Cookies de estadística y publicidad
Usamos cookies de estadística y de publicidad, y ambas van a Google. Si rechazas, para ti no cambia nada visible.Ir a la página de privacidad
Aquí puedes convertir DNG a PNG gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
DNG a PNG
Es la pregunta que conviene contestar antes de convertir nada. El DNG existe para ser el archivo que se guarda: documentado, normalizado como ISO 12234-2, sin depender de que un fabricante siga dando soporte a una cámara descatalogada. Quien convirtió un fondo a DNG estaba tomando una decisión de preservación.
El PNG no es, por tanto, un segundo máster. Es una copia de consulta: lo que muestra un visor, lo que miniaturiza un catálogo, lo que puede abrir un compañero en un equipo sin soporte de raw. Tratarlo como algo más lleva a tener dos archivos que se declaran autoritativos y a una deriva lenta entre los dos.
El conversor no revela los datos del sensor. Busca dentro del DNG el JPEG que ya lleva incrustado y lo vuelve a codificar como PNG. La búsqueda es un rastreo de bytes en lugar de un análisis del formato, así que la misma implementación sirve para los raw basados en TIFF y para los demás, y de todas las previsualizaciones que encuentra se queda con la que tiene más píxeles, descartando como miniaturas las que no llegan a 640 por 480.
Eso significa que la apariencia de tus copias está decidida de antemano. El estilo de imagen de la cámara viene aplicado, y la latitud extra de luces y sombras que es el motivo de disparar en raw no está en esa previsualización. Es perfecta para ver, enviar o subir, y no sustituye a revelar el archivo.
En un DNG nativo de cámara —una Leica, una Pentax, un dron, un iPhone en ProRAW— la previsualización la escribió el aparato en el momento de la captura, y en casi todas las cámaras va a resolución completa.
En un DNG convertido desde un CR2, un NEF, un ARW o un ORF, la generó el programa que hizo la conversión con los ajustes de revelado que hubiera entonces, y el conversor de Adobe ofrece tamaño medio además de completo. Así que las dimensiones y el aspecto de tu conjunto de copias los decidió quien ejecutó aquella conversión, quizá hace años. Vale la pena mirar un archivo antes de generar el lote entero.
Ocurre casi siempre con fondos convertidos a DNG hace años y con la previsualización a tamaño medio. La conversión elige la previsualización con más píxeles que encuentre dentro del archivo, así que si todas las que hay son medianas, medianas serán las copias, y no hay ningún ajuste en esta página que lo cambie: el conversor no puede fabricar píxeles que el archivo no guarda.
La solución está en el DNG y no aquí. Volver a pasar los originales por el conversor de Adobe pidiendo previsualización a tamaño completo regenera esos archivos con una imagen mayor dentro; exportar desde Lightroom o darktable produce directamente derivados a resolución plena. Si los raw originales ya no existen y el DNG es todo lo que queda, lo que hay es lo que hay, y conviene decidir la anchura del conjunto a partir de esa medida real en lugar de a partir de la que tenía la cámara.
Para la mayoría de los usos de consulta el JPG es la mejor respuesta, y merece decirse en una página sobre PNG. Navegar por un catálogo, mandarle una fotografía a alguien, ilustrar una ficha: nada de eso se ve afectado por una compresión con pérdida, y los archivos son una fracción del tamaño, lo cual importa cuando hay cuarenta mil.
El PNG se gana su sitio cuando sobre la propia copia se va a trabajar: anotarla, medirla, compararla entre versiones o volver a guardarla muchas veces. El JPEG recomprime en cada escritura y el daño se acumula; el PNG no, así que un archivo que se abrirá y guardará una docena de veces sigue exactamente como empezó.
El PNG conserva sin pérdida lo que recibe, y lo que recibe es una previsualización que ya venía comprimida. La cadena completa, del sensor al PNG, no es una cadena sin pérdidas, y esta página no va a decir lo contrario: el paso a PNG es una segunda generación sobre un JPEG de cámara que era ya la primera.
Lo que sí obtienes es que a partir de este punto no se pierde nada más. Ese es el argumento real del PNG como copia de consulta y es distinto del argumento de la conservación, que ya lo cubre el DNG que tienes guardado. Si lo que hace falta es un segundo formato de preservación en vez de una copia de consulta, TIFF es el que nombran casi todos los estándares y también está disponible como destino.
Un DNG puede llevar datos de sensor de hasta 16 bits por canal, y el PNG sabe guardar 16 bits por canal, lo cual invita a suponer que la profundidad cruza. No cruza. La previsualización extraída es un JPEG corriente de 8 bits, así que el PNG es de 8 bits.
Si hace falta una copia con profundidad tonal de verdad —para reproducción, para análisis, para cualquier cosa que se vaya a ajustar con fuerza—, tiene que salir de un programa que interpole el mosaico del DNG. Adobe Camera Raw, Lightroom y darktable lo leen como es debido y exportan TIFF de 16 bits, que además es lo que suele pedir ese requisito.
La recodificación descarta el EXIF, así que el PNG no lleva modelo de cámara, ni datos de exposición, ni marca temporal, ni coordenadas. No es una decisión que se pueda invertir con un interruptor: descodificar una imagen a píxeles y volver a codificarla no puede arrastrar un bloque de metadatos, porque el codificador solo recibe los píxeles.
Suena a pérdida y es sobre todo una disciplina. Los metadatos autoritativos están en el DNG y deberían leerse de allí a la ficha del catálogo. Las copias que llevan su propia versión parcial son la forma en que un fondo acaba con tres fechas de captura ligeramente distintas para una misma imagen y sin ningún criterio para decidir cuál vale.
Todos los bloques de un archivo PNG llevan un CRC, así que un archivo dañado por un disco que falla o por una copia defectuosa se delata cuando un descodificador lo comprueba, en lugar de mostrar una franja de ruido. El JPEG no tiene equivalente y a menudo muestra datos corruptos sin decir nada.
Para un conjunto de copias que va a estar años en un almacenamiento y que se lee de vez en cuando, esa es una propiedad práctica y no teórica. No sustituye a una comprobación de integridad sobre la colección entera, pero sí hace que una copia dañada se note en el momento en que alguien intenta usarla.
La aritmética es la que manda. Un DNG de móvil de 12 megapíxeles son unos 36 MB de píxeles en crudo, y el PNG de una fotografía suele quedarse entre la mitad y las tres cuartas partes de eso. Una previsualización a resolución completa de una cámara de mucha resolución es varias veces mayor.
Multiplica por el tamaño de la colección antes de empezar. Las copias de consulta suelen salir mejor generadas con una anchura máxima fija —2.000 píxeles sirven para casi cualquier visor y para casi cualquier catálogo—, lo que mantiene el conjunto predecible y un orden de magnitud más pequeño que a resolución completa. Esa anchura es la única opción que ofrece esta conversión, porque el PNG no tiene ajuste de calidad que regular: se optimiza siempre con la misma configuración fija.
Suelta la selección entera, usa una única anchura máxima para el lote y recoge el resultado como un ZIP. La coherencia es el motivo de hacerlo por tandas: un conjunto convertido en tres sesiones con ajustes distintos es un conjunto que habrá que volver a generar.
Codificar PNG a estos recuentos de píxeles lleva tiempo real, bastante más que la ruta hacia JPG, donde la previsualización se copia sin recodificar. Entran hasta cien archivos por tanda y hasta 100 MB por archivo, lo cual cubre con holgura los DNG de móvil y de dron y se queda justo con los raw de 16 bits de cámaras de mucha resolución.
Todo ocurre en el navegador: leer el DNG, localizar la previsualización, codificar el PNG. No se transmite nada, y esa es la diferencia entre una herramienta utilizable y una inutilizable cuando el material está bajo una restricción de acceso, un convenio de donación o una aprobación de investigación.
Además es comprobable en vez de prometido. Abre las herramientas de desarrollo y mira el panel de red durante una conversión, o desconecta el equipo de la red y convierte igual: la página sigue funcionando porque nunca hubo nada que la red tuviera que hacer.
| DNG | PNG | |
|---|---|---|
| Nombre completo | Digital Negative | Portable Network Graphics |
| Extensión de archivo | .dng | .png |
| Tipo de medio | image/x-adobe-dng | image/png |
| Compresión | Sin pérdida — no se descarta nada | Sin pérdida — no se descarta nada |
| Publicado por primera vez | 2004 | 1996 |
| Publicado por | Adobe | PNG Development Group |
| Especificación | ISO 12234-4 | ISO/IEC 15948 |
| Licencia | Estándar abierto | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Profundidad de bits | 16 | 16 |
| Color que puede describir | RGB | RGB, escala de grises, paleta indexada |
| Imagen más grande | — | 2.147.483.647 px por lado |
| Se abre en el navegador | Ningún navegador | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | TIFF, JPG | WebP, SVG, JXL |
PNG no tiene dónde guardar las coordenadas GPS, así que no pasa del archivo DNG. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
PNG admite transparencia y DNG no. Es espacio que tiene el resultado y que el original nunca usó: convertir no crea un fondo transparente, solo lo hace posible después.
PNG se abre en cualquier navegador actual. DNG llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
Los programas de siempre no coinciden: DNG se abre en Adobe Lightroom, Adobe Camera Raw y darktable, y PNG en Adobe Photoshop, GIMP y Paint.NET, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
Los dos apuntan a trabajos distintos: DNG a la fotografía, la edición y el archivado y PNG a las capturas de pantalla, logotipos y dibujo lineal y la web. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
DNG es el formato de Adobe, publicado en 2004. Sale de Leica, Pentax, Ricoh and phone cameras, plus anything converted. Por debajo es TIFF, y por eso un programa que nunca ha oído hablar de DNG a veces puede abrirlo igual.
PNG viene de PNG Development Group y es de 1996, recogido en ISO/IEC 15948. Adobe Photoshop, GIMP y Paint.NET lo leen.
No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es a raw preview extractor, que extrae el JPEG que la cámara ya incluía, en lugar de revelar los datos del sensor; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.
Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. a raw preview extractor se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.
PNG comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. Se extrae la vista previa que tu cámara escribió al disparar, en casi todas las cámaras a resolución completa. Es la interpretación de la propia cámara: lleva su estilo de imagen ya aplicado, y no contiene el margen extra en luces y sombras que es la razón de disparar en bruto. Perfecta para ver, enviar o subir; no sustituye al revelado del archivo.
PNG no tiene dónde guardar las coordenadas GPS, así que no pasa del archivo DNG. Conviene comprobarlo antes de borrar el original, y saberlo si lo que buscabas era justamente eliminarlo.
PNG admite transparencia y DNG no. Es espacio que tiene el resultado y que el original nunca usó: convertir no crea un fondo transparente, solo lo hace posible después.
Lo que esta página afirma sobre DNG y PNG se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.