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Convertir AZW3 a PDF todavía no funciona aquí. Esta página describe lo que hará la conversión; más abajo tienes las conversiones de AZW3 que ya están en marcha.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
AZW3 a PDF
El motor de libros electrónicos no está desplegado en este sitio. La conversión figura en el catálogo porque el par existe y está descrito, pero el contenedor que ejecuta las conversiones de servidor no lleva instalado el programa que la haría, así que ahora mismo esta página explica la conversión en lugar de realizarla.
Lo escribimos arriba y no escondido en una pregunta frecuente porque lo contrario es el patrón habitual del sector: llegas, subes un libro, esperas y recibes un error. Calibre convierte hoy en un ordenador de escritorio cualquier AZW3 sin protección, y todo lo que viene a continuación se aplica igual allí.
Los libros comprados en la tienda Kindle llevan por norma general gestión de derechos digitales. El contenido está cifrado y atado a una cuenta, y la consecuencia práctica es absoluta: ningún programa ajeno puede leer el texto, luego ninguno puede convertirlo. Un conversor al que le entregas uno devuelve un error, no un documento.
Ese error es el mecanismo funcionando como fue diseñado, no un fallo del programa. Una herramienta que produjera un archivo de todas formas estaría produciendo basura. Merece la pena entenderlo así porque cambia la pregunta: no es «qué conversor lo consigue» sino «tengo un archivo protegido o no».
Abre el archivo en Calibre. Si lee los metadatos y muestra la portada, el libro no está protegido y se convertirá sin dificultad. Si se niega, lo está. La prueba tarda unos segundos y evita subir a ninguna parte un archivo que no se iba a poder convertir.
Esa comprobación parte esta página en dos mitades. Si el libro no está protegido, todo lo que sigue sobre maquetación, impresión y anotación te sirve. Si lo está, nada de lo que hay aquí te va a ayudar, y lo honesto es decírtelo ahora en vez de después de un rodeo.
Un AZW3 es Kindle Format 8: HTML, hojas de estilo, imágenes y un índice dentro de un envoltorio propio de Amazon. Es sustancialmente el mismo material que un EPUB, empaquetado de otra manera, y por eso convertirlo es limpio cuando se puede. El cifrado se coloca encima de todo eso.
Frente a los formatos anteriores de Amazon, KF8 admite hojas de estilo reales, tipografías incrustadas, tablas, maquetas fijas y letras capitulares. Un libro bien hecho en este formato tiene estructura tipográfica de verdad para que un conversor la traduzca, en lugar de una sucesión de párrafos planos.
Existen herramientas que lo hacen y encontrarlas no es la parte interesante. La cuestión es si a una persona le está permitido eludir una medida técnica de protección de un libro que ha pagado, y en España el texto refundido de la Ley de Propiedad Intelectual protege esas medidas de forma expresa, en desarrollo de la directiva europea de 2001.
Conviene deshacer una confusión frecuente entre lectores españoles: la compensación por copia privada que se paga en soportes y equipos no es una licencia para saltarse un cifrado. Son dos cosas distintas y la primera no habilita la segunda. En Hispanoamérica el panorama no es uniforme y hay países con excepciones más amplias que otros. Esto es orientación general, no asesoramiento, y la conclusión operativa es la misma en todos los casos: aquí no se elude ninguna protección y esta página no explica cómo hacerlo.
Son muchos más de los que la gente supone. Autores y editoriales renuncian a menudo a aplicarla, sobre todo en ensayo y en publicación independiente. Cualquier archivo que hayas generado tú a partir de un manuscrito está libre por construcción. También lo está un texto de dominio público, y también una compra en una librería que vende sin protección por política declarada.
En español el catálogo libre es notable: fondos de dominio público, colecciones universitarias, editoriales pequeñas que publican sin cifrado y repositorios institucionales. Si el objetivo era leer o imprimir una obra concreta, buscar una edición sin protección suele ser un camino más corto que pelearse con la que ya tienes.
Gana permanencia y portabilidad. Un PDF se abre en cualquier sistema operativo, en cualquier navegador, en una máquina sin ningún programa de lectura instalado, y se imprime de forma previsible. La estructura de capítulos se convierte en marcadores, así que el panel de navegación sigue listándolos y saltando a ellos.
Pierde todo lo que controlaba el lector. Tamaño de letra, tipografía, interlineado, márgenes, modo nocturno y el reflujo que hacía cómodo leer con una mano en el móvil quedan decididos en el momento de convertir y congelados ahí. Para un libro que vas a leer, eso es casi siempre una degradación.
Ningún lector electrónico imprime. Si un texto obligatorio tiene que existir en papel —para un seminario, para un club de lectura, para alguien que no lee bien en pantalla—, el PDF es el formato que lo lleva hasta allí y la conversión es la única vía.
La anotación es la otra. Marcar un PDF es algo que admite cualquier plataforma y que puede abrir cualquier destinatario, y las anotaciones viajan con el archivo. Los subrayados de Kindle viven en una cuenta y no en un documento, que es precisamente la limitación que trae a la gente a esta página.
Una razón frecuente para querer el libro en otro formato es conservar el trabajo hecho encima: los subrayados de una asignatura, las notas al margen de una lectura de años. Conviene saber que ese material no está dentro del archivo. Vive en la cuenta de Amazon, sincronizado entre aparatos, y una conversión del libro no lo arrastra consigo.
La consecuencia práctica es que convertir no es «llevarse el libro con todo». Es llevarse el texto. Las notas hay que exportarlas aparte desde las herramientas de la propia plataforma, y quedan como un documento separado que después habrá que casar a mano con las páginas del PDF, que además no coinciden con las posiciones del lector electrónico.
Las aplicaciones de Kindle para Windows, macOS, Android, iOS y navegador abren cualquier libro atado a tu cuenta, protegido o no, y eso cubre el caso más común: querer un libro comprado en el portátil o en el móvil. Ninguna conversión hace falta ahí.
La conversión sirve para lo que esas aplicaciones no hacen: imprimir, anotar fuera del ecosistema, o entregar el archivo a un aparato sin programa de Amazon. Distinguir cuál de las dos cosas necesitas merece un minuto, porque una es una descarga y la otra es un proyecto.
Para un archivo sin protección, la elección sensata depende de para qué. Si el destino es papel o anotación, PDF. Para cualquier otra cosa, EPUB conserva el reflujo, lo lee prácticamente todo y es además lo que acepta hoy el propio envío a Kindle, así que sirve para una biblioteca general y para el lector de Amazon a la vez.
Un PDF de un libro de bolsillo leído en el móvil es una experiencia mala y evitable: página fija, letra diminuta y desplazamiento lateral. Si te descubres ampliando y arrastrando en cada página, el problema no es el archivo sino la elección de formato.
A diferencia de la mayor parte de este sitio, la conversión de libros electrónicos no puede ejecutarse en el navegador: necesita un programa de escritorio corriendo en un contenedor. Así que sería una conversión de servidor, con el archivo viajando por una conexión cifrada y un techo gratuito de 25 MB, no de 100 como en los pares que se resuelven en tu equipo.
La otra cosa que hay que saber de antemano es la advertencia que el propio catálogo lleva escrita para todo este grupo de pares: los libros electrónicos se reajustan a la pantalla y los PDF no, de modo que los saltos de página los decide la conversión. El resultado será un documento maquetado, y esa maqueta no es la del libro impreso ni la que tú veías en el lector.
| AZW3 | ||
|---|---|---|
| Nombre completo | Kindle Format 8 | Portable Document Format |
| Extensión de archivo | .azw3, .azw | |
| Tipo de medio | application/vnd.amazon.ebook | application/pdf |
| Compresión | — | Ambas, según el ajuste |
| Publicado por primera vez | 2011 | 1993 |
| Publicado por | Amazon | Adobe |
| Especificación | — | ISO 32000-2 |
| Licencia | Propietario | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Color que puede describir | — | RGB, CMYK, escala de grises |
| Se abre en el navegador | Ningún navegador | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | EPUB | DOCX, HTML |
AZW3 y PDF admiten varias páginas, así que un documento de varias sigue siendo un solo archivo.
PDF se abre en cualquier navegador actual. AZW3 llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
AZW3 es un formato de fabricante; PDF es una especificación publicada (ISO 32000-2). Eso cuenta para todo lo que deba seguir abriéndose dentro de diez años, cuando quizá el programa original ya no exista.
Los programas de siempre no coinciden: AZW3 se abre en Calibre y Kindle, y PDF en Adobe Acrobat, Preview y LibreOffice Draw, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
PDF viene de Adobe y es de 1993, recogido en ISO 32000-2. Adobe Acrobat, Preview y LibreOffice Draw lo leen.
PDF se publicó en 1993 y AZW3 en 2011. El más antiguo suele ser el archivo más seguro para entregar; el más reciente hace lo mismo con menos bytes.
Sí: esta conversión necesita software que no puede funcionar en un navegador. El archivo viaja cifrado a nuestro servidor, se borra en cuanto termina el trabajo y el resultado a los 60 minutos.
Sí, hasta 100 conversiones al día para archivos de hasta 25 MB. Ese único límite existe porque esta conversión se ejecuta en un servidor que pagamos nosotros. Por lo demás aquí no hay nada limitado, y marca de agua no hay en ningún caso.
AZW3 y PDF describen el contenido de maneras radicalmente distintas. La conversión es por tanto una reconstrucción y no una copia: fiel, pero no idéntica byte a byte. Los libros electrónicos se readaptan al tamaño de pantalla y los PDF no. Dónde caen los saltos de página se decide durante la conversión.
No. La conversión se ejecuta en nuestro lado y te entrega un archivo PDF terminado; para abrirlo necesitas el programa con el que tu dispositivo muestra normalmente Portable Document Format.
Lo que esta página afirma sobre AZW3 y PDF se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.