Convertir MKV a MOV

Aquí puedes convertir MKV a MOV gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Con pérdida Se cambia algo de detalle por tamaño de archivo. MOV no puede guardar todo lo que guarda MKV.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

Por qué la grabación que te han pasado es un MKV

Hay dos procedencias y conviene saber cuál es la tuya, porque el resto de la página depende de eso. La primera es una captura: OBS graba en Matroska por defecto, y es una decisión meditada, no un descuido. Matroska va escribiendo su estructura de forma continua, así que una grabación que termina en un cuelgue, un corte de luz o un juego congelado sigue siendo reproducible hasta el segundo en que se detuvo. La misma sesión grabada directamente en MP4 sería a menudo irrecuperable.

La segunda procedencia es todo lo demás: una copia de un disco, una descarga, un archivo que ha ido pasando de mano en mano. Ahí el MKV se eligió porque admite varias pistas de audio y de subtítulos en un solo archivo, que es justo lo que hace falta para llevar la versión original, el doblaje y los subtítulos juntos. Esos archivos se convierten distinto de una captura, y la sección siguiente explica por qué.

El fallo típico de este par: un MOV que se ve y no se oye

Antes de convertir una pista se le pregunta al navegador si sabe descodificarla. Si la respuesta es que no, la pista se descarta y la imagen continúa sin ella, de modo que la conversión termina con éxito y produce un MOV completamente mudo. Nada lo anuncia en el momento en que ocurre.

A una captura de OBS no le pasa nunca, porque graba en AAC. Le pasa al otro tipo de Matroska: el que lleva el sonido en AC-3, E-AC-3, DTS o Dolby TrueHD. Son códecs de sala de cine, con sus propias licencias, para los que ningún navegador incorpora descodificador. Y da la casualidad de que son exactamente los que llevan las pistas de doblaje en castellano o en español latino de casi cualquier archivo que venga de un disco: la pista original en inglés puede estar en AAC y la doblada en AC-3, con lo que el resultado depende de cuál de las dos hubiera. Si el MKV que te han mandado no salió de una capturadora, comprueba el sonido antes de montar nada encima.

Cómo comprobarlo en medio minuto y qué hacer si ha pasado

La comprobación es tonta y hay que hacerla igual: abre el MOV resultante y salta a tres puntos separados de la duración —no solo al principio, que en muchos archivos es una cabecera muda de todas formas— con el volumen subido. Si no hay onda ni sonido en ninguno, la pista se quedó por el camino.

La salida no es probar otra vez con otros ajustes, porque el problema no está en los ajustes: el descodificador que hace falta no existe en el navegador y no lo va a haber. Extrae el audio del MKV con una herramienta de escritorio que sí traiga esos códecs, conviértelo aparte a un formato que el montador acepte, y sincronízalo en la línea de tiempo contra el MOV que has obtenido aquí. Es un rodeo, y es más corto que descubrirlo con el montaje montado.

Qué lleva dentro el MOV que sale de aquí

El vídeo se escribe con AVC, que es H.264, y el audio con AAC. Es la pareja que produce el codificador propio del equipo y la que abren sin transcodificar Final Cut, Premiere, Resolve e iMovie. No es ProRes, ni DNxHD, ni ningún otro códec intermedio de montaje, sencillamente porque un navegador no tiene codificador para ninguno de ellos.

La diferencia se nota en la línea de tiempo y no en la imagen. Un códec de distribución con grupos de imágenes largos obliga a la máquina a trabajar en cada desplazamiento y en cada corte al fotograma exacto, mientras que un intermedio está diseñado para descodificarse barato en cualquier punto. Para tomas de entrevista, capturas de pantalla y recursos sueltos es perfectamente utilizable. Para un montaje multicámara de dos horas, transcodifica una vez el MOV a ProRes dentro de Final Cut o Resolve y monta desde ahí.

Esto vuelve a codificar el vídeo, no lo copia

Es tentador pensar que cambiar de contenedor es solo cambiar el envoltorio, y aquí no lo es: la conversión descodifica y vuelve a codificar la imagen. La formulación que usa la ficha de estos pares es la honesta —se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto— y conviene tenerla presente al planificar, porque el archivo que sale de aquí todavía tiene por delante al menos una codificación más cuando se exporte el montaje.

De ahí que la comparación relevante no sea entre este MOV y el MKV original, sino entre las dos rutas completas. Si el material va a pasar por dos generaciones sí o sí, la decisión que importa es cuánta calidad le dejas a la primera, y esa es la sección siguiente.

Sube la banda de calidad, porque esto se va a codificar otra vez

El selector ofrece tres bandas y arranca en la intermedia, que está pensada para ver el resultado y no para seguir trabajando sobre él. Aquí el material es intermedio por definición, así que la banda alta es el seguro más barato que hay en esta página: cada generación de compresión la paga la siguiente, y lo que se pierda ahora ya no se recupera al exportar.

No verás en ningún sitio a cuántos kilobits por segundo corresponde cada banda, y no es una omisión: la equivalencia la resuelve la biblioteca de codificación según el códec, y publicar aquí una cifra sería inventarse un número que este proyecto no comprueba. La pregunta útil no es cuántos kilobits quieres sino si el archivo se va a ver o se va a editar, y esa sí la puedes responder.

La resolución solo baja, nunca sube

El otro control ofrece mantener el tamaño original o bajar a una de seis alturas normalizadas. Si pides una altura igual o mayor que la del origen, no se aplica ningún cambio de tamaño: no existe forma de pedirle a esta página que amplíe un vídeo, y es correcto que no exista, porque los píxeles que no se grabaron no se pueden inventar.

Déjalo en el tamaño original salvo que tengas un motivo concreto. Reducir a la entrada de un montaje es una decisión que después no se puede deshacer, y a diferencia de la banda de calidad tampoco ahorra gran cosa en tiempo: el codificador hace la mayor parte de su trabajo por píxel de todos modos.

Los subtítulos y los capítulos no llegan al MOV

Esta conversión lee pistas de vídeo y pistas de audio, y nada más. Una pista de subtítulos dentro del MKV no se rechaza: sencillamente no se mira. Los capítulos desaparecen por el mismo camino. Y ahí está el matiz que confunde a mucha gente: un archivo con los subtítulos incrustados en la imagen y otro con subtítulos conmutables se parecen mucho al llegar y salen de aquí muy distintos, porque los primeros son píxeles y los segundos no.

En un trabajo de montaje eso suele ser lo que quieres, porque los rótulos se ponen en el montaje y no vienen del material bruto. Cuando sí importa, MKVToolNix extrae en segundos todas las pistas de subtítulos de un MKV sin tocar un solo fotograma, y un archivo SRT lo importan Premiere y Resolve directamente como pista de rótulos.

Lo que no puedo prometerte sobre varias pistas de sonido

Una grabación de OBS puede llevar el sonido del juego, el micrófono y el chat de voz en pistas separadas dentro del mismo archivo, para poder bajar una debajo de otra en el montaje en lugar de recibirlo todo mezclado. Es lo más valioso que hay en esa clase de MKV y la pregunta obvia es si sobrevive a la conversión.

La respuesta honesta es que no lo puedo afirmar. Esta ruta no le pasa a la biblioteca de codificación ninguna instrucción sobre cuántas pistas escribir, de modo que lo que ocurra es su comportamiento por defecto, y en este proyecto no hay ninguna prueba que lo fije. Prefiero decírtelo a asegurarte algo que no he comprobado. Convierte un fragmento corto de la grabación, ábrelo en el programa de montaje y cuenta las pistas antes de meter la sesión entera; si solo llega una, la salida es extraer las pistas del MKV con una herramienta de escritorio y llevarlas por separado.

Por qué un reproductor abre el MKV y un montador lo rechaza

VLC y los servidores multimedia reproducen Matroska sin rechistar, que es como estos archivos circulan con tanta facilidad y por lo que el rechazo siempre pilla por sorpresa. Un programa de montaje tiene otras exigencias: necesita saltar a un fotograma arbitrario, leer el archivo hacia atrás y apoyarse en un índice estable, y los fabricantes sencillamente no han implementado Matroska para eso.

Final Cut Pro no importa un MKV en absoluto. El soporte de Premiere Pro ha ido y venido entre versiones y no es algo con lo que contar cuando hay una fecha de entrega. Resolve es el más tolerante de los tres y aun así rechaza combinaciones concretas de códec dentro del contenedor. Convertir una vez, al principio, cuesta menos que descubrir el límite en el momento en que falla una exportación.

Depende de lo que sepa hacer tu máquina, y no hay repuesto

Esto se ejecuta en la pestaña, con los códecs que ya tiene el equipo, así que la respuesta a «¿funciona?» depende de la máquina y no del sitio: el mismo navegador codifica AVC en un portátil y no en otro, porque en realidad se lo está preguntando al sistema operativo. Por eso se hace una comprobación al principio de la sesión, antes de aceptar el archivo, en lugar de fallar a mitad.

Cuando la respuesta es que no, la conversión no ocurre y recibes una frase indicando qué navegadores sí pueden. No hay una segunda vía: este par no tiene servidor de repuesto al que mandar el archivo, y para vídeo tampoco hay un codificador de reserva descargable, porque pesaría decenas de megabytes. Es una limitación real y es la contrapartida de que nada de lo que grabaste salga de tu equipo, cosa que con material aún no publicado o con la captura de un cliente es la diferencia entre una herramienta utilizable y una inservible.

El techo de cien megabytes y qué cabe realmente ahí

El plan gratuito se detiene en 100 MB por archivo. El archivo completo de una retransmisión está muy por encima, y la recomendación honesta para una sesión entera es un codificador de escritorio; discutirlo sería venderte algo que esta página no puede hacer.

Lo que sí cabe es el término medio práctico, que además es lo que se monta de verdad: tomas seleccionadas, un fragmento de entrevista, una demostración capturada, los diez minutos de una retransmisión que van al montaje final. Recorta primero y convierte después; es más rápido, entra en el límite y evita codificar media hora de material que ibas a tirar.

Cómo convertir MKV a MOV

  1. Suelta tu archivo MKV en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige MOV como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo MOV terminado.

MKV frente a MOV: qué cambia

MKV frente a MOV
MKVMOV
Nombre completoVídeo MatroskaPelícula QuickTime
Extensión de archivo.mkv.mov, .qt
Tipo de mediovideo/x-matroskavideo/quicktime
CompresiónCon pérdida — el tamaño se paga con calidadCon pérdida — el tamaño se paga con calidad
Publicado por primera vez20021991
Publicado porApple
EspecificaciónMatroskaQuickTime File Format
LicenciaEstándar abiertoPublicado, no estandarizado
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorAlgunos navegadoresAlgunos navegadores
Considerado en su lugarMP4, WebMMP4

Qué añade el formato de destino

MOV es un formato de trabajo y MKV uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.

Abrir el resultado

MOV es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente H.264, HEVC y ProRes—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

Los programas de siempre no coinciden: MKV se abre en VLC, MKVToolNix y HandBrake, y MOV en Final Cut Pro, QuickTime Player y Adobe Premiere Pro, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.

Para qué sirve cada formato

Los dos apuntan a trabajos distintos: MKV a el archivado y entregar un archivo terminado y MOV a la edición y la difusión. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.

MKV se publicó en 2002. Está recogido en Matroska, y conviene conocerlo si el archivo tiene que sobrevivir a la herramienta que lo escribió.

MOV viene de Apple y es de 1991, recogido en QuickTime File Format. Final Cut Pro, QuickTime Player y Adobe Premiere Pro lo leen.

De MKV a MOV: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo MKV?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.

¿Convertir MKV a MOV es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.

¿Se pierde calidad al convertir MKV a MOV?

MOV comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

¿Qué códec lleva dentro el archivo MOV?

MOV es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente H.264, HEVC y ProRes—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

¿Se puede editar el archivo MOV después?

MOV es un formato de trabajo y MKV uno terminado. Vuelve texto editable en lugar de una imagen de la página, que suele ser el motivo de la conversión y también su límite.

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