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Aquí puedes convertir TIFF a PNG gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
TIFF a PNG
TIFF 601 KB → PNG 139 KB 4.3× más pequeño
TIFF 601 KB → PNG 7 KB 86.2× más pequeño
TIFF 601 KB → PNG 3 KB 236.0× más pequeño
Los dos formatos guardan valores de píxel exactos. El TIFF los guarda en un contenedor pensado para imprenta y archivo; el PNG los guarda en uno que entiende toda la web. Pasar de uno a otro cambia el envoltorio y no la imagen, así que el PNG es píxel por píxel lo que era el TIFF.
Ese es el argumento entero para elegir esta página en lugar de TIFF a JPG. El JPG produciría un archivo mucho más pequeño y descartaría detalle para lograrlo: un buen trato para una carta escaneada, un mal trato para una ilustración, un render o cualquier cosa que se vaya a volver a editar.
Es hoy una de las formas más habituales de acabar con un TIFF que no sirve para nada. Los reescaladores y las herramientas orientadas a impresión escriben TIFF porque no pierde nada, así que una foto ampliada cuatro veces vuelve como un archivo sin comprimir de 100 MB o más que ningún navegador muestra y ninguna aplicación de mensajería acepta.
El PNG es el destino correcto para ese archivo precisamente porque se ha hecho un trabajo para añadir detalle, y el JPG gastaría parte de él de inmediato. Aun así cuenta con una bajada de tamaño considerable —el TIFF suele estar sin comprimir y el PNG nunca lo está— con el detalle ampliado intacto.
Si alguna parte de la imagen debe verse a través, el PNG no es una preferencia sino la única respuesta viable entre los formatos corrientes. El canal alfa pasa directamente, de modo que recortes de producto, logotipos, superposiciones y elementos renderizados conservan su fondo transparente.
Conviene nombrar el modo de fallo porque es silencioso. Convierte ese mismo archivo a JPG y las zonas transparentes se vuelven blanco macizo, sin aviso y sin vuelta atrás. La gente suele descubrirlo después de colocar la imagen sobre un fondo de color, que es cuando ya está en un documento entregado.
Escáneres, cámaras y flujos de imprenta escriben con frecuencia TIFF de 16 bits por canal —65.536 niveles cada uno— mientras que el PNG se escribe aquí a 8 bits, es decir 256 niveles. La conversión reduce quedándose con el byte alto de cada muestra, y para mirar, enviar y publicar la diferencia es invisible.
Importa en una sola situación: una edición fuerte posterior. Esa profundidad extra existe para que unas curvas agresivas o un cambio de exposición no produzcan bandas en un degradado, y una vez ida ese margen no vuelve. Si el archivo va a entrar en una sesión de retoque, guarda el TIFF como copia de trabajo y trata el PNG como la versión que se distribuye.
Buena parte de los TIFF en circulación no llevan compresión alguna, porque los sistemas que los escribieron pensaban en compatibilidad y no en tamaño. El PNG siempre comprime, y lo hace sin pérdida: busca repetición y la codifica más brevemente en lugar de tirar detalle.
Cuánto ahorra depende por completo de la imagen. Capturas de pantalla, diagramas, dibujo lineal y cualquier cosa de color plano comprimen muchísimo. Fotografías y escaneos con grano de película comprimen poco, porque el ruido es por definición no repetitivo. En los dos casos, los píxeles que salen son los que entraron.
Los TIFF preparados para imprenta vienen a menudo en CMYK, el modelo de cuatro tintas que usan las máquinas. El PNG no tiene modo CMYK en absoluto, así que la conversión lleva la imagen a RGB con una fórmula fija en lugar de pasar por el perfil ICC incrustado, y algunos colores se desplazan un poco.
El efecto visible se concentra en los cianes saturados y en los azules profundos, y suele quedar algo plano en las sombras. Para revisar, enviar o mirar la imagen en pantalla es irrelevante. Si el archivo vuelve a una imprenta, manda el TIFF original y usa el PNG solo como la copia que se mira.
Las conversiones hacia JPG, WebP, AVIF o JXL enseñan un número de calidad. Esta no, y no es un descuido: el PNG no descarta nada, de manera que no hay nada que ese número pudiera gobernar. Lo mismo ocurre con BMP, ICO, GIF y TIFF como destinos.
Lo que sí hay es un paso de optimización fijo: el PNG resultante pasa por oxipng en su nivel 2 antes de descargarse. La elección está medida y anotada en el código —un archivo de 1.366 KB bajó a 468 KB en 464 milisegundos, mientras que el nivel 3 costaba 1.133 milisegundos y no ahorraba nada más—, así que el archivo que recibes ya está tan compacto como esta ruta lo va a dejar sin cambiar un solo píxel.
El TIFF es uno de los pocos formatos de imagen que guarda más de una imagen por archivo, y así es como un escáner almacena un documento de varias hojas. El PNG guarda exactamente una. El lector toma la primera y se detiene, sin error y sin nada en la interfaz que lo mencione.
En un archivo de una hoja eso no se nota. En un expediente digitalizado es la forma de perder nueve páginas creyendo que la conversión ha ido bien. Si el documento tiene que seguir siendo uno solo, el destino correcto es TIFF a PDF, porque el PDF tiene páginas y los formatos de imagen no.
Un TIFF puede llevar EXIF, XMP, IPTC, un perfil ICC y coordenadas GPS. Nada de eso aparece en el PNG, y no hay ninguna casilla que lo conserve: la conversión descodifica a píxeles crudos y vuelve a codificar, así que esos bloques ya no existen cuando el codificador recibe la imagen.
Para publicar suele ser lo que quieres de todas formas, porque el nombre del operador, el número de serie del equipo y el lugar de captura viajan dentro de esos bloques con más frecuencia de la que la gente supone. Si en cambio necesitabas conservar esos datos, guarda el TIFF junto al PNG; y si lo que buscas es limpiar un archivo sin cambiarlo de formato, este sitio tiene una herramienta aparte para quitar metadatos.
Las dos páginas parten del mismo formato de origen y dan consejos opuestos, y merece la pena saber en cuál estás. TIFF a JPG es para quien tiene un escaneo que no se abre en ninguna parte y necesita mandarlo por correo: ahí el argumento es el tamaño y la pérdida se acepta a cambio de que el archivo salga y llegue.
Esta es para quien no puede ceder píxeles: un reescalado, un render, un original con transparencia, una plancha que vuelve a imprenta, una copia que se guarda como referencia. Si dudas, la pregunta que lo resuelve no es sobre el archivo sino sobre lo que viene después: si alguien va a volver a editarlo o a imprimirlo, es PNG; si solo hay que verlo o enviarlo, el JPG pesa una fracción y hace el mismo trabajo.
Se pueden soltar hasta cien TIFF y cada uno se convierte por su cuenta, con su propia fila de progreso, y vuelven juntos en un ZIP. Los escáneres y las colas de render producen esto por lotes, así que ir de uno en uno rara vez es lo que hace falta.
Como no se sube nada, el lote no gasta ancho de banda ni entra en ninguna cola. Gasta memoria de tu propia máquina, que es la restricción real cuando cada archivo ronda los 100 MB: por grupos de diez resulta más fiable que soltar los cien de golpe, y el tope gratuito son 100 MB por archivo.
La conversión ocurre dentro de la pestaña, así que la imagen nunca se transmite. Más allá de la privacidad, esa es la razón práctica de que esta página funcione: un conversor con subida tiene que mover un archivo de 90 MB dos veces, y la mayoría rechaza de entrada archivos de ese tamaño.
Bajo el tope de 100 MB no hay cola, ni cuenta, ni plazo de conservación por el que preguntar. Los TIFF que la gente necesita convertir suelen ser los archivos más grandes que tiene, así que mirar el tamaño antes de soltarlos ahorra un intento fallido.
| TIFF | PNG | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Tagged Image File Format | Portable Network Graphics |
| Extensión de archivo | .tif, .tiff | .png |
| Tipo de medio | image/tiff | image/png |
| Compresión | Sin pérdida — no se descarta nada | Sin pérdida — no se descarta nada |
| Publicado por primera vez | 1986 | 1996 |
| Publicado por | Adobe | PNG Development Group |
| Especificación | TIFF 6.0 | ISO/IEC 15948 |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | 32 | 16 |
| Color que puede describir | RGB, CMYK, escala de grises, Lab | RGB, escala de grises, paleta indexada |
| Imagen más grande | — | 2.147.483.647 px por lado |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | PDF, DNG | WebP, SVG, JXL |
PNG contiene una página. Un archivo TIFF de varias páginas se convierte página por página, no en un único archivo.
Las capas se fusionan. TIFF las mantiene separadas y editables; PNG guarda el resultado combinado, así que todo lo que dependa de mover una capa tiene que hacerse antes.
PNG no tiene dónde guardar los campos IPTC, con pie de foto, crédito y palabras clave y las coordenadas GPS, así que no pasan del archivo TIFF. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
TIFF puede guardar CMYK; PNG trabaja en RGB. Un archivo preparado para imprenta pasa a color de pantalla, y las separaciones hay que rehacerlas en el flujo de impresión.
TIFF guarda hasta 32 bits por canal y PNG 16. Esa precisión de más es lo que aguanta correcciones fuertes sin bandas, así que conviene convertir después de editar y no antes.
No se descarta nada. TIFF y PNG guardan su contenido sin pérdida, así que la conversión cambia el envoltorio y no la calidad, y puede repetirse sin que el daño se acumule.
La transparencia se conserva. TIFF y PNG guardan canal alfa, así que un recorte sigue recortado y detrás no se rellena nada.
PNG se abre en cualquier navegador actual. TIFF llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
Adobe Photoshop lee tanto TIFF como PNG, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
Los dos apuntan a trabajos distintos: TIFF a la impresión, el escaneo y el archivado y PNG a las capturas de pantalla, logotipos y dibujo lineal y la web. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
TIFF es el formato de Adobe, publicado en 1986. Registra 32 bits por canal.
PNG viene de PNG Development Group y es de 1996, recogido en ISO/IEC 15948. Adobe Photoshop, GIMP y Paint.NET lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
No. PNG guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original. Solo se convierte la primera página: el resto de un TIFF de varias páginas no viaja.
PNG contiene una página. Un archivo TIFF de varias páginas se convierte página por página, no en un único archivo.
Las capas se fusionan. TIFF las mantiene separadas y editables; PNG guarda el resultado combinado, así que todo lo que dependa de mover una capa tiene que hacerse antes.
PNG no tiene dónde guardar los campos IPTC, con pie de foto, crédito y palabras clave y las coordenadas GPS, así que no pasan del archivo TIFF. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
Esta página convierte lo uno en lo otro. Si todavía estás decidiendo en vez de convirtiendo, TIFF vs PNG responde para qué sirve cada uno y qué hace mal cada uno.
Lo que esta página afirma sobre TIFF y PNG se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.