Convertir M4A a WAV

Aquí puedes convertir M4A a WAV gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Con pérdida Se cambia algo de detalle por tamaño de archivo. WAV no puede guardar todo lo que guarda M4A.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo El archivo se vuelve mucho más grande sin mejorar. Lo que quitó la compresión original ya no está; un formato sin pérdida solo puede conservar lo que queda.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

El M4A es lo que graba el móvil y lo que rechaza casi todo lo que edita

El archivo que trae aquí a la mayoría no lo eligió nadie: es lo que escribe la aplicación de notas de voz de un iPhone, lo que sale de una compra de música antigua, lo que devuelve una grabadora de reuniones. Funciona perfectamente para escuchar y empieza a estorbar en cuanto hay que trabajar con el sonido.

Del otro lado están los programas y los aparatos que quieren PCM sin comprimir: un editor multipista, un sampler o una caja de ritmos que lee de una tarjeta, un programa de transcripción, una herramienta de análisis. Algunos rechazan el M4A de plano; otros lo importan y escriben en silencio una copia sin comprimir en la carpeta del proyecto, que es exactamente esta conversión ocurriendo sin que se lo hayas pedido.

Descomprimir no devuelve nada de lo que la compresión se llevó

Conviene decirlo antes que nada porque es la expectativa que más se repite. El M4A que tienes es AAC, y el AAC descartó de forma permanente partes de la grabación. Esas partes no están comprimidas ni escondidas: no están. Escribir sin comprimir lo que sobrevivió produce un archivo mucho mayor que suena exactamente igual, porque contiene exactamente el mismo audio.

El propio catálogo de este sitio marca la conversión con esa advertencia, y no es una modestia retórica: el archivo se hace mucho más grande sin mejorar. Eso no convierte la conversión en algo inútil; convierte el motivo en otra cosa, y los motivos buenos son los de las secciones siguientes. Sí es un error cuando alguien pasa una discoteca entera a WAV creyendo que la mejora y después borra los originales.

Dieciséis bits, que es la única cifra que esta página puede prometer

El destino WAV de este sitio está fijado a PCM de 16 bits, y no hay ningún ajuste que lo cambie. Es la profundidad que espera recibir prácticamente cualquier editor, sampler o reproductor por soporte físico, y para material que venía de un AAC no hay ninguna razón para pedir más: subir la profundidad agranda el archivo sin añadir información que no estuviera.

Lo que esta página no te va a prometer es la frecuencia de muestreo del resultado, porque el conversor no la fija ni la declara en ningún sitio de nuestro código. Si tu cadena de trabajo depende de una frecuencia concreta —una sesión ya montada, un aparato que solo lee una—, compruébalo en el propio archivo al abrirlo, que es un vistazo de dos segundos, en vez de darlo por hecho a partir de una cifra escrita en una página web.

La conversión de audio con menos decisiones de todo el sitio

Cuando el destino es un formato comprimido, este sitio ofrece tres bandas de calidad. Cuando el destino es WAV no ofrece ninguna, porque no hay nada que intercambiar: el PCM guarda todas las muestras que recibe se le pida lo que se le pida.

Eso hace que sea la conversión de audio con menos decisiones de todo el sitio: sueltas el archivo y sale. Si te descubres buscando un deslizador, la señal es que el destino que buscabas no era éste sino un formato comprimido, y en ese caso las bandas están en la página correspondiente.

La aritmética del tamaño, con la frecuencia como incógnita

A 16 bits, en estéreo y a 44.100 Hz, el PCM ocupa 1.411 kilobits por segundo, es decir unos 10,1 MB por minuto: una canción de cuatro minutos ronda los 40 MB y una hora de grabación pasa de los 600 MB. Si la frecuencia del original es 48.000 Hz, esa cifra sube proporcionalmente; si el material es mono, baja a la mitad.

De ahí sale una consecuencia práctica que conviene tener antes de empezar: el techo gratuito de 100 MB por archivo corresponde más o menos a diez minutos de estéreo a esas cifras. Para material más largo, FLAC es el destino sensato —guarda todas las muestras igual, suele quedarse alrededor de la mitad de tamaño y lo lee cualquier editor moderno—. Ve a WAV cuando un programa o un aparato concreto lo exija.

Editar sin apilar una segunda ronda de daño

Éste es el motivo bueno y el que más se nota a lo largo de un proyecto. Cada vez que un audio se exporta de nuevo a un formato comprimido se comprime otra vez, y las pérdidas se acumulan: un fragmento que ha pasado por cinco ciclos de editar y exportar en AAC suena claramente peor que uno que ha pasado por uno.

Trabajar en WAV rompe esa cadena. Conviertes una vez, haces los recortes, el ajuste de niveles, las entradas y salidas y el procesado sobre audio sin comprimir, y codificas una sola vez al final al formato de entrega. El material de partida no mejora, pero deja de empeorar en cada pasada, y eso sí se acumula a tu favor.

Por qué un aparato con tarjeta no ve siquiera el archivo

Un sampler, una caja de ritmos, una grabadora de campo o un controlador de pinchar leen PCM directamente de la tarjeta y muchos no llevan ningún descodificador de AAC dentro. En esos aparatos el M4A no es que se rechace: es que no aparece en la lista de archivos, y quien lo vive por primera vez suele pensar que la tarjeta está mal formateada.

Hay además un motivo de comportamiento y no de compatibilidad. Un archivo comprimido hay que descodificarlo antes de poder reproducirlo, desplazarse por él o dibujar su forma de onda, y una sesión con cuarenta fragmentos comprimidos está haciendo ese trabajo continuamente. El audio sin comprimir se lee directamente desde el desplazamiento en el que está el cursor, y por eso el desplazamiento es instantáneo.

Lo que no vamos a prometerte sobre el título, la carátula y las pistas

Un M4A puede llevar título, artista, álbum, carátula y más de una pista de sonido. Qué ocurre exactamente con todo eso al convertir depende del comportamiento por defecto de la biblioteca que hace el trabajo, y nuestro código no le pasa ninguna instrucción al respecto ni hay ninguna prueba que lo fije.

Así que esta página no te va a decir que se conserva ni que se pierde: te va a decir que no lo damos por sabido. Si las etiquetas te importan —una biblioteca musical, una entrega catalogada—, míralas en el archivo resultante antes de tirar el original, y ten en cuenta que para archivar una discoteca el WAV es en cualquier caso peor idea que el FLAC. Si lo que te importa es que ninguna etiqueta viaje, este sitio tiene una herramienta específica para quitar metadatos que sí es exacta sobre lo que quita y lo que conserva.

Esta conversión no necesita descargar ningún codificador

Casi todos los destinos de audio de este sitio necesitan un codificador, y un par de ellos descargan un módulo de WebAssembly antes de poder trabajar. El WAV no necesita ninguno: tu equipo ya tiene el descodificador de AAC —es el mismo que reproduce el archivo cuando haces doble clic— y un WAV es una cabecera envuelta alrededor de las muestras que salen de él, lo cual es aritmética y no compresión.

Por eso es la conversión de audio más ligera del conjunto. La parte que sí depende de la máquina es la lectura: la descodificación la hacen los códecs del propio sistema, así que si tu navegador no sabe abrir el archivo, la respuesta es una frase legible que nombra navegadores capaces de hacerlo. No hay servidor de reserva, ni aquí ni en ningún otro par de audio de este sitio.

Material de un cliente que no debería pasar por la máquina de nadie

El archivo se lee y se escribe dentro de la pestaña: ningún módulo de esta página lo transmite a ninguna parte, y el panel de red durante una conversión lo confirma. Abre las herramientas del navegador y convierte algo: verás la página y la publicidad que la sostiene, y nada que lleve tu audio.

Eso vale algo concreto cuando el material son pistas sin publicar, una toma de voz de un encargo, la grabación de una reunión o una entrevista sujeta a un compromiso sobre dónde puede almacenarse. También significa que la conversión va a la velocidad de tu equipo y no de tu conexión, que es útil cuando se trabaja fuera de la oficina.

Cien megabytes por archivo, cien archivos por tanda

Se pueden soltar varios archivos a la vez y recoger el resultado junto. Cada uno se descodifica y se escribe por separado, con su propio progreso, y como el trabajo ocurre en tu máquina no hay cola, ni cupo diario, ni coste por archivo: las conversiones locales no se cuentan porque no nos cuestan nada.

Los dos números que sí existen: 100 MB por archivo y 100 archivos por tanda. Si sueltas más de cien, los que sobran se descartan sin avisar, así que conviene partir tú una carpeta grande en tandas en lugar de descubrir el recorte al contar los resultados. Y si un solo archivo pasa de 100 MB —una grabación larga—, ese es el caso en el que conviene mirar el FLAC antes que insistir con el WAV.

Cómo convertir M4A a WAV

  1. Suelta tu archivo M4A en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige WAV como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo WAV terminado.

M4A frente a WAV: qué cambia

M4A frente a WAV
M4AWAV
Nombre completoMPEG-4 AudioWaveform Audio
Extensión de archivo.m4a.wav, .wave
Tipo de medioaudio/mp4audio/wav
CompresiónCon pérdida — el tamaño se paga con calidadSin comprimir
Publicado por primera vez20041991
Publicado porAppleMicrosoft
EspecificaciónRIFF WAVE
LicenciaPublicado, no estandarizadoPublicado, no estandarizado
Situación actualVigenteVigente
Profundidad de bits32
Canales de audiohasta 48hasta 65.535
Se abre en el navegadorTodos los navegadoresTodos los navegadores
Considerado en su lugarMP3, FLACFLAC, AIFF

Qué se conserva

las propiedades del documento pueden pasar: M4A y WAV tienen dónde guardarlo.

Qué añade el formato de destino

WAV es un formato de trabajo y M4A uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.

Abrir el resultado

WAV es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente PCM—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

Los programas de siempre no coinciden: M4A se abre en iTunes, VLC y FFmpeg, y WAV en Audacity, Adobe Audition y Reaper, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.

Para qué sirve cada formato

Los dos apuntan a trabajos distintos: M4A a entregar un archivo terminado y los teléfonos y WAV a la edición y el archivado. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.

WAV viene de Microsoft y es de 1991, recogido en RIFF WAVE. Audacity, Adobe Audition y Reaper lo leen.

De M4A a WAV: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo M4A?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.

¿Convertir M4A a WAV es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.

¿Se pierde calidad al convertir M4A a WAV?

WAV comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. El archivo se vuelve mucho más grande sin mejorar. Lo que quitó la compresión original ya no está; un formato sin pérdida solo puede conservar lo que queda.

¿Qué códec lleva dentro el archivo WAV?

WAV es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente PCM—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

¿Se conservan los metadatos?

las propiedades del documento pueden pasar: M4A y WAV tienen dónde guardarlo.

¿Se puede editar el archivo WAV después?

WAV es un formato de trabajo y M4A uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.

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