Convertir MKV a WebM

Aquí puedes convertir MKV a WebM gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. La conversión ocurre en tu propio navegador, así que el archivo no se sube nunca. Funciona igual en Windows, macOS y Linux que en iPhone y Android, y sigue funcionando aunque cortes la conexión.

  • Dónde se ejecuta En tu navegador. El archivo no se sube.
  • Con pérdida Se cambia algo de detalle por tamaño de archivo. WebM no puede guardar todo lo que guarda MKV.
  • Límite de tamaño Hasta 100 MB por archivo, gratis y sin cuenta.
  • Conviene saberlo El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.

WebM es Matroska con casi todas las decisiones ya tomadas

Conviene entender el parentesco antes de convertir nada. WebM no es un diseño aparte: es Matroska con la lista de contenidos permitidos recortada a un puñado de códecs. Un WebM es un Matroska válido y el analizador que lo lee es el mismo analizador.

La restricción es todo el valor. Un navegador al que le pasan un MKV cualquiera no puede saber si dentro hay HEVC, DTS, TrueHD o algo de 2004, así que declina la clase entera en lugar de fallar a mitad de reproducción. Con un WebM sabe de antemano que es una de las pocas cosas que sabe descodificar. Convertir es menos cambiar el archivo que hacer una promesa que el navegador está dispuesto a aceptar.

Sale VP9 y Opus, siempre, y un AV1 baja de escalón

La tabla de destinos de nuestro código declara para WebM el códec de vídeo VP9 y el de audio Opus, sin ninguna condición. No hay ajuste que lo cambie ni caso en el que se elija otra cosa: sea lo que sea lo que había dentro del Matroska, lo que sale lleva esa pareja.

Eso incluye el caso incómodo. Si tu MKV llevaba AV1 —un códec más eficiente que VP9 y perfectamente admisible dentro de un WebM— aquí se convierte a VP9 igualmente. Se pierde algo de eficiencia y se gana un conjunto más amplio de máquinas capaces de descodificarlo, que es un intercambio defendible pero es un intercambio, y merece figurar antes de que alguien lo descubra midiendo el archivo.

Aunque tu MKV ya lleve VP9 dentro, esto no es un reempaquetado

Es la información más útil de esta página y contradice lo que casi todo el mundo supone. Muchos MKV que llegan aquí vienen de una herramienta de descarga que eligió Matroska precisamente porque los flujos eran VP9 y Opus, es decir, exactamente lo que WebM quiere. Sería razonable esperar que esos flujos se levantaran tal cual al nuevo contenedor.

No ocurre. La conversión entrega un caudal de bits al codificador en todos los destinos comprimidos, y ese parámetro desactiva la ruta de copia de paquetes de la biblioteca. Cada fotograma se descodifica a píxeles y se vuelve a comprimir, así que de VP9 a VP9 se paga una generación real. Si una herramienta de escritorio te confirma que ya tienes VP9 y Opus, copiar los flujos con una utilidad de línea de comandos es objetivamente mejor que esta página.

Los subtítulos incrustados no llegan al otro lado

Este conversor lee pistas de vídeo y de audio. Una pista de subtítulos dentro del Matroska es sencillamente invisible para él, así que un MKV subtitulado sale sin subtítulos y sin ningún aviso al respecto. Los capítulos tampoco se transportan.

Para quien publica en una página propia esa pérdida es menos grave de lo que parece, porque la solución preferible ya era otra. Un fichero WebVTT referenciado desde un elemento `track` dentro del reproductor da subtítulos que el navegador puede aplicar estilos, que un buscador puede leer y que un visitante puede copiar. Una pista incrustada no hace ninguna de las tres cosas.

Accesibilidad: aquí el subtítulo externo no es un apaño, es el requisito

Si el vídeo va a una web del sector público en España o en la Unión Europea, la accesibilidad no es una preferencia editorial: la normativa exige subtítulos sincronizados en el contenido grabado, y las mismas exigencias arrastran a universidades, ayuntamientos y a los proveedores que trabajan para ellos. Un vídeo publicado sin subtítulos es un incumplimiento revisable, no un detalle pendiente.

La coincidencia es afortunada. Como esta conversión no puede llevarse los subtítulos incrustados, el flujo de trabajo que impone es exactamente el que la revisión de accesibilidad quiere ver: el fichero de subtítulos existe por separado, se puede corregir sin volver a codificar el vídeo, se puede auditar leyéndolo y se puede sustituir por una versión revisada en un despliegue. Extrae los subtítulos del MKV antes de convertir y guárdalos como WebVTT.

La banda sonora que ningún navegador sabe descodificar

Antes de convertir se pregunta al navegador si sabe leer cada pista. Si no sabe, la pista se descarta y la imagen sigue adelante: la conversión termina con éxito y el WebM no tiene sonido. Nada avisa mientras está pasando.

Un MKV descargado de un sitio de vídeo lleva Opus o AAC y no le afecta nunca. Un MKV sacado de un DVD o de un disco Blu-ray lleva AC-3, E-AC-3, DTS o Dolby TrueHD, y esos son precisamente los códecs para los que ningún navegador incluye descodificador. Si estás convirtiendo material de disco para una página, reproduce el WebM antes de publicarlo: un vídeo de portada mudo es de esas cosas que no nota nadie hasta que lo comenta un visitante.

Lo que no vamos a afirmar sobre pistas múltiples y metadatos

Un Matroska puede llevar varias bandas sonoras —versión original y doblada, comentario, audiodescripción— y es tentador prometer que todas cruzan. No lo vamos a hacer: nuestra conversión no pasa ninguna instrucción sobre pistas ni sobre etiquetas, así que el resultado es el comportamiento por defecto de la biblioteca y en este proyecto no hay nada que lo fije ni lo compruebe.

La comprobación cuesta un minuto y evita una sorpresa cara. Convierte un archivo, ábrelo en un reproductor que muestre las pistas disponibles y mira qué hay realmente dentro antes de dar por buena una tanda de veinte conferencias. Si lo que necesitas es un control fino sobre qué pista sobrevive, este par no es la herramienta adecuada.

La resolución es el ajuste que decide cuánto pesa tu página

Para un vídeo incrustado, el selector de resolución importa más que la banda de calidad. Un original en 4K bajado a 1080p pierde tres cuartas partes de los píxeles y se lleva consigo la mayor parte de los bytes; y para un clip que se va a mostrar en una columna de setecientos píxeles, todo lo que exceda de ahí se descarga y lo tira el navegador al llegar.

El control solo reduce. Pedir más de lo que tiene el origen se ignora deliberadamente: ampliar no inventa detalle y produce un archivo mayor a cambio de nada, así que si la altura solicitada iguala o supera la del vídeo, no se aplica ningún redimensionado. Si el clip es decorativo —un fondo en bucle, una demostración que arranca sola—, 720p con la banda baja suele ser indistinguible en su sitio y una fracción de la transferencia.

Tres bandas de calidad sin cifra publicada

La calidad se elige entre baja, media y alta, con media por defecto, y eso es literalmente todo lo que decide nuestro código: las tres palabras se entregan a la biblioteca de codificación, que las resuelve por códec. La misma banda no significa lo mismo en VP9 que en AVC o en Opus.

Por eso no vas a encontrar aquí un número. Existe dentro de la biblioteca, no es nuestro, ninguna prueba de este proyecto lo sujeta y podría cambiar en una actualización sin que la página se enterara. Para un vídeo de página, la decisión que de verdad mueve la aguja es la resolución; la banda es un ajuste fino que casi siempre puede quedarse donde está.

Lo que decide si esto funciona es tu equipo, no nuestro servidor

La descodificación y la codificación VP9 ocurren dentro de la pestaña, apoyándose en lo que el sistema operativo expone al navegador. La misma versión del mismo navegador puede responder distinto en dos portátiles, porque a quien se le pregunta es a la máquina. Antes de aceptar el archivo se ejecuta una comprobación en vivo de esa capacidad, con las mismas cadenas de códec que se usarán después.

Y no hay red de seguridad: en este sitio no existe ningún camino que mande un vídeo a un servidor cuando el navegador no puede. Un codificador de vídeo en WebAssembly pesa decenas de megas y se descartó a propósito. Cuando la máquina no puede, verás una frase que lo dice y nombra navegadores que sí, en vez de una espera que no termina.

Cien megas por archivo, cien archivos por tanda, ninguna subida

El tope gratuito para este par son 100 MB por fichero, que es el límite de las conversiones que se ejecutan en tu navegador. Un lote admite cien archivos y devuelve un comprimido; lo que sobrepase esa cifra se descarta de la lista sin decir nada, así que con un archivo de grabaciones conviene ir por tandas y contar.

Nada de eso consume cupo. El contador diario de este sitio se aplica solo a las conversiones que corren en un contenedor que pagamos nosotros, y esta no es una de ellas: el trabajo lo hace tu procesador. Ningún módulo de esta página transmite el vídeo a ningún sitio, y el panel de red de las herramientas de desarrollo lo enseña mientras la conversión avanza.

Cómo convertir MKV a WebM

  1. Suelta tu archivo MKV en esta página, o haz clic para elegir uno.
  2. Elige WebM como destino. La conversión ocurre en tu navegador y el archivo no se sube.
  3. Descarga el archivo WebM terminado.

MKV frente a WebM: qué cambia

MKV frente a WebM
MKVWebM
Nombre completoVídeo MatroskaVídeo WebM
Extensión de archivo.mkv.webm
Tipo de mediovideo/x-matroskavideo/webm
CompresiónCon pérdida — el tamaño se paga con calidadCon pérdida — el tamaño se paga con calidad
Publicado por primera vez20022010
Publicado porGoogle
EspecificaciónMatroska
LicenciaEstándar abiertoEstándar abierto
Situación actualVigenteVigente
Se abre en el navegadorAlgunos navegadoresTodos los navegadores
Considerado en su lugarMP4MP4

Abrir el resultado

WebM se abre en cualquier navegador actual. MKV llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.

WebM es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente VP8, VP9 y AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

VLC lee tanto MKV como WebM, así que puedes comparar el resultado con el original sin un segundo programa.

Para qué sirve cada formato

Los dos apuntan a trabajos distintos: MKV a el archivado y entregar un archivo terminado y WebM a la web y la transmisión. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.

MKV se publicó en 2002. Está recogido en Matroska, y conviene conocerlo si el archivo tiene que sobrevivir a la herramienta que lo escribió.

WebM viene de Google y es de 2010. VLC y FFmpeg lo leen.

De MKV a WebM: preguntas frecuentes

¿Se sube a algún sitio mi archivo MKV?

No. Esta conversión ocurre por completo en tu navegador, así que el archivo no sale de tu dispositivo. Puedes comprobarlo tú: abre la pestaña de red de las herramientas de desarrollo y convierte algo. Verás la propia página y las peticiones de estadística y publicidad con las que se paga este servicio, y ni una sola que lleve tu archivo. El motor de este par concreto es mediabunny, una envoltura de WebCodecs, que aprovecha los descodificadores de tu propio aparato; tu navegador lo descarga una vez y lo guarda.

¿Convertir MKV a WebM es gratis?

Sí. Sin cuenta, sin marca de agua y sin cupo diario que se gaste: se ejecuta en tu propio equipo, así que puedes volver tantas veces como quieras. El navegador procesa archivos de hasta 100 MB, 100 a la vez. mediabunny se descarga en tu equipo y se ejecuta allí, y por eso no hay contador.

¿Se pierde calidad al convertir MKV a WebM?

WebM comprime, así que se pierden datos. Con el ajuste por defecto no se aprecia; si quieres asegurarte, sube la calidad. El vídeo se recodifica en lugar de copiarse, así que se pierde algo de detalle incluso en el ajuste más alto. Las pistas de subtítulos y los capítulos no viajan. Cuando el sonido está en un formato que el navegador no sabe descodificar —AC-3, E-AC-3, DTS y TrueHD, habituales en copias de disco y de streaming—, la imagen se convierte igual y el resultado sale mudo.

¿Qué códec lleva dentro el archivo WebM?

WebM es un contenedor, no un formato único. Lo que se reproduce es el códec de dentro —normalmente VP8, VP9 y AV1—, y por eso dos archivos con la misma extensión pueden comportarse distinto en el mismo aparato.

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