PPT

¿Qué es un archivo PPT?

El formato binario antiguo de PowerPoint.

Qué es PPT

PPT es un formato binario, que solo significa algo para un programa que lo conoce. Se usa para la edición.

La extensión es .ppt y el nombre completo, PowerPoint 97-2003 Presentation. Ambos importan menos que lo que el archivo puede contener, y de eso trata el resto de esta página.

De dónde viene PPT

Microsoft lo publicó en 1990.

A un formato que lleva tanto tiempo siendo legible se le puede confiar algo que quieras recuperar dentro de diez años.

La especificación está publicada, pero por su dueño

Está escrita y se puede implementar, aunque quien decide cómo será la próxima versión es el fabricante. En la práctica basta para que el archivo siga abriéndose; no basta para confiarse.

Es un formato heredado

Sigue abriéndose en todas partes y los programas antiguos aún lo escriben, pero ya no se construye nada nuevo a su alrededor. Convierte lo que quieras conservar y no lo elijas para algo que empieza hoy.

Puede contener varias páginas en un solo archivo

Un archivo PPT no está limitado a una página, y eso importa al convertirlo a algo que sí lo está: de una conversión sale un único archivo con una sola página dentro — la primera, salvo que el conversor te deje elegir cuál.

Qué clase de documento es

PPT contiene una presentación: una diapositiva por pantalla, dimensionada para un proyector y no para el papel.

Eso decide cómo se convierte: una página por diapositiva, con las animaciones aplanadas, porque una página no puede aparecer por etapas.

Qué abre PPT

Microsoft PowerPoint y LibreOffice Impress lo leen, y también la mayoría de programas del mismo tipo.

Cuando un archivo no se abre, el formato rara vez es el problema: lo más habitual es que el programa sea anterior al formato. Convertir a algo más antiguo es la salida fiable, y para eso está el resto de este sitio.

Abrirlo en el navegador

Ningún navegador lo lee.

Ese es el motivo más frecuente para convertirlo: no que el formato sea malo, sino que el sitio donde quieres mostrar el archivo no sabe leerlo.

Es un formato de trabajo

PPT está pensado para abrirse y cambiarse. Guarda el archivo en este formato mientras el trabajo siga en marcha y exporta desde él cada vez que haga falta una copia terminada.

Un archivo heredado, no uno que hicieras tú

PowerPoint escribió PPT hasta 2007. Un archivo con esa extensión es, por tanto, casi siempre algo que te llegó de otra persona: el material de un curso guardado desde 2004, una plantilla que lleva veinte años circulando por un departamento, la ponencia de un congreso rescatada de una copia de seguridad.

Por dentro es un archivo compuesto de Microsoft: un contenedor estructurado pequeño con las diapositivas, los objetos incrustados y los medios guardados como flujos binarios independientes. Es la misma tecnología que los antiguos .doc y .xls, y de ahí que los tres se comporten igual y compartan los mismos achaques.

Las macros son el motivo para tener cuidado

Un PPT puede contener macros de VBA y no se distingue en nada de uno que no las tenga: la extensión es la misma en los dos casos. Los archivos de presentación fueron durante años una vía de entrada muy eficaz para el malware de macros, y una presentación que llega de un remitente desconocido es de los adjuntos que merecen desconfianza.

Los formatos modernos hicieron visible el problema: un PPTX no puede alojar macros en absoluto, y una presentación que las necesite tiene que ser PPTM, cosa que se anuncia en la extensión. Convertir un archivo antiguo a PPTX elimina de paso cualquier código, que para casi todo lo heredado es una ventaja y no una pérdida.

Por qué una presentación vieja ocupa tantísimo

Se juntan dos motivos. El formato no está comprimido — un PPTX es un ZIP y un PPT no —, así que el mismo contenido ocupa más sin más. Y las presentaciones antiguas acumulan: fotos pegadas a la resolución completa de la cámara, imágenes recortadas cuya parte oculta sigue guardada, hojas de cálculo incrustadas y diapositivas retiradas de la vista pero no del archivo.

Ese último punto merece un momento. Una presentación editada durante años puede contener material que nadie pretende distribuir, y en un archivo compuesto no se ve desde el clasificador de diapositivas. Convertirla a PPTX y comprimir las imágenes resuelve el tamaño; mirar qué hay realmente dentro es un ejercicio aparte y de vez en cuando inquietante.

Tipografías y proporciones de otra época

Una presentación montada en 2004 se compuso contra las fuentes que había en aquel ordenador, y una diapositiva no tiene reflujo que absorba una sustitución. Ábrela hoy y los titulares parten donde no partían, los cuadros de texto se desbordan y las alineaciones que alguien cuidó dejan de alinear.

El otro problema de época es la proporción. Las presentaciones de entonces son 4:3 y todas las pantallas y proyectores de ahora son 16:9. PowerPoint convierte, y lo hace estirando o poniendo bandas, y ninguna de las dos cosas respeta una maquetación. Una presentación que importa merece rehacerse; una que no importa merece exportarse a PDF y dejarse en paz.

Abrirla sin tener PowerPoint delante

LibreOffice Impress lee PPT y es gratuito, y Google Slides lo importa. Los dos resuelven bien texto, maquetación e imágenes, y los dos aproximan las animaciones, que para una presentación heredada casi siempre basta.

PowerPoint actual sigue abriendo el formato en un modo de compatibilidad que desactiva las funciones nuevas. Lo que no garantiza es hacerlo indefinidamente: el soporte de los binarios anteriores a 2007 lleva años estrechándose, y un archivo que nadie puede abrir es un archivo perdido. Ese es el verdadero argumento para convertir un fondo documental ahora y no el día en que alguien lo necesite.

Lo que hace este sitio con uno, y a dónde va el archivo

Las tres salidas disponibles son PPTX, ODP y PDF, y las tres las produce LibreOffice en un contenedor nuestro, no el navegador. Es de las pocas conversiones del sitio en las que el archivo sale del equipo: viaja a api.quinvert.com, se escribe en una carpeta temporal recién creada y allí se llama input más la extensión, de modo que el nombre que tú le pusiste no llega a tocar el disco. La carpeta entera se borra al terminar, también por cada camino de error. El contenedor no tiene salida a internet y el resultado se devuelve sin permiso de caché.

De ahí sale también el límite: 25 MB por archivo en las conversiones que pasan por el servidor, frente a los 100 MB de las que se resuelven en el navegador. Y una advertencia honesta: la zona de arrastre aplica el límite generoso a todo, así que una presentación de 60 MB entra en la interfaz y la rechaza la interfaz de programación después. Si tienes una así, aligera las imágenes antes.

Qué sobrevive al pasar por LibreOffice

La nota que acompaña a estas conversiones es breve y exacta: el formato sobrevive; las macros, los objetos incrustados y el historial de revisiones normalmente no. Texto, disposición, imágenes, tablas y gráficos llegan bien; las animaciones y transiciones se aproximan a su equivalente más cercano, y el vídeo incrustado de aquella época se pierde con frecuencia porque dependía de un códec que ya no existe en ninguna máquina.

Hacia PDF hay una segunda salvedad que conviene tener presente: la maquetación se reproduce con tipografías sustitutas de métrica compatible. El contenedor lleva instaladas Liberation, Carlito, Caladea, DejaVu y las Noto, de modo que una presentación hecha con Arial, Times New Roman, Courier New, Calibri o Cambria sale donde estaba. Cualquier otra familia se sustituye en silencio y la composición se mueve.

PPTX para seguir trabajando, PDF para dejar constancia

Si la presentación está terminada y nadie va a volver a editarla — una charla archivada, el registro de algo que se expuso, un documento que circula —, PDF es el destino mejor. Fija la maquetación para siempre, incrusta las tipografías y elimina toda pregunta sobre qué hará el programa de quien lo reciba.

Convierte a PPTX cuando el contenido se vaya a reutilizar y a PDF cuando sea un testimonio. Para un fondo de varios centenares de presentaciones antiguas, hacer las dos cosas es defendible: PPTX como copia editable y PDF como la copia que seguirá viéndose igual dentro de veinte años.

Los datos, en un solo sitio

Identificadores y procedencia del formato PPT.
Extensión.ppt
Tipo de medioapplication/vnd.ms-powerpoint
Publicado porMicrosoft
Primera publicación1990