PNG

¿Qué es un archivo PNG?

Formato de mapa de bits sin pérdida y con transparencia. La opción segura para capturas, logotipos y dibujos de línea.

Qué es PNG

PNG es un formato binario, que solo significa algo para un programa que lo conoce. Guarda una rejilla de píxeles, así que se ablanda en cuanto lo amplías más allá de su propia resolución. Se usa para las capturas de pantalla, logotipos y dibujo lineal y la web.

La extensión es .png y el nombre completo, Portable Network Graphics. Ambos importan menos que lo que el archivo puede contener, y de eso trata el resto de esta página.

De dónde viene PNG

PNG Development Group lo publicó en 1996. La especificación es ISO/IEC 15948.

A un formato que lleva tanto tiempo siendo legible se le puede confiar algo que quieras recuperar dentro de diez años.

La especificación es pública

Está publicada entera, así que cualquiera puede implementarla leyendo el documento en vez de a base de inspeccionar archivos. Por eso aparece en tantos programas, y por eso los archivos escritos hace veinte años siguen abriéndose hoy. Publicada no quiere decir libre de regalías: cuando un formato envuelve un códec, la licencia de las patentes es un asunto aparte que la norma no resuelve.

No se tira nada

PNG guarda su contenido exactamente. Volver a guardarlo no cambia nada, así que puedes abrirlo, editarlo y guardarlo tantas veces como quieras sin acumular daño; eso es lo que lo convierte en un formato de trabajo y no de entrega.

Puede ser transparente

PNG lleva un canal alfa, así que un logotipo conserva sus bordes suaves sobre lo que haya detrás en vez de llegar dentro de una caja blanca.

Qué color puede describir

Hasta 16 bits por canal. Puede trabajar en RGB, escala de grises y una paleta indexada.

Más de ocho bits por canal es lo que impide que un degradado se escalone al editarlo: importa en un archivo de trabajo y casi nunca en uno terminado.

Qué hace para protegerse

PNG lleva una suma de verificación, para que un archivo dañado se detecte en vez de leerse mal en silencio.

Una suma de verificación no repara nada. Te dice que el archivo está mal, que es la diferencia entre enterarte ahora y enterarte por la persona a la que se lo enviaste.

Qué abre PNG

Adobe Photoshop, GIMP y Paint.NET lo leen, y también la mayoría de programas del mismo tipo.

Cuando un archivo no se abre, el formato rara vez es el problema: lo más habitual es que el programa sea anterior al formato. Convertir a algo más antiguo es la salida fiable, y para eso está el resto de este sitio.

Abrirlo en el navegador

Cualquier navegador actual lo lee.

Eso lo convierte en algo que puedes poner en una página o adjuntar a un mensaje sin preguntarte qué tiene instalado el otro lado.

Qué puede llevar además del contenido

PNG puede guardar los datos EXIF, los registros XMP y los perfiles ICC.

Que algo de esto sobreviva a una conversión depende por completo del destino, y la respuesta honesta suele ser «una parte».

Es un formato de entrega

PNG está pensado para entregarse, no para trabajar dentro. Editar uno es posible y rara vez agradable; lo sensato es cambiar el original y volver a exportar.

Qué sale mal con él

Las quejas recurrentes: los archivos son grandes para lo que contienen.

Nada de esto es motivo para evitar el formato. Son las cosas que conviene conocer antes de que una de ellas te sorprenda, que es una afirmación distinta y más útil.

El peso depende de lo que hay dentro, no del tamaño

Es lo que más despista. Dos imágenes de 1920 por 1080 pueden pesar 40 kB y 4 MB. La compresión del PNG busca repeticiones a lo largo de las filas de píxeles: una zona de color uniforme se reduce casi a nada, mientras que una fotografía, donde apenas hay un píxel igual al anterior, no le ofrece casi nada que comprimir.

De ahí sale una regla útil antes de elegir formato. Si la imagen es un dibujo, un esquema, una captura con texto o un logotipo, el PNG es pequeño e impecable. Si es una fotografía, el PNG es enorme y estás pagando fidelidad absoluta por algo que el ojo no distingue de un JPEG a calidad 85.

Sin pérdida significa que los píxeles vuelven idénticos

Guardar, abrir y volver a guardar un PNG cien veces deja un archivo bit a bit igual al primero. No hay generación de calidad que pagar, ni control de calidad que ajustar, porque no hay nada que elegir: la compresión es reversible por construcción.

Por eso el PNG es el formato correcto para un archivo de trabajo. Una captura que todavía hay que anotar, un logotipo que hay que recortar, una imagen que pasará por tres programas antes de publicarse: cada uno de esos pasos costaría algo en JPG y no cuesta nada en PNG.

Existe por una disputa de patentes

Hasta 1994 el formato con transparencia en la web era el GIF, que usa la compresión LZW. Ese año Unisys anunció que haría valer la patente y cobraría licencias a quien escribiera software capaz de generar GIF. La respuesta fue diseñar, en unas pocas semanas y en una lista de correo, un formato libre que hiciera lo mismo mejor.

De ahí vienen dos rasgos que el GIF no tiene: millones de colores en lugar de 256, y una transparencia con gradaciones en lugar de una de un solo bit. La patente caducó en 2004 y ya no significa nada, pero el formato que nació para esquivarla se quedó y sigue siendo la mejor opción para ese trabajo.

Una transparencia con degradados

El canal alfa del PNG guarda para cada píxel un valor de opacidad con 256 niveles. Un borde curvo puede así desvanecerse suavemente hacia lo transparente, y el logotipo se ve limpio sobre fondo blanco, sobre fondo oscuro y encima de una fotografía, sin que nadie tenga que saber de antemano dónde acabará.

Es justo lo que el GIF no sabe hacer, donde un píxel es opaco o invisible y los bordes curvos se convierten en una escalera. Si estás exportando un logotipo y no sabes sobre qué fondo se pondrá, esa es la razón técnica para elegir PNG.

Ocho bits por canal, y dónde se quedan cortos

El PNG habitual usa ocho bits para cada uno de los tres canales, es decir 256 niveles de rojo, verde y azul. Para cualquier imagen destinada a una pantalla sobra, y no se ve nada raro.

El límite aparece en fotografía profesional y en imprenta, donde se trabaja a 16 bits por canal para poder abrir las sombras o mover el balance sin que salgan bandas visibles. El formato contempla los 16 bits, pero pocos programas los escriben y prácticamente ningún navegador los aprovecha: si trabajas a esa profundidad, tu archivo de trabajo es un TIFF y el PNG es la copia para enseñar.

Los optimizadores encuentran mucho que quitar

Un PNG salido de un programa de diseño casi siempre lleva cosas que no hacen falta: bloques de metadatos, un perfil de color que nadie va a usar, una paleta más grande de lo necesario y un nivel de compresión elegido por rapidez y no por eficacia.

Herramientas como oxipng o pngquant quitan entre un veinte y un setenta por ciento sin tocar un píxel visible — o, en el caso de pngquant, reduciendo la paleta de forma controlada. En un sitio con muchas imágenes de interfaz es el mayor ahorro disponible sin cambiar de formato.

Cuándo la respuesta correcta es otro formato

Para una fotografía, JPG o WebP. Para un logotipo o un icono vectorial, SVG, que escala a cualquier tamaño y pesa una fracción. Para una animación, un vídeo: el PNG animado existe pero casi nada lo lee, y el GIF pesa más que un MP4 equivalente.

El PNG sigue siendo lo correcto para todo lo dibujado, para todo lo que lleve texto, para todo lo que necesite transparencia suave y para todo lo que tenga que sobrevivir a varios pasos de edición. Es una lista precisa, y fuera de ella casi siempre hay algo mejor.

Los datos, en un solo sitio

Identificadores y procedencia del formato PNG.
Extensión.png
Tipo de medioimage/png
Publicado porPNG Development Group
Primera publicación1996
EspecificaciónISO/IEC 15948

De dónde salen estas cifras

Lo que dice esta página se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.