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Aquí puedes convertir PPTX a PDF gratis y sin cuenta: suelta el archivo arriba y en un par de segundos tienes el resultado listo para descargar. El archivo viaja cifrado a nuestro servidor, se convierte allí y se borra en cuanto termina el trabajo.
Hasta 100 archivos a la vez. Mezclar formatos no es problema.
Se convierten uno tras otro y vuelven juntos en un ZIP.
PPTX a PDF
Porque así se ve igual en todas partes. Un PPTX se vuelve a componer al abrirlo, con las tipografías que haya en el ordenador ajeno y en la versión instalada allí. Un PDF no se compone: se muestra.
A eso se suma que un PDF no se modifica por descuido. Quien envía una presentación como resultado y no como borrador la envía en PDF: cualquier otra cosa invita a seguir escribiendo.
Si al destinatario le falta una tipografía, su programa la sustituye por otra. Esa es más ancha o más estrecha, y como el diseño se apoya en el ancho original, las líneas se desplazan, los títulos parten y los cuadros acaban montados unos sobre otros.
En el PDF la tipografía va incrustada. Viaja con el documento, y por eso cada palabra está donde tú la pusiste: en cualquier ordenador, en cualquier visor y también dentro de diez años.
Cuarenta diapositivas dan un documento de cuarenta páginas con el formato de las diapositivas, casi siempre apaisado 16:9. Eso es correcto para verlo en pantalla y raro para imprimirlo en A4 vertical.
Si el PDF va a imprimirse, compensa mirar el tamaño de diapositiva antes de convertir. El formato se puede girar después, pero entonces el contenido queda atravesado en el papel, en vez del papel adaptado al contenido.
Nada. Transiciones, apariciones y listas que se construyen paso a paso no existen en el PDF: se reproduce el estado final de cada diapositiva.
En una lista pensada para aparecer punto por punto, sale todo de golpe. Suele ser justo lo correcto, porque una presentación enviada se lee y no se expone. Donde la dramaturgia cuenta, va en diapositivas separadas y no en una animación.
La zona de notas bajo las diapositivas no pasa al PDF. Se reproduce la diapositiva, y lo que anotaste para exponer se queda en el archivo del que salió el documento.
Suele ser lo deseable: ahí hay más veces de lo que la gente cree algo que no era para el destinatario. Si las notas deben ir, van visibles en la diapositiva.
Un PDF no puede reproducir una película, al menos no de forma fiable en un visor corriente. En su lugar queda un fotograma fijo y, con suerte, es el primero del vídeo.
Si la película importa, al lado va un enlace. Una referencia en la que alguien puede pinchar es más honesta que una superficie con aspecto de reproductor que al clic no hace nada.
Un PPTX lleva autor, empresa, plantilla, último editor y el tiempo total de edición. Parte de eso pasa al PDF y queda en las propiedades del documento, a la vista de quien busque dos clics.
En una oferta o una candidatura resulta incómodo alguna vez, cuando el archivo se construyó originalmente para otro destinatario. En este sitio hay una página propia que quita esos datos a propósito.
A diferencia de una presentación exportada como imagen, en el PDF los títulos y el cuerpo siguen siendo seleccionables y buscables. El destinatario puede copiar, la búsqueda encuentra términos y un lector de pantalla lee.
Solo lo que en la diapositiva ya era imagen —un gráfico pegado como captura, un esquema fotografiado— sigue siendo imagen. Quien quiera que las cifras se encuentren las pone como texto y no como ilustración.
Para archivos de Office la conversión corre en nuestro servidor, porque ningún navegador sabe componer un PPTX con fidelidad. Tu archivo se transmite, se convierte y se borra inmediatamente después: no se guarda ni se mira.
Es el único caso de este sitio en que algo sale del dispositivo, y lo escribimos en vez de callarlo. En la página de privacidad se explica cuánto dura eso y qué ocurre entretanto.
| PPTX | ||
|---|---|---|
| Nombre completo | Presentación de PowerPoint | Portable Document Format |
| Extensión de archivo | .pptx | |
| Tipo de medio | application/vnd.openxmlformats-officedocument.presentationml.presentation | application/pdf |
| Compresión | — | Ambas, según el ajuste |
| Publicado por primera vez | 2007 | 1993 |
| Publicado por | Microsoft | Adobe |
| Especificación | ECMA-376 | ISO 32000-2 |
| Licencia | Estándar abierto | Estándar abierto |
| Situación actual | Vigente | Vigente |
| Color que puede describir | — | RGB, CMYK, escala de grises |
| Se abre en el navegador | Ningún navegador | Todos los navegadores |
| Considerado en su lugar | ODP | DOCX, HTML |
Una presentación se convierte en una página por diapositiva. Transiciones, apariciones y notas del ponente no tienen sitio en PDF; queda cada diapositiva tal como se ve cuando ha terminado de animarse.
PPTX y PDF admiten varias páginas, así que un documento de varias sigue siendo un solo archivo.
PDF se abre en cualquier navegador actual. PPTX llega a menos navegadores todavía. Si el archivo va a una página web o a un formulario, ese suele ser todo el motivo de la conversión.
Los programas de siempre no coinciden: PPTX se abre en Microsoft PowerPoint, LibreOffice Impress y Keynote, y PDF en Adobe Acrobat, Preview y LibreOffice Draw, así que quien reciba el resultado necesita alguno del segundo grupo.
Los dos apuntan a trabajos distintos: PPTX a la edición y PDF a entregar un archivo terminado, la impresión y el archivado. Conviene sopesarlo antes, porque la razón de ser de uno suele ser la razón por la que el otro resulta incómodo.
PPTX es el formato de Microsoft, publicado en 2007. Está recogido en ECMA-376, y conviene conocerlo si el archivo tiene que sobrevivir a la herramienta que lo escribió.
PDF viene de Adobe y es de 1993, recogido en ISO 32000-2. Adobe Acrobat, Preview y LibreOffice Draw lo leen.
Sí: esta conversión necesita software que no puede funcionar en un navegador. El archivo viaja cifrado a nuestro servidor, se borra en cuanto termina el trabajo y el resultado a los 60 minutos. El trabajo lo hace LibreOffice, la suíte ofimática completa, sin interfaz.
Sí, hasta 100 conversiones al día para archivos de hasta 25 MB. Ese único límite existe porque esta conversión se ejecuta en un servidor que pagamos nosotros. Por lo demás aquí no hay nada limitado, y marca de agua no hay en ningún caso. El límite existe porque LibreOffice necesita una máquina nuestra para funcionar.
PPTX y PDF describen el contenido de maneras radicalmente distintas. La conversión es por tanto una reconstrucción y no una copia: fiel, pero no idéntica byte a byte. La maquetación se reproduce con tipografías de reemplazo de métricas equivalentes. Las macros, los comentarios y el control de cambios no viajan.
Una presentación se convierte en una página por diapositiva. Transiciones, apariciones y notas del ponente no tienen sitio en PDF; queda cada diapositiva tal como se ve cuando ha terminado de animarse.
Lo que esta página afirma sobre PPTX y PDF se puede comprobar: aquí están los documentos que lo fijan.