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Aquí puedes convertir MOV a WAV gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
MOV a WAV
Aquí es donde un MOV se separa de los ficheros de vídeo de los que la gente suele sacar audio. Un teléfono escribe audio comprimido, y también lo hace cualquier fichero pensado para entregarse. Una cámara con frecuencia no: muchos cuerpos graban PCM lineal dentro del contenedor de QuickTime, porque una cámara es un aparato de registro y comprimir la pista de referencia no compra nada en una tarjeta que ya es lo bastante rápida.
Eso cambia qué es esta conversión. Donde el origen ya es PCM, pasar a WAV es un movimiento entre dos representaciones sin comprimir, salvo en el aspecto concreto del apartado siguiente. Donde el origen sí venía comprimido, el WAV es una copia fiel de lo que el descodificador produjo, que no es lo mismo que el sonido original y es lo mejor que existe.
El destino WAV de este sitio está fijado a PCM de 16 bits en todos los casos. Una cámara ajustada a 24 bits —que es lo habitual, porque da margen frente a un nivel mal puesto— produce aquí un fichero con ocho bits por muestra menos de los que tenía. Nada avisa en el momento, así que conviene saberlo antes de lanzar una tanda.
Para la mayor parte de los usos de este fichero da igual. Sincronizar no lo nota, un montaje de diálogo no lo nota, y dieciséis bits son el estándar de entrega para todo lo que no sea una sesión de masterización. Donde sí importa es si el WAV pretende ser la copia que conservas: en ese caso, el original de cámara es el único fichero que todavía tiene esos bits, y merece la pena guardarlo aunque ocupe.
Los destinos de audio comprimido de este sitio muestran tres bandas de calidad porque hay algo que negociar. WAV no muestra ninguna, y no es un olvido: el control de calidad sólo aparece cuando el destino comprime. Aquí no hay nada que decidir salvo el fichero que sueltas.
Es una de las pocas conversiones de la casa en las que la interfaz no tiene ni un campo. Eso también significa que el resultado es predecible: dos personas convirtiendo el mismo MOV obtienen exactamente el mismo WAV, lo cual importa cuando el fichero va a entrar en un proyecto compartido y alguien tiene que poder repetir el paso dentro de un mes.
Un fichero WAV guarda exactamente una pista de audio. Un MOV de cámara puede guardar varias, y en un rodaje real a menudo las guarda: el micrófono de cámara en una, un inalámbrico en otra, un envío de mesa en una tercera. Sólo sobrevive la primera, y cuál es la primera lo decidió la cámara.
Convierte un fichero y escúchalo antes de procesar el resto de la jornada. Si la primera pista no es la que necesitas, esta página no puede elegir otra: las salidas prácticas son exportar la pista que quieras desde el programa de montaje, o trabajar con los ficheros de la grabadora independiente y usar el audio de cámara sólo para sincronizar. Ninguna de las dos es un apaño; son lo que hace un flujo de postproducción de todas formas.
Toda esta ruta se ejecuta sobre los códecs que tu propia máquina ya tiene, y no existe ningún respaldo en servidor: el único módulo de este sitio que envía un fichero a alguna parte no lee ni escribe formatos de audio ni de vídeo. Lo que la máquina no sepa hacer, no se hace en otro sitio.
En la práctica eso se nota con material que llega de un flujo ajeno: pistas en formatos de sonido envolvente de disco —AC-3, E-AC-3, DTS o TrueHD— que el navegador no descodifica. Cuando el destino es una pista de audio y no queda ninguna que convertir, la conversión se detiene con una frase legible que nombra navegadores donde sí funciona, en lugar de entregarte un fichero silencioso.
Las herramientas de sincronización comparan formas de onda, así que lo que quieren es un fichero de audio llano por cámara, con la misma base de tiempo que la imagen. Un WAV sacado del original de cámara cumple eso: son las muestras que la cámara escribió, empezando donde empieza el plano.
Dos costumbres lo hacen fiable. Deja el nombre de fichero idéntico al del vídeo, para que en una carpeta de cuarenta ficheros el par sea evidente sin abrir nada. Y no recortes la cabeza: la claqueta, la palmada o el transitorio que exista es el ancla que usa el algoritmo, y quitar los dos primeros segundos porque parecen vacíos es el motivo más común de que falle una sincronización que por lo demás iba bien.
La conversión toma la pista de sonido y tira la de imagen, que es exactamente el encargo. Conviene decirlo igualmente porque el fichero resultante es pequeño comparado con el original y es tentador tratarlo como si fuera el material: no lo es. El MOV sigue siendo la única copia con imagen.
Por eso el orden de las carpetas importa más de lo que parece. Un WAV extraído es un derivado, y los derivados se pueden volver a generar mientras exista el original. Guarda los dos juntos hasta que el proyecto esté entregado, y borra los derivados antes que los originales si en algún momento hace falta hacer sitio.
WAV guarda cada muestra como un número, así que el tamaño sale directamente de una multiplicación: frecuencia de muestreo por profundidad por canales. Dos canales de 16 bits a 48.000 Hz son 192.000 bytes por segundo, unos 11,5 MB por minuto y unos 691 MB por hora, tanto si la grabación es una sinfonía como si es silencio.
Ése es el trato, y para montar es el trato correcto: no hay coste de descodificación, ni artefacto que discutir, ni negociación de formato con la herramienta siguiente. También es la razón por la que WAV es un formato de trabajo y no de almacenamiento: un archivo de entrevistas guardado en WAV ocupa mucho más que el mismo archivo guardado comprimido sin pérdida, sin diferencia audible.
El límite se aplica al fichero que entregas, no al que sale. Los originales de cámara son grandes: una grabación 4K de un teléfono ronda los 170 MB por minuto y un códec profesional está varias veces por encima. En la práctica, esta página maneja tomas y planos, no jornadas enteras.
Para una entrevista larga o una jornada multicámara, la extracción pertenece al sitio donde ya está el material. Cualquier programa de montaje exporta audio, y hacerlo ahí te da de una vez la elección de pista, el procesamiento por lotes y la integración con el proyecto. Esta página encaja en el momento en el que hay un fichero delante y la herramienta siguiente pide un WAV.
Hay tres señales claras. Si necesitas una pista que no es la primera, si necesitas que el audio conserve la información de tiempo del proyecto, o si el fichero pasa de los cien megabytes, el camino correcto es el programa donde el material ya está catalogado. Ninguna de las tres cosas se arregla convirtiendo más veces.
La señal contraria también es clara: un fichero, en el escritorio, y una herramienta que pide un WAV y no acepta un MOV. Para eso esta página es más rápida que abrir un proyecto, y no obliga a montar nada para sacar un fichero.
El MOV se lee, se descodifica y se escribe como WAV enteramente dentro de esta pestaña, con tu propio procesador. Nada que contenga la grabación viaja a ninguna parte, y la pestaña de red del navegador lo enseña mientras la conversión ocurre.
En un trabajo remunerado eso es más que una preferencia. Material bajo embargo, imágenes rodadas en las instalaciones de un cliente, una entrevista sin autorizar y cualquier cosa cubierta por un acuerdo de confidencialidad no deberían pasar por un conversor que nadie del equipo ha revisado. La ventaja práctica viene detrás: un fichero grande se convierte a la velocidad de la máquina y no a la de una subida.
| MOV | WAV | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Película QuickTime | Waveform Audio |
| Extensión de archivo | .mov, .qt | .wav, .wave |
| Tipo de medio | video/quicktime | audio/wav |
| Compresión | Con pérdida — el tamaño se paga con calidad | Sin comprimir |
| Publicado por primera vez | 1991 | 1991 |
| Publicado por | Apple | Microsoft |
| Especificación | QuickTime File Format | RIFF WAVE |
| Licencia | Publicado, no estandarizado | Publicado, no estandarizado |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | — | 32 |
| Canales de audio | — | hasta 65.535 |
| Se abre en el navegador | Algunos navegadores | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | MP4, MKV | FLAC, AIFF |
WAV se abre en cualquier navegador actual. MOV llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
WAV es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente PCM—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.
Los programas de siempre no coinciden: MOV se abre en Final Cut Pro, QuickTime Player y Adobe Premiere Pro, y WAV en Audacity, Adobe Audition y Reaper, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
MOV es el formato de Apple, publicado en 1991. Está recogido en QuickTime File Format, y conviene conocerlo si el archivo tiene que sobrevivir a la herramienta que lo escribió.
WAV viene de Microsoft y es de 1991, recogido en RIFF WAVE. Audacity, Adobe Audition y Reaper lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
No. WAV guarda el mismo contenido sin tirar nada: el resultado es idéntico en calidad al original. Solo se conserva la primera pista de sonido. Una película con segundo idioma o con pista de comentarios la pierde.
WAV es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente PCM—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.