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Aquí puedes convertir TIFF a JPG gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
TIFF a JPG
TIFF 601 KB → JPG 9 KB 69.0× más pequeño
TIFF 601 KB → JPG 6 KB 104.9× más pequeño
TIFF 601 KB → JPG 16 KB 37.5× más pequeño
Ningún navegador muestra un TIFF, y la mayoría de los móviles tampoco. El formato es anterior a la web y la web nunca lo adoptó: pertenece a los escáneres, a los sistemas de fax, a la imprenta y a los archivos documentales. Windows y macOS suelen previsualizarlo, y adjuntarlo a un correo prácticamente garantiza que quien lo reciba no lo vea.
De ahí viene casi todo el desconcierto. El archivo no está dañado y tu ordenador no tiene un problema: es un formato que el mundo al que va no lee. El JPG lo entiende cualquier cosa fabricada en los últimos treinta años.
Una gestoría, un juzgado, una mutua, un despacho de abogados, un hospital, una aseguradora o la administración. También el escáner de la oficina y el multifunción de casa, que a menudo escriben TIFF por defecto sin decirlo.
Eso significa que el TIFF que alguien necesita abrir suele ser un escaneo de un documento sobre esa misma persona: una escritura, un informe médico, una notificación, una nómina, un DNI escaneado. Es un detalle que decide dónde conviene convertirlo, y por eso está aquí arriba y no en una nota al final.
Casi siempre encoge, y a menudo por un factor de diez o más. Muchos TIFF se guardan sin comprimir en absoluto: una sola página A4 escaneada en color a 300 ppp ronda los 25 megabytes. La misma página en JPG con buena calidad queda en pocos megabytes.
Eso es exactamente la diferencia entre un correo que sale y uno que rebota. Si el problema era el tamaño y no la apertura, esta conversión lo resuelve por sí sola sin tocar nada más.
Un TIFF puede contener muchas imágenes en un solo archivo, que es como los escáneres guardan un documento de varias páginas. Un JPG contiene exactamente una fotografía.
Así que convertir un TIFF de diez páginas produce la primera y descarta las demás, en silencio. Si lo que tienes es un documento completo y quieres que siga siendo uno, el destino correcto es PDF: tiene páginas y los formatos de imagen no.
Algo, y casi siempre de forma invisible. El TIFF suele ser sin pérdida y el JPG no, así que comprimir un escaneo descarta detalle. En un documento de texto y con el ajuste por defecto cuesta verlo.
Importa en dos casos concretos: si el escaneo se va a leer muy de cerca o a imprimir, conviene subir la calidad; y si es una copia de archivo en la que no puede perderse nada, el destino es PNG y no JPG. Para enviar un documento por correo, que es el caso normal, ninguna de las dos cosas aplica.
El TIFF es más una familia que un formato, y por eso un archivo se convierte al instante y otro se resiste. Aquí se leen las variantes sin comprimir, LZW, Deflate y PackBits, que cubren la inmensa mayoría de lo que circula.
Las que fallan son las ramas especializadas: TIFF comprimido con JPEG, las codificaciones de fax Grupo 3 y Grupo 4 que aún escriben algunos escáneres de documentos, y las variantes propietarias de cámara. Si un archivo no abre, casi siempre es eso, y el fallo es un mensaje legible y no una imagen rota.
Los TIFF preparados para imprenta suelen estar en CMYK, el modelo de cuatro tintas. El JPG es RGB, así que la conversión pasa la imagen a ese modelo y algunos colores se desplazan un poco, porque los dos no representan exactamente el mismo rango.
El efecto visible se concentra en los cianes saturados y en los azules profundos. Para revisar, enviar o mirar el documento en pantalla da igual. Si el archivo vuelve a una imprenta, manda el TIFF original y usa el JPG sólo como la copia que se mira.
Suelta hasta cien TIFF y cada uno se convierte por su cuenta, y vuelven juntos en un ZIP. Los escáneres producen los documentos por lotes, así que convertir de uno en uno rara vez es lo que hace falta de verdad.
Como no se sube nada, el lote no cuesta ancho de banda ni espera en una cola. Cuesta memoria de tu propia máquina, que es el límite real cuando cada archivo pesa 25 megabytes: por grupos de diez va mejor que soltando doscientos de golpe.
Vale la pena decirlo sin rodeos. Los TIFF que la gente no puede abrir son informes médicos, notificaciones judiciales, correspondencia de abogados, papeles de seguros y documentos de identidad escaneados.
Esta conversión lee y escribe el archivo dentro de tu navegador, así que no se envía a nosotros ni a nadie. Puedes desconectar la red y convertir igualmente, que es la manera de comprobarlo en diez segundos en lugar de creerte una frase escrita en una página.
| TIFF | JPG | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Tagged Image File Format | Imagen JPEG |
| Extensión de archivo | .tif, .tiff | .jpg, .jpeg, .jpe |
| Tipo de medio | image/tiff | image/jpeg |
| Compresión | Sin pérdida — no se descarta nada | Con pérdida — el tamaño se paga con calidad |
| Publicado por primera vez | 1986 | 1992 |
| Publicado por | Adobe | Joint Photographic Experts Group |
| Especificación | TIFF 6.0 | ITU-T T.81 |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | 32 | 8 |
| Color que puede describir | RGB, CMYK, escala de grises, Lab | RGB, escala de grises, YCbCr |
| Imagen más grande | — | 65.535 px por lado |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | PNG, PDF, DNG | WebP, AVIF, HEIC |
JPG no tiene canal alfa. Un archivo TIFF con transparencia sale con esas zonas rellenas —blancas si no indicas otra cosa— y ningún ajuste de JPG devuelve la transparencia.
JPG contiene una página. Un archivo TIFF de varias páginas se convierte página por página, no en un único archivo.
Las capas se fusionan. TIFF las mantiene separadas y editables; JPG guarda el resultado combinado, así que todo lo que dependa de mover una capa tiene que hacerse antes.
TIFF puede guardar CMYK; JPG trabaja en RGB. Un archivo preparado para imprenta pasa a color de pantalla, y las separaciones hay que rehacerlas en el flujo de impresión.
TIFF guarda hasta 32 bits por canal y JPG 8. Esa precisión de más es lo que aguanta correcciones fuertes sin bandas, así que conviene convertir después de editar y no antes.
JPG se abre en cualquier navegador actual. TIFF llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
Adobe Photoshop lee tanto TIFF como JPG, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.
El archivo se reduce mucho, y se reduce descartando detalle. TIFF lo guarda todo; JPG guarda lo que el ojo apenas nota. En una fotografía el cambio casi no se paga; en texto, una captura de pantalla o un dibujo lineal se ve como halos en los bordes.
Los dos apuntan a trabajos distintos: TIFF a la impresión, el escaneo y el archivado y JPG a la fotografía, la web, el correo electrónico y entregar un archivo terminado. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
TIFF es el formato de Adobe, publicado en 1986. Registra 32 bits por canal.
JPG viene de Joint Photographic Experts Group y es de 1992, recogido en ITU-T T.81. Adobe Photoshop, GIMP y Preview lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es jSquash, compilaciones en WebAssembly de los códecs de imagen de referencia; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. jSquash se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
JPG comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. Solo se convierte la primera página: el resto de un TIFF de varias páginas no viaja.
JPG no tiene canal alfa. Un archivo TIFF con transparencia sale con esas zonas rellenas —blancas si no indicas otra cosa— y ningún ajuste de JPG devuelve la transparencia.
JPG contiene una página. Un archivo TIFF de varias páginas se convierte página por página, no en un único archivo.
El archivo se reduce mucho, y se reduce descartando detalle. TIFF lo guarda todo; JPG guarda lo que el ojo apenas nota. En una fotografía el cambio casi no se paga; en texto, una captura de pantalla o un dibujo lineal se ve como halos en los bordes.
Lo que esta página afirma sobre TIFF y JPG se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.