Convertir MKV a MP4

Aquí puedes convertir MKV a MP4 gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Con pérdida Se cambia algo de detalle por tamaño de archivo. MP4 no puede guardar todo lo que guarda MKV.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

El archivo se reproduce en tu ordenador y en ningún otro sitio

Matroska se publicó en 2002 como un contenedor casi sin opiniones sobre lo que lleva dentro. Admite H.264, HEVC, AV1, VP9 y FLAC a la vez, muchas pistas de audio, subtítulos incrustados y marcas de capítulo, todo en un archivo. Esa permisividad es justo la razón de que se use para copias de disco, para archivo y para cualquier cosa que tenga que conservar más de un idioma.

Y es también la razón de que un televisor lo rechace. Chrome y Edge reproducen un Matroska cuando traen soporte para los códecs que lleva dentro, pero Firefox y Safari no lo abren en ningún caso, y fuera del navegador la acogida es peor: ni un iPhone recién sacado de la caja, ni la mayoría de televisores conectados, ni el formulario de subida de una plataforma, ni una presentación lo aceptan. VLC y un servidor multimedia abren casi cualquier cosa, que es como el archivo llegó hasta tu ordenador sin quejas, y por eso la negativa aparece en el quinto aparato y no en el primero.

Antes de convertir, averigua qué llevas dentro

Dos archivos con la misma extensión pueden ser objetos completamente distintos. Un MKV bajado con una herramienta de descarga suele ser una pista VP9 y una de Opus. Uno hecho a partir de un disco lleva H.264 o HEVC, varias pistas de audio en códecs de cine, media docena de pistas de subtítulos y una lista de capítulos. Una grabación de OBS es H.264 con varias pistas de micrófono y de escritorio mantenidas aparte a propósito.

La conversión trata a los tres igual y los tres salen muy diferentes, que es la razón de los apartados siguientes. Si quieres ver el inventario antes, MediaInfo y el panel de información de códecs de VLC enumeran todas las pistas de un archivo en unos segundos, y saber qué hay dentro convierte esta página de consejo en aritmética.

Los subtítulos de la versión original se quedan atrás

Este es el punto que más duele a quien ve cine en versión original subtitulada, porque los subtítulos incrustados son precisamente el motivo de tener un MKV y no un MP4. No se trasladan, y además se van sin hacer ruido: el conversor lee pistas de vídeo y pistas de audio, así que un archivo con subtítulos incrustados es indistinguible de uno sin ellos antes de empezar.

La respuesta que funciona es el archivo aparte. MKVToolNix extrae cada pista de subtítulos de un MKV en segundos sin tocar un fotograma, y un .srt colocado junto al MP4 con el mismo nombre base lo recogen automáticamente VLC, la mayoría de servidores multimedia y bastantes televisores. Además es más fácil de corregir después que una pista soldada al contenedor. Las marcas de capítulo se pierden por el mismo camino.

El MP4 mudo y las copias de disco que lo provocan

Antes de convertir una banda sonora se le pregunta al navegador si sabe descodificarla. Si la respuesta es no, esa pista se descarta y la imagen sigue adelante: la conversión termina bien, produce un MP4 de aspecto normal y ese MP4 no tiene sonido. Nada avisa en el momento en que ocurre.

Los códecs que caen en ese agujero son exactamente los del material de disco: AC-3 y E-AC-3 de DVD y Blu-ray, DTS en sus variantes y Dolby TrueHD. Son códecs de audio de cine con sus propias licencias y los navegadores no traen descodificador. Si tu MKV salió de un disco, reproduce los primeros diez segundos del MP4 antes de borrar nada. Un MKV que venga de una descarga, de un móvil o de OBS lleva AAC u Opus y se convierte con el sonido intacto.

Sea cual sea el códec de origen, sale H.264

El códec del MP4 se elige, no se hereda. Llevara lo que llevara el MKV, la salida es H.264 con audio AAC, porque es la pareja que descodifican por hardware todos los aparatos de los últimos veinte años. Un MP4 con AV1 dentro es un MP4 perfectamente válido que un televisor va a rechazar, y eso sería cambiar un archivo irreproducible por otro.

El coste recae sobre las fuentes modernas. Un archivo HEVC en 4K recodificado a H.264 suele salir más grande y con algo menos de detalle, porque H.264 necesita más bits para la misma imagen. Si el destino es un móvil o un televisor reciente que ya reproduce HEVC, convertir ese archivo concreto es un retroceso: lo sensato es comprobar si el aparato lo rechaza de verdad antes de dedicarle el tiempo.

Se recodifica siempre, y algo de detalle se paga

Esto no es un reenvasado. Cada fotograma se descodifica a píxeles y se vuelve a comprimir, y la advertencia del propio par lo dice sin rodeos: se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. En una grabación de pantalla o en un plano de una persona hablando es invisible; en grano, confeti o barridos rápidos se nota si uno mira.

De ahí que el orden importe cuando hay más pasos por delante. Si el MP4 va a entrar en un editor y a exportarse otra vez, sube la banda de calidad ahora, porque la segunda compresión parte de lo que dejó la primera. Si es una copia para ver una vez en el móvil, la banda media es de sobra.

Dos ajustes que conviene tocar antes de convertir

La calidad tiene tres bandas y arranca en la media. No hay ninguna cifra de kilobits por segundo en esta página y su ausencia es deliberada: nuestro código no traduce las bandas a números, se las pasa a la biblioteca de codificación, que resuelve el valor según el códec. Publicar una cifra como si fuera nuestra sería inventarla.

La resolución solo puede bajar. El selector ofrece la original, 2160, 1440, 1080, 720, 480 y 360, y pedir una altura igual o mayor que la del archivo de partida no aplica ningún cambio de tamaño, porque ampliar no inventa detalle. Bajar una copia de 4K a 1080 elimina tres cuartas partes de los píxeles y arrastra el tamaño consigo, que muchas veces es la diferencia entre entrar en un límite de subida y no entrar.

Si al final lo que quieres es solo el audio

De un MKV se puede salir directamente a audio, y ahí hay una diferencia entre destinos que conviene conocer. Hacia M4A, OGG y Opus se conservan todas las bandas sonoras que el navegador sepa descodificar. Hacia MP3, WAV, FLAC y AAC solo se conserva la primera, porque esos formatos no tienen sitio para más.

Eso decide el destino en el caso más común de todos: una película con pista original y pista doblada. Si vas a MP3 te quedas con la que estuviera primera en el archivo, sin elegir tú. Y si la única pista está en uno de los códecs que el navegador no descodifica, ahí sí recibes un error legible en lugar de un archivo mudo.

Cien megabytes, y por qué el límite es honesto

El tope gratuito es de 100 MB por archivo. Eso cubre episodios cortos, charlas, clips y grabaciones de pantalla, y no cubre una película, que en MKV va de uno a treinta gigabytes. No tiene sentido disimularlo: esto se ejecuta en tu propio procesador dentro de una pestaña, y una recodificación de dos horas ahí no es la herramienta adecuada.

Un trabajo de biblioteca entera pertenece a HandBrake o a MKVToolNix en el escritorio, donde cien archivos se procesan de noche. Lo que sí resuelve esta página, y resuelve bien, es el archivo suelto que hay que entregar hoy a un aparato o a un formulario que no lo acepta.

Depende de tu equipo, no de nuestro servidor

Todo el vídeo de este sitio se convierte dentro del navegador, con los códecs que el sistema operativo ya tiene. No hay servidor de respaldo: el único módulo nuestro que sube archivos no lee ni escribe un solo formato de audio o de vídeo, así que un navegador que no pueda hacer el trabajo recibe una frase legible que nombra los que sí pueden.

La consecuencia es que la respuesta varía de una máquina a otra. El mismo Chrome codifica H.264 en un portátil y no en otro, porque en realidad se lo está preguntando al sistema. Por eso se hace una comprobación por sesión antes de aceptar el archivo, y por eso el fallo llega como una frase y no como un error de motor.

Por qué mover el archivo dos veces nunca fue el camino corto

Aquí el argumento es práctico antes que de principios. La alternativa es empujar varios cientos de megabytes al servidor de un desconocido, esperar una recodificación que no puedes ver y volver a bajarla, para un archivo que va a terminar en un aparato que está en la misma habitación.

Y comprobarlo cuesta diez segundos: abre las herramientas de desarrollo, mira la pestaña de red y convierte algo. No sale ninguna petición que lleve el vídeo. No hay cuenta, no hay cola detrás de las subidas de otros y no hay cupo diario, porque una conversión en tu navegador no nos cuesta nada.

Cómo convertir MKV a MP4

  1. Suelta tu archivo MKV en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige MP4 como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo MP4 terminado.

MKV frente a MP4: qué cambia

MKV frente a MP4
MKVMP4
Nombre completoVídeo MatroskaVídeo MPEG-4
Extensión de archivo.mkv.mp4
Tipo de mediovideo/x-matroskavideo/mp4
CompresiónCon pérdida — el tamaño se paga con calidadCon pérdida — el tamaño se paga con calidad
Publicado por primera vez20022001
Publicado porMPEG
EspecificaciónMatroskaISO/IEC 14496-14
LicenciaEstándar abiertoEstándar abierto
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorAlgunos navegadoresTodos los navegadores
Considerado en su lugarWebMWebM, MOV

Abrir el resultado

MP4 se abre en cualquier navegador actual. MKV llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.

MP4 es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente H.264, HEVC y AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

VLC y HandBrake leen tanto MKV como MP4, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Para qué sirve cada formato

MKV se publicó en 2002. Está recogido en Matroska, y conviene conocerlo si el archivo tiene que sobrevivir a la herramienta que lo escribió.

MP4 viene de MPEG y es de 2001, recogido en ISO/IEC 14496-14. VLC, HandBrake y Adobe Premiere Pro lo leen.

De MKV a MP4: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo MKV?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.

¿Convertir MKV a MP4 es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.

¿Se pierde calidad al convertir MKV a MP4?

MP4 comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

¿Qué códec lleva dentro el archivo MP4?

MP4 es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente H.264, HEVC y AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

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