y ahí la diferencia entre legible y emborronado la decide qué píxeles conserva una persona.
Sacar el conjunto de un solo archivo es la mayor parte del trabajo; la última parte sigue siendo diseño. GIMP e IcoFX permiten sustituir después la entrada de 16 por una dibujada a mano dentro del archivo que produce esta página, y en una marca con texto es un cuarto de hora bien invertido.
Todas las entradas de un ICO son cuadradas. Un mapa de bits de 1.000 por 400 se centra dentro del cuadrado a la mayor escala que quepa, con el espacio de arriba y de abajo transparente, así que no se deforma ni se recorta. Se dibuja pequeño: dos quintas partes de la altura del icono, en una casilla donde los vecinos ocupan la suya entera.
La solución no es técnica. Recorta o rellena el original hasta dejarlo cuadrado en un editor, con transparencia y no con blanco salvo que sepas con seguridad qué habrá detrás. Un logotipo tipográfico ancho casi nunca funciona como icono; lo habitual es usar la inicial o el símbolo que lo acompaña.
Para un sitio web, la raíz del dominio con el nombre favicon.ico se sigue pidiendo aunque la página no lo enlace, y un elemento link en la cabecera lo señala de forma explícita. Para una aplicación de Windows, el ICO entra en los recursos que empaqueta la compilación; para un acceso directo, puede estar en cualquier sitio al que el acceso directo llegue.
Fuera de esos dos usos, el icono hoy es un PNG. El ICO se mantiene vivo por un nombre de archivo y una convención de sistema operativo, lo cual es una descripción honesta y no un desprecio: mientras los navegadores sigan pidiendo ese archivo, seguirá haciendo falta generarlo.
Cuando el logotipo existe como SVG, ese es el mejor origen y tiene su propia página. Un dibujo vectorial se rasteriza en lugar de remuestrearse, así que la imagen de la que salen todos los tamaños tiene bordes limpios suavizados una sola vez, en vez de los bordes que dejó el programa que exportó el mapa de bits, y esa diferencia se sigue viendo después de reducir a 32.
El camino del mapa de bits es el correcto cuando el vector no existe: la marca se dibujó en una herramienta de píxeles, o la única copia es lo que exportó una cadena de herramientas antigua. Es una situación muy común y esta página está para eso, pero medio minuto buscando el vector antes suele ahorrar la conversación posterior.
El navegador descodifica el mapa de bits, lo escala en un lienzo una vez por tamaño, lo codifica como PNG cada vez y lo envuelve en el contenedor ICO, todo en la misma pestaña. No hay subida, ni cuenta, ni cupo diario, y el trabajo entero termina antes de lo que un conversor con servidor tardaría en recibir el archivo. El tope por archivo es de 100 MB, que para un mapa de bits de origen sobra.
Importa más de lo que sugiere el tamaño de la tarea, porque los iconos son trabajo de marca y el trabajo de marca suele estar bajo confidencialidad. El logotipo de un producto sin anunciar es justo el tipo de archivo que no debería acabar en manos de un tercero a cambio de una operación de escalado que tu navegador hace solo.
| BMP | ICO | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Mapa de bits de Windows | Icono de Windows |
| Extensión de archivo | .bmp, .dib | .ico |
| Tipo de medio | image/bmp | image/x-icon |
| Compresión | Sin comprimir | Sin pérdida — no se descarta nada |
| Publicado por primera vez | 1987 | 1985 |
| Publicado por | Microsoft | Microsoft |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Publicado, no estandarizado |
| Situación actual | Antiguo, aún se lee en todas partes | De nicho |
| Profundidad de bits | 8 | 8 |
| Color que puede describir | RGB, paleta indexada | RGB, paleta indexada |
| Imagen más grande | — | 256 px por lado |
| Se abre en el navegador | Todos los navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | PNG, TIFF | PNG, SVG |
ICO admite transparencia y BMP no. Es espacio que tiene el resultado y que el original nunca usó: convertir no crea un fondo transparente, solo lo hace posible después.
GIMP lee tanto BMP como ICO, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
ICO empaqueta las mismas muestras en aproximadamente la mitad de espacio. No se descarta nada — al descomprimirlo recuperas el BMP bit a bit — y por eso es el mejor sitio para lo que quieras conservar.
Los dos apuntan a trabajos distintos: BMP a mover datos entre programas y ICO a la web. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
BMP es el formato de Microsoft, publicado en 1987. Registra 8 bits por canal.
ICO viene de Microsoft y es de 1985. GIMP y IcoFX lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
ICO comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. Reducido a tamaños de icono; el detalle por encima de 256 píxeles se descarta.
ICO empaqueta las mismas muestras en aproximadamente la mitad de espacio. No se descarta nada — al descomprimirlo recuperas el BMP bit a bit — y por eso es el mejor sitio para lo que quieras conservar.
ICO admite transparencia y BMP no. Es espacio que tiene el resultado y que el original nunca usó: convertir no crea un fondo transparente, solo lo hace posible después.